UNIDADES TEATRALES
Una obra de teatro se representa en un espacio, la historia que nos narran transcurre en un tiempo determinado y siempre nos presenta un tema o una acción. El teatro griego utilizaba tres unidades teatrales en todos los casos.
Actualmente esta regla se ha roto. Veamos en que consisten las tres unidades.
UNIDAD DE TIEMPO.
La acción de toda la obra no debe transcurrir en más de 24 horas. En alguna época estas 24 horas comenzaban a las 7 de la mañana y terminaban a las 7 de la mañana del día siguiente. Actualmente basta que dure 24 horas o menos. Personalmente me gusta utilizar esta unidad (CUPO LIMITADO. HUELE A GAS, APENAS SON LAS CUATRO) y la recomiendo a los que se inician en este arte. Si la acción transcurre en veinticuatro horas lo más seguro es que vamos a usar un sólo vestuario y una sola escenografía, pero sobre todo vamos a usar un solo lenguaje, un mismo modo de comportamiento y pensamiento. Si transcurren cuarenta años entre el primer y el tercer acto los personajes tendrán que cambiar en todo, primero en lo físico, después en lo mental, cultural y sobre todo en el lenguaje. No es fácil hacerlo.
UNIDAD DE ESPACIO
Se refiere que debe existir una sola escenografía o lugar donde se va a desarrollar la obra. En el teatro griego consistía en un ágora en el centro, la entrada a un templo en un extremo y la entrada a una habitación en el otro. Eso era lo común. El utilizar esta unidad baja costos, se hace más fluida la obra y se facilita la labor del director y los actores. El autor también sale beneficiado pues al cambiar de escenario por fuerza tiene que existir otra situación y él la tiene que resolver. Por ejemplo si existe una recámara, unas cantina y una iglesia. En cada lugar los personajes tendrán que comportarse distinto y hablar distinto. También me gusta mucho utilizarla. (EL PODER DE LOS HOMBRES, CARRETERA DEL NORTE, LA DUDA, AGUA CLARA).
UNIDAD DE TEMA
Se le llama también unidad de acción. Es lo que ya hemos visto antes. Una obra de teatro sólo debe tener un tema.
Las dos primeras unidades se pueden, y frecuentemente se hace, romper. La historia puede transcurrir con siglos de diferencia entre el principio y el fin. La del espacio también. He visto obras con más de diez escenografías distintas. Lo único que queda sin cambio es la unidad de tema.
Repito, para los que principian, y también para los demás, recomiendo que utilicen las tres unidades.
En este momento espero que ya todos sepan utilizar el tema, la tesis, que sepan construir a un personaje, que conozcan cómo van a hablar y hasta lo que van a decir. También ya deben conocer los conflictos y las unidades. Todo esto es fundamental. Pero aún faltan varios elementos para terminar una obra de teatro. Una de las principales, y que les va a ayudar mucho, es conocer la estructura teatral, saber lo que debe ir en el primer acto y por qué, qué en el segundo, cuántas soluciones deben existir, etc. Esta estructura se conoce con el nombre de Estructura Aristotélica ya que fue Aristóteles el que observó que cualquier hecho se descompone en tres partes: el hecho en sí, sus antecedentes y sus consecuencias. Planteamiento, nudo y desenlace. Estudió las obras de teatro de esa época y descubrió siete constantes en ellas, con estas constantes construyó su estructura. Con el tiempo, y gracias a otros estudiosos, el número de las constantes se ha elevado a más del doble. Estos puntos los distribuyeron en los tres actos, o en más, procurando que cada uno de ellos tuviese su propia armonía y el conjunto otra armonía, ésta total.
Para facilitar el estudio vamos a pensar que la obra está dividida en tres actos. Esta división no es gratuita pues el primer acto está dedicado a los antecedentes, el segundo al nudo y el tercero al desenlace. Estudiaremos punto por punto y donde se tenga posibilidades se dará un ejemplo. En el primer acto se encuentran los siguientes puntos: Antecedentes de carácter y antecedentes de acción, división en escenas altas y bajas, arranque de la acción, la revelación, y por último, telón en alto o en bajo. El segundo acto contiene los siguientes: Escena de recuerdo, nudo, peripecia y telón en alto o en bajo. El tercer acto es más rico en puntos: Escena de recuerdo, posible primera solución, segunda posible solución, solución verdadera, clímax, descenso de la acción, catarsis y vuelta a la realidad. Diez y siete puntos en total. Cuando se quiere disminuir a un solo acto basta con quitar las escenas de recuerdo y los telones. Todos los demás puntos se deben respetar.
sábado, 30 de octubre de 2010
domingo, 10 de octubre de 2010
Capitulo XXIII. CARÁCTER CEREBRAL, CORDIAL Y VISCERAL.
CARÁCTER CEREBRAL, CORDIAL Y VISCERAL
Todos los seres humanos nacemos siendo eróticos. La educación, los traumas, la cultura, nuestro físico, nuestras circunstancias nos lo reafirmarán o nos lo cambiarán para llegar a ser tanáticos. Igual sucede con lo cerebral, cordial y visceral. Todos nacemos con respuestas viscerales a cualquier estímulo. Poco a poco podemos cambiar a cordiales o cerebrales. Lo visceral son los instintos; los principales el de la supervivencia y el de la reproducción. Lo cordial son los sentimientos. Cerebral los pensamientos, el análisis. Examinemos un estímulo y nuestra respuesta. Al tener en nosotros tres posibilidades de respuesta debemos saber que generalmente es una de ellas la que predomina en nosotros. Esa constante es la que nos define. Ahora el ejemplo. Estamos asomados a una ventana sin mucho que hacer, de repente camina frente a nosotros una mujer despampanante. Ese es el estímulo. Nos llega, como todos los estímulos, por vía visceral. Nuestra respuesta inmediata, visceral, sería el deseo de acostarnos con ella en ese mismo instante, pero no, subimos el estímulo a la región cordial y lo enriquecemos de sentimiento. “Es hermosa, qué bonitos ojos tiene, se ve dulce" Entonces nos enamoramos y queremos llevarle flores y una serenata. Seguimos subiendo el estímulo, llegamos a la región cerebral. “Se nota que es rica por la ropa que trae, y soltera, de seguro debe estar bien relacionada, creo que me conviene" Según nuestro temperamento será nuestra respuesta. El estímulo ya llegó a todas partes pero nuestra respuesta va a ser diferentes según predomine alguna parte de nuestro cuerpo. Los cerebrales serán los intelectuales, los cordiales los románticos y los viscerales los pasionales. Es fundamental conocer a que estrato pertenecemos pues de ello dependerá en mucho nuestro comportamiento y nuestra forma de ser y de relacionarnos. Entre más viscerales seamos vamos a tener una respuesta más animal, si estamos más evolucionados seremos cordiales y solamente el hombre superior tiene una respuesta cerebral. Entre más bajo sea el nivel de respuesta, mas bajo será en evolución. Lo visceral es erótico, lo cerebral tanático.
Tan importante como es conocernos a nosotros mismos es tratar de conocer a los demás. Eso nos facilitará la comunicación. Si yo soy un ser cerebral y tengo que comunicarme con un ser visceral, debo, por fuerza, que descender a su nivel y hablarle en su lenguaje. Si voy a anunciar un auto en la televisión, tengo que pensar a qué clase de público va dirigido el mensaje. Si pienso que es público visceral, sin cultura, mostraré un auto convertible, de brillante color, estacionado frente al mar y junto a él a una bellísima mujer con la menor cantidad de ropa posible. Si lo quiero dirigir a gente cordial pondré el auto de color azul en un campo florido. Al auto se sube la abuelita, los niños y el perro. Todos sonríen de felicidad. En cambio si lo quiero promocionar en un medio cerebral voy a colocarlo en una ensambladora de autos y voy a enumerar sus ventajas mecánicas, su duración, su bajo precio, sus adelantos electrónicos. Una serie de empleados, muy bien uniformados mientras tanto darán los últimos toques al auto. La música también es importante. Para el anuncio visceral pondremos rock o jazz, para los cordiales música romántica instrumental, para el cerebral música electrónica o simplemente sonidos fabriles. Si nos equivocamos y llegamos a casarnos con una persona diferente en temperamento a nosotros, nos va a ser muy difícil mantener esa relación. Si yo soy cerebral y mi mujer cordial...
YO.- Dónde están los papeles. Los necesito.
ELLA.- No tienes por qué gritarme.
YO.- Nadie te está gritando. ¡Quiero esos papeles!
ELLA.- Ya ves, ya me gritaste otra vez. Se nota que no te importo. Tú, los papeles. Yo, nada.
YO.- No empecemos.
ELLA.- Cómo desearía que un día me buscaras a mí como buscas a esos papeles.
YO.- Son de la oficina. Los tengo que presentar al jefe el día de hoy. ¿No entiendes?
ELLA.- Lo que entiendo es que ya no me quieres. ¿Hace cuánto que no me dices algo tierno?
Y así pueden seguir hablando horas y horas, ella con un punto de vista, él con otro. Ella dirá que él es un ser frío, calculador. El que ella es una cursi, una tonta.
Si tenemos hijos, amigos o simples compañeros debemos saber de que pie cojean, si son de una forma o de otra. Eso si queremos entendernos bien con ellos. También deberíamos saber, a tiempo, en que rango entran los trabajos o profesiones a los que nos vamos a dedicar. Definitivamente las hay cordiales, viscerales o cerebrales. La carrera de enfermería, de medicina, de trabajadora social, de maestro, son básicamente cordiales. Las de matemático, filósofo, ingeniero son cerebrales. Las deportivas, las de danza, actuación, la carrera militar, la de astronauta, son viscerales. No digo con esto que dichas carreras no tengan elementos cordiales, viscerales o cerebrales. Todas los tienen, pero es uno el que predomina. Si soy un ser cerebral y tengo que abrazar la carrera militar voy a sufrir mucho. En cambio si soy un ser muy visceral no podré terminar la carrera de filosofía a la que me metí siguiendo a una rorra que se me antojaba.
El ser visceral al no cumplirse un deseo reacciona con ira para después buscar otro deseo que supla al anterior. El ser cordial sufre intensamente, y por mucho tiempo, el fracaso. El ser cerebral se siente frustrado ante el fracaso, analiza a éste para buscar las fallas.
Repitamos el circuito. Cuando una persona recibe un estímulo lo primero que responde es la zona del bajo vientre, el plexo solar. Ahí se encuentra el sexo y los órganos de la nutrición. Lo que nos da vida y nos permite reproducirnos. De ahí sube a la región cordial, torácica, para enriquecerse de un sentimiento. Nuestro corazón latirá más de prisa al enamorarnos y casi se detendrá por una pena. Sube al cráneo, al cerebro, donde es analizado, juzgado y clasificado. Nuevamente desciende para cargarse de más sentimiento y baja hasta el abdomen para producirnos una emoción. Se puede resumir en la forma siguiente: sensación-sentimiento- clasificación-sentimiento-emoción. Este circuito es prácticamente instantáneo. Algunas veces el estímulo es tan intelectual, tan cerebral, que apenas roza la zona visceral o la cordial.
¿Qué sucede si una madre llora porque su hija llegó tarde y le dice cuanto sufrió esperándola si la segunda es visceral? Esta se reirá de ella. En cambio si se coloca en su zona y le grita o le da una bofetada, es posible que se entiendan.
La primera zona, la alta, es la fuente de conocimientos y la inteligencia. La unión de estos dos nos da el criterio con que escogemos. El actor que pertenezca a esta zona utilizará un tono de voz agudo. La segunda, la intermedia, contiene sentimientos como la ternura, el amor, la tristeza, la nostalgia, la pena. El actor usará una voz más baja que la anterior. La tercera zona es la de la intuición, de la percepción, iluminación, premonición y adivinación. Es el mundo del inconsciente y de los deseos. En esta zona está la inspiración. El actor deberá usar una voz baja. Comparen su respuesta emocional al escuchar a Guadalupe Pineda o a Lola Beltrán.
Adelantándonos un poco podemos decir que la pieza se sitúa en la zona cerebral, el melodrama y la comedia en el cordial y la tragedia y la farsa en el visceral.
Los vicios de carácter también pertenecen a distintas zonas. La soberbia es cerebral, la lujuria y la gula viscerales. La venganza es cerebral ya que se prepara minuciosamente, pero su ejecución se carga de sentimiento y de coraje, o sea que también entran en ella las otras dos zonas. La avaricia es cerebral, el chisme cordial. ¿La envidia? Es cerebral. Las virtudes son cordiales: fe, esperanza y caridad. Las tres se basan en el amor a Dios y a los hombres.
¿De los dramaturgos mexicanos actuales cuáles pertenecen, en general, a cada zona? Juan Tovar, Hugo Iriart, Carlos Olmos, Sabina Berman pertenecen a la cerebral. Emilio Carballido, Willebaldo López, Rafael Solana, Luis G. Basurto a la cordial. A la visceral pertenecemos Jesús González Dávila, Tomás Espinoza, Oscar Villegas, Oscar Liera y yo mismo. Vicente Leñero y Víctor Hugo Rascón Banda transitan de una zona a la otra, predominando la cerebral. ¿ Y de los directores de teatro? Julio Castillo era totalmente visceral como lo es Enrique Pineda y Abraham Oceransky. José Solé y Germán Castillo son cordiales. Ludwik Margules y Luis de Tavira son cerebrales.
De los músicos famosos Wagner es visceral; Chopin, Lizt y Strauss son cordiales. Haydn es cerebral.
Veamos a los críticos de teatro. José Antonio Alcaráz y Gonzalo Valdez Medellín son viscerales. El maestro Solana era cordial como lo es Malkah Ravel. Armando Partida es cerebral.
¿Que también es cerebral Olga Harmony? Sí, pero ocasionalmente. Normalmente es visceral. Entre más viscerales serán más subjetivos, entre más cerebrales más objetivos.
Aún los colores reflejan las zonas a las que pertenecemos. Está escrito que el rojo pertenece a la ira, o sea es visceral, el naranja al sexo, el lila a la homosexualidad, el rosa a la virginidad, lo plateado y dorado a la riqueza, el blanco a la pureza y a la calma, el azul a la melancolía, el verde a la esperanza, el morado a la muerte y a la iglesia, el negro al luto y a la elegancia, el amarillo a la seguridad, el fresa a lo infantil, el gris a la hipocresía y el café a la austeridad y al aburrimiento. Una gente visceral y erótica no se vestirá de gris o café, lo hará de rojo, de amarillo. Un tanático cerebral lo más seguro es que se vista de gris.
El público tiene una marcada preferencia por lo visceral, ya sea en los personajes, ya en sus vicios propios, en las obras de arte o en la crítica. Todos queremos conocer nuestra parte animal. En segundo lugar prefieren lo cordial, el sentimiento. Por eso va al cine a llorar, por eso leen tanta novela rosa o ven telenovelas. Una minoría, generalmente la más preparada y culta, prefiere lo cerebral.
Pero basta de palabrería. Es necesario poner ejemplos teatrales. Empecemos con personajes cerebrales.
EL MENSAJERO.- Ajenos al mundo, se pasean entre las flores ambiguas y aspiran su vaho equívoco, que se extiende como el manto carmesí del delirio y luego se desvanece, sin dejar huella, como las imágenes nocturnas se disuelven en el agua del alba. Y del mismo modo, en el espacio de unas horas, aparecieron y desaparecieron de la mano derecha de Juan- la misma que Beatriz había rozado un día antes- cinco pequeñas manchas rojas, parecidas a cinco flores minúsculas. Pero ellos no preguntan, no dudan y ni siquiera sueñan: se contemplan, se respiran. ¿Respiran la vida o la muerte? Ni Juan ni Beatriz piensan en la muerte o en la vida, en Dios o el Diablo. No les importa salvar su alma ni conquistar riqueza o poder, ser felices o hacer felices a los demás. Les basta con estar frente a frente y mirarse. Uno en torno del otro, como dos estrellas enamoradas. El da vueltas alrededor de ella, que gira sobre sí misma; los círculos que él describe son cada vez más estrechos; entonces ella se queda quieta y empieza a cerrarse, pétalo a pétalo, como una flor nocturna, hasta que se vuelve impenetrable...
(LA HIJA DE RAPACCINI, de Octavio Paz)
¿Quieren otro ejemplo?
INTERMEDIARIA.- En este libro hay imágenes de animales.( Lo abre) Daré noticias de ellos. El perro está inscrito aquí como guardián de la integridad física del hombre que le haya sido designado, único entre la bestias, posee sentido de propiedad, siempre nos dice: "mi casa, mi patio, mi árbol, mi dinero, mi amo, mi amor" . Lo cuida y lo defiende como un avaro, como un apasionado; descubre así ladrones, descubre a pedigüeños, descubre cobradores, y a todos ladra y agrede. “Yo protejo a mi amor y al mundo. El cree que su casa es el eje del mundo. (Otra hoja) El gato cuida la integridad espiritual de quienes considera sus amigos. El recoge las sombras, él expulsa las malas voluntades; hace pequeños sacrificios sangrientos en bien la casa; mata ratones huidizos, aves canoras y pollos asombrados; luego, con la presa entre los dientes realizará un rito. En la noche va a la azotea; analiza los halos, las ondas, los vapores, consulta el aire, se le confían tareas, corre y da gritos, espeluznados, se perpetúa...
(YO TAMBIÉN HABLO DE LA ROSA, de Emilio Carballido)
Examinemos a un personaje cordial. A uno o a varios.
NANA.- Buenos días, Don Silvestre, dichosos los ojos.
SILVESTRE.- Buenas tardes, Lolita. (Saca su reloj y lo ve) Porque ya pasan de las doce. ¿Cómo están las señoritas?
NANA.- ¡ Uy! Muy bien, pero pase usted. (Entran) A ver, deme su sombrero y su bastón.
SILVESTRE.- ¡Pero Lolita! ¿Cómo se va a molestar? ( Se los da)
NANA.- (Recibiéndolos) Démelos usted, no faltaba más.
SILVESTRE.- (Se sienta) Muchas gracias, Lolita, usted siempre tan amable. (Se seca el sudor) ¡Qué calorón!. Completamente inaguantable, dice el periódico que en México llueve y hace frío...ya nadie los entiende... ¿Están las señoritas?
NANA.- (Turbada) Este...no...aún no llegan, fueron a misa de doce, no han de tardar.
SILVESTRE.- ¡Pero qué extraño! Ellas siempre van a misa de ocho, sobre todo los domingos a la misa de las Hijas de María.(Pausa) Las extrañé. (Alarmado) Dígame... ¿ está mala alguna de ellas?
NANA.- No, qué va, si nunca se han sentido mejor. Voy a traerle su taburetito para los pies.
SILVESTRE.- No, no se moleste Lolita, muchas gracias, mejor regreso después de comer cuando repose la comida y duerma mi siestecita... (Silencio) Supe que hace varios días rentaron el cuarto...
NANA.- Sí, a un joven de México, contador del banco, vino desde allá, o lo mandaron, yo no sé, pero muy buena persona, muy decente y bien parecido.
(SEÑORITAS A DISGUSTO, de Antonio González Caballero)
En este momento les propongo un monólogo cordial.
JACINTO.- (Completamente sobrio) Cómo no voy a estarle agradecido si me tendió la mano y me dio trabajo cuando llegué a México...Para qué me quedaba en mi pueblo: allá no más había malos recuerdos. (Pausa) Yo tenía un hijo, ¿sabe usted? El único del que estaba seguro que era mío. Los demás quién sabe, se hablaba tanto de la Rosa. Pero de él sí estaba seguro porque cuando lo hice andábamos lejos de Ixtlán y la Rosa no pudo ver más hombre que yo durante meses y meses. ¡Era el chamaco más vivo del mundo! Se parecía a mí; no era chillón, ni remilgoso, ni pegado a su madre. Se le miraba ya el entendimiento avispado y por eso yo me lo llevaba a explicarle cómo es la gente y cómo es que el sol se deja ver por un lado y se mete por el otro...Una noche me quedé con él en el cerro nomás para cumplirle la curiosidad que el chamaco tenía de ver las estrellas y sentir el frío del monte y oír al coyote. ¡Y cuándo le enseñé a cazar víboras!...
(LOS ALBAÑILES. de Vicente Leñero)
Para terminar dos diálogos viscerales.
BERTHA.- ¿Ya llegaste?
NICOLASA.- ¿ No estás viéndome!
BERTHA.- ¿No te atropellaron?
NICOLASA- ¿Me falta alguna pierna?
BERTHA.- ¿Cuánto gastaste?
NICOLASA.- ¿Cuánto quieres que me haya gastado si sólo me diste tres pesos?
BERTHA.- ¿Y te los acabaste?
NICOLASA.- Completamente.
BERTHA.- Entre tú y el sinvergüenza del marido de Clotilde van a dejarme en la calle.
(CLOTILDE EN SU CASA, de Jorge Ibargüengoitia)
ELVIA.- (Oliendo una prenda de ropa) Huele a vainilla, a lodo, a sangre calentada, a piel sudada; huele a él.
LUCÍA.- ¿No la lavaste? Debe oler a jabón.
ELVIA.- Nada consigue que desaparezca su olor, ni jabones ni vientos, ni aguas de mar o río, esencias de jazmín o de rosas. Mira, huele. (Le acerca la ropa, Lucía la rechaza)
LUCÍA.- No me interesa su olor.
ELVIA.- ¿Estás segura?
LUCÍA.- Sí.
ELVIA.- Pienso lo contrario. (Se descubre el pecho) Mi piel huele a él. ¡Huele mi pecho! (Lucía le da la espalda) ¿No quieres? ¡Huele mi vientre, huele mi sexo! Es su olor junto al mío. ¿Entiendes? ¡El suyo y el mío! Olores confundidos en uno solo igual que se confunde su cuerpo en el mío.
LUCÍA.- ¡Mentira!
ELVIA.- ¿Mentira? (La toma de los hombros, le da media vuelta para tenerla frente a frente. Se desnuda el pecho totalmente) ¡Huele mi piel y olerás la suya, obsérvala y verás las huellas de sus dedos, de sus uñas, de sus dientes. Mira estas heridas. (Se toma un seno y lo muestra) ¡Son heridas de amor!
LUCÍA.- (Trata de salir) ¡No es verdad, no lo es!
ELVIA.- ¿No quieres verlas?... ¡Contesta!
LUCÍA.- ¡Basta!
ELVIA.- (Vistiéndose) Eso es. ¡Basta. Basta! ¿Entendiste? ¡Marco es mi marido!
LUCÍA.- ¡Es mi padre!
ELVIA.- No lo tratas como tal, lo tratas como hombre.
LUCÍA.- Lo es.
ELVIA.- ¡Pero no para ti, no para ti!
(GALOPA, GALOPA, de Tomás Urtusástegui)
Ejemplos de lo que puede ser cerebral, cordial y visceral los encontramos con facilidad en nuestras canciones.
Comencemos con las cordiales que son la mayoría.
Cuando un amor se va,
¡qué desesperación!...
Cuando un cariño vuela
nada consuela mi corazón.
Dan ganas de llorar,
no es fácil olvidar
al querer que nos deja
y que se aleja sin compasión.
No puedo comprender
qué cosa es el amor
si lo que más quería,
el alma mía me abandonó.
Pero no hay que llorar,
hay que saber perder,
lo mismo pierde un hombre
que una mujer.
(HAY QUE SABER PERDER, de Abel Domínguez)
¿Están de acuerdo en seguir con una canción visceral que nos duela?
Creibas que no había de hallar
amor como el que perdí,
tan al pelo lo jallé
que ni me acuerdo de ti.
Una sota y un caballo,
burlarse querían de mí.
¡ Ay! ¡Malaya quién dijo miedo
si para morir nací!
Amigos, les contaré
una aición particular,
si me queren, sé querer,
si me olvidan, sé olvidar
y un orgullo sólo tengo
que a naiden le sé rogar.
¡Ay! que la chancla que yo tiro
no la guelvo a levantar.
(LA CHANCLA, de Alfonso Esparza Otero)
Canciones cerebrales hay menos. La mayoría hablan de amores y desamores, las cerebrales tendrían que hablar de otros tópicos. Veamos una de Luis Arcaraz.
El que pierde una mujer
no sabe lo que gana,
pues si se nos va un querer
otro vendrá mañana.
Dale amor a una mujer
y verás cómo te paga:
o te engaña o te empalaga
o se busca otro querer.
El que no quiera sufrir
que se mire en este espejo,
yo nomás doy el consejo
por sí lo quieren seguir...
(EL QUE PIERDE UNA MUJER)
Seguimos con una tarea para ustedes. Escriban diálogos cortos entre personas cerebrales, cordiales o viscerales. Mézclenlas. Improvisen escenas con estos tipos de personajes. Piensen cómo caminan, cómo hablan, cómo se visten.¿ Qué esperan para hacerlo?
Volvamos a la trayectoria. ¿Será posible que un personaje silueta pueda llegar, en una obra de teatro, a ser un personaje carácter? Por supuesto que sí. En la primera escena entra junto a un grupo de personas. Con ellas permanece sin hablar ni hacer nada unos minutos. Es una silueta. De pronto habla, nos damos cuenta que es un obrero por su vestimenta y por su lenguaje. Ya se volvió tipo. Se convierte posteriormente en un líder, lucha, ve que su causa está perdida, abandona la lucha y su trabajo, se va del pueblo derrotado. Ya es un carácter. Otra pregunta. ¿Será posible que un personaje carácter, en una o obra de teatro, pueda llegar a ser silueta? ¡Jamás! Un personaje carácter es un ser complejo, con vicios y etc. etc. Sería imposible que si ya lo conocemos como un ser tanático, avaro, que estafó a la familia, regrese en otra escena a ser un tipo y después una silueta. Eso puede suceder en la vida real. Yo soy todo un carácter, en la calle seré una silueta y en mi trabajo un tipo. En el teatro esto no es posible. Por ejemplo, si ya conocemos a Cesar, el del GESTICULADOR y sabemos de su engaño, de lo que piensa y hace, jamás será en el tercer acto un desconocido. Siempre seguirá siendo Cesar. Un autor, por error, puede quitarle importancia y hasta desaparecer a un carácter. Pero repito que será error del autor y el público no se engañará.
Ya estudiamos todos los personajes teatrales. Podemos agregar algunas generalidades acerca de ellos.
Los personajes deben ser siempre congruentes consigo mismos, con su edad, su posición social y cultural, con el género y estilo de la obra, con la situación. A un personaje de pieza no se le debe hacer que se eche un pedo, a uno de farsa sí.
Los personajes caracteres generalmente toman una decisión que les hará cambiar su vida. Nora se va de su casa, a Cesar lo matan.
Gené dice: " Los personajes deben establecer un vínculo fuerte entre todos, deben poder ser modificados, deben establecer una lucha de opuestos en permanente crisis y accionar de tal manera que la intensidad dramática crezca gradualmente"
A los personajes carácter les corresponde, de las elementos del diálogo teatral, el carácter. Ya dijimos que a los tipos les corresponde el color.
Ahora una pregunta personal a cada uno de ustedes. ¿Qué clase de personaje creen ser? ¿Una silueta, un tipo o un carácter? Ya sé que todos respondieron que carácter. Es posible, pero lo que sí es seguro es que todos somos tipos. Un noventa o noventa y cinco por ciento de nuestra vida la vivimos como siluetas o tipos. Carácter seremos en un momento y en medio de un grupo muy limitado. Normalmente seremos el transeúnte, el maestro, el padre, el esposo, el hijo, el médico, el cura, el abuelo, el viejo, el niño, el policía, la prostituta, el cartero, el amigo, el extranjero, el norteño. Aún para los más cercanos somos tipos: padre, madre, hijo, nieto, yerno, suegra, amigo. Como tales nos comportamos. Y si todos somos tipos lo más natural es que sean estos personajes los que podamos trabajar mejor en el teatro.
Una última idea sobre los personajes caracteres. La tragedia del ser erótico es no poder evitar el reto y con ello permitir que lo destruyan. La tragedia del tanático es el estupor. La destrucción del erótico provoca horror, la del tanático compasión.
No olvidar que todos nosotros, y los personajes también, somos animales de costumbres. Somos así por la razón de que esto nos da seguridad. Si nos sentamos siempre en la misma silla del salón de clases nos da seguridad que nuestro vecino no nos van a molestar, que ahí el profesor no ve si saco un acordeón, que durante la clase me puedo echar un sueñito sin que se note.
Otro dato importante es que nosotros, y los personajes, actuamos debido, en mucho, por obedecer a nuestros instintos primarios: el de conservación, el de reproducción, el de poder, el de libertad, el del conocimiento.
Todos los seres humanos nacemos siendo eróticos. La educación, los traumas, la cultura, nuestro físico, nuestras circunstancias nos lo reafirmarán o nos lo cambiarán para llegar a ser tanáticos. Igual sucede con lo cerebral, cordial y visceral. Todos nacemos con respuestas viscerales a cualquier estímulo. Poco a poco podemos cambiar a cordiales o cerebrales. Lo visceral son los instintos; los principales el de la supervivencia y el de la reproducción. Lo cordial son los sentimientos. Cerebral los pensamientos, el análisis. Examinemos un estímulo y nuestra respuesta. Al tener en nosotros tres posibilidades de respuesta debemos saber que generalmente es una de ellas la que predomina en nosotros. Esa constante es la que nos define. Ahora el ejemplo. Estamos asomados a una ventana sin mucho que hacer, de repente camina frente a nosotros una mujer despampanante. Ese es el estímulo. Nos llega, como todos los estímulos, por vía visceral. Nuestra respuesta inmediata, visceral, sería el deseo de acostarnos con ella en ese mismo instante, pero no, subimos el estímulo a la región cordial y lo enriquecemos de sentimiento. “Es hermosa, qué bonitos ojos tiene, se ve dulce" Entonces nos enamoramos y queremos llevarle flores y una serenata. Seguimos subiendo el estímulo, llegamos a la región cerebral. “Se nota que es rica por la ropa que trae, y soltera, de seguro debe estar bien relacionada, creo que me conviene" Según nuestro temperamento será nuestra respuesta. El estímulo ya llegó a todas partes pero nuestra respuesta va a ser diferentes según predomine alguna parte de nuestro cuerpo. Los cerebrales serán los intelectuales, los cordiales los románticos y los viscerales los pasionales. Es fundamental conocer a que estrato pertenecemos pues de ello dependerá en mucho nuestro comportamiento y nuestra forma de ser y de relacionarnos. Entre más viscerales seamos vamos a tener una respuesta más animal, si estamos más evolucionados seremos cordiales y solamente el hombre superior tiene una respuesta cerebral. Entre más bajo sea el nivel de respuesta, mas bajo será en evolución. Lo visceral es erótico, lo cerebral tanático.
Tan importante como es conocernos a nosotros mismos es tratar de conocer a los demás. Eso nos facilitará la comunicación. Si yo soy un ser cerebral y tengo que comunicarme con un ser visceral, debo, por fuerza, que descender a su nivel y hablarle en su lenguaje. Si voy a anunciar un auto en la televisión, tengo que pensar a qué clase de público va dirigido el mensaje. Si pienso que es público visceral, sin cultura, mostraré un auto convertible, de brillante color, estacionado frente al mar y junto a él a una bellísima mujer con la menor cantidad de ropa posible. Si lo quiero dirigir a gente cordial pondré el auto de color azul en un campo florido. Al auto se sube la abuelita, los niños y el perro. Todos sonríen de felicidad. En cambio si lo quiero promocionar en un medio cerebral voy a colocarlo en una ensambladora de autos y voy a enumerar sus ventajas mecánicas, su duración, su bajo precio, sus adelantos electrónicos. Una serie de empleados, muy bien uniformados mientras tanto darán los últimos toques al auto. La música también es importante. Para el anuncio visceral pondremos rock o jazz, para los cordiales música romántica instrumental, para el cerebral música electrónica o simplemente sonidos fabriles. Si nos equivocamos y llegamos a casarnos con una persona diferente en temperamento a nosotros, nos va a ser muy difícil mantener esa relación. Si yo soy cerebral y mi mujer cordial...
YO.- Dónde están los papeles. Los necesito.
ELLA.- No tienes por qué gritarme.
YO.- Nadie te está gritando. ¡Quiero esos papeles!
ELLA.- Ya ves, ya me gritaste otra vez. Se nota que no te importo. Tú, los papeles. Yo, nada.
YO.- No empecemos.
ELLA.- Cómo desearía que un día me buscaras a mí como buscas a esos papeles.
YO.- Son de la oficina. Los tengo que presentar al jefe el día de hoy. ¿No entiendes?
ELLA.- Lo que entiendo es que ya no me quieres. ¿Hace cuánto que no me dices algo tierno?
Y así pueden seguir hablando horas y horas, ella con un punto de vista, él con otro. Ella dirá que él es un ser frío, calculador. El que ella es una cursi, una tonta.
Si tenemos hijos, amigos o simples compañeros debemos saber de que pie cojean, si son de una forma o de otra. Eso si queremos entendernos bien con ellos. También deberíamos saber, a tiempo, en que rango entran los trabajos o profesiones a los que nos vamos a dedicar. Definitivamente las hay cordiales, viscerales o cerebrales. La carrera de enfermería, de medicina, de trabajadora social, de maestro, son básicamente cordiales. Las de matemático, filósofo, ingeniero son cerebrales. Las deportivas, las de danza, actuación, la carrera militar, la de astronauta, son viscerales. No digo con esto que dichas carreras no tengan elementos cordiales, viscerales o cerebrales. Todas los tienen, pero es uno el que predomina. Si soy un ser cerebral y tengo que abrazar la carrera militar voy a sufrir mucho. En cambio si soy un ser muy visceral no podré terminar la carrera de filosofía a la que me metí siguiendo a una rorra que se me antojaba.
El ser visceral al no cumplirse un deseo reacciona con ira para después buscar otro deseo que supla al anterior. El ser cordial sufre intensamente, y por mucho tiempo, el fracaso. El ser cerebral se siente frustrado ante el fracaso, analiza a éste para buscar las fallas.
Repitamos el circuito. Cuando una persona recibe un estímulo lo primero que responde es la zona del bajo vientre, el plexo solar. Ahí se encuentra el sexo y los órganos de la nutrición. Lo que nos da vida y nos permite reproducirnos. De ahí sube a la región cordial, torácica, para enriquecerse de un sentimiento. Nuestro corazón latirá más de prisa al enamorarnos y casi se detendrá por una pena. Sube al cráneo, al cerebro, donde es analizado, juzgado y clasificado. Nuevamente desciende para cargarse de más sentimiento y baja hasta el abdomen para producirnos una emoción. Se puede resumir en la forma siguiente: sensación-sentimiento- clasificación-sentimiento-emoción. Este circuito es prácticamente instantáneo. Algunas veces el estímulo es tan intelectual, tan cerebral, que apenas roza la zona visceral o la cordial.
¿Qué sucede si una madre llora porque su hija llegó tarde y le dice cuanto sufrió esperándola si la segunda es visceral? Esta se reirá de ella. En cambio si se coloca en su zona y le grita o le da una bofetada, es posible que se entiendan.
La primera zona, la alta, es la fuente de conocimientos y la inteligencia. La unión de estos dos nos da el criterio con que escogemos. El actor que pertenezca a esta zona utilizará un tono de voz agudo. La segunda, la intermedia, contiene sentimientos como la ternura, el amor, la tristeza, la nostalgia, la pena. El actor usará una voz más baja que la anterior. La tercera zona es la de la intuición, de la percepción, iluminación, premonición y adivinación. Es el mundo del inconsciente y de los deseos. En esta zona está la inspiración. El actor deberá usar una voz baja. Comparen su respuesta emocional al escuchar a Guadalupe Pineda o a Lola Beltrán.
Adelantándonos un poco podemos decir que la pieza se sitúa en la zona cerebral, el melodrama y la comedia en el cordial y la tragedia y la farsa en el visceral.
Los vicios de carácter también pertenecen a distintas zonas. La soberbia es cerebral, la lujuria y la gula viscerales. La venganza es cerebral ya que se prepara minuciosamente, pero su ejecución se carga de sentimiento y de coraje, o sea que también entran en ella las otras dos zonas. La avaricia es cerebral, el chisme cordial. ¿La envidia? Es cerebral. Las virtudes son cordiales: fe, esperanza y caridad. Las tres se basan en el amor a Dios y a los hombres.
¿De los dramaturgos mexicanos actuales cuáles pertenecen, en general, a cada zona? Juan Tovar, Hugo Iriart, Carlos Olmos, Sabina Berman pertenecen a la cerebral. Emilio Carballido, Willebaldo López, Rafael Solana, Luis G. Basurto a la cordial. A la visceral pertenecemos Jesús González Dávila, Tomás Espinoza, Oscar Villegas, Oscar Liera y yo mismo. Vicente Leñero y Víctor Hugo Rascón Banda transitan de una zona a la otra, predominando la cerebral. ¿ Y de los directores de teatro? Julio Castillo era totalmente visceral como lo es Enrique Pineda y Abraham Oceransky. José Solé y Germán Castillo son cordiales. Ludwik Margules y Luis de Tavira son cerebrales.
De los músicos famosos Wagner es visceral; Chopin, Lizt y Strauss son cordiales. Haydn es cerebral.
Veamos a los críticos de teatro. José Antonio Alcaráz y Gonzalo Valdez Medellín son viscerales. El maestro Solana era cordial como lo es Malkah Ravel. Armando Partida es cerebral.
¿Que también es cerebral Olga Harmony? Sí, pero ocasionalmente. Normalmente es visceral. Entre más viscerales serán más subjetivos, entre más cerebrales más objetivos.
Aún los colores reflejan las zonas a las que pertenecemos. Está escrito que el rojo pertenece a la ira, o sea es visceral, el naranja al sexo, el lila a la homosexualidad, el rosa a la virginidad, lo plateado y dorado a la riqueza, el blanco a la pureza y a la calma, el azul a la melancolía, el verde a la esperanza, el morado a la muerte y a la iglesia, el negro al luto y a la elegancia, el amarillo a la seguridad, el fresa a lo infantil, el gris a la hipocresía y el café a la austeridad y al aburrimiento. Una gente visceral y erótica no se vestirá de gris o café, lo hará de rojo, de amarillo. Un tanático cerebral lo más seguro es que se vista de gris.
El público tiene una marcada preferencia por lo visceral, ya sea en los personajes, ya en sus vicios propios, en las obras de arte o en la crítica. Todos queremos conocer nuestra parte animal. En segundo lugar prefieren lo cordial, el sentimiento. Por eso va al cine a llorar, por eso leen tanta novela rosa o ven telenovelas. Una minoría, generalmente la más preparada y culta, prefiere lo cerebral.
Pero basta de palabrería. Es necesario poner ejemplos teatrales. Empecemos con personajes cerebrales.
EL MENSAJERO.- Ajenos al mundo, se pasean entre las flores ambiguas y aspiran su vaho equívoco, que se extiende como el manto carmesí del delirio y luego se desvanece, sin dejar huella, como las imágenes nocturnas se disuelven en el agua del alba. Y del mismo modo, en el espacio de unas horas, aparecieron y desaparecieron de la mano derecha de Juan- la misma que Beatriz había rozado un día antes- cinco pequeñas manchas rojas, parecidas a cinco flores minúsculas. Pero ellos no preguntan, no dudan y ni siquiera sueñan: se contemplan, se respiran. ¿Respiran la vida o la muerte? Ni Juan ni Beatriz piensan en la muerte o en la vida, en Dios o el Diablo. No les importa salvar su alma ni conquistar riqueza o poder, ser felices o hacer felices a los demás. Les basta con estar frente a frente y mirarse. Uno en torno del otro, como dos estrellas enamoradas. El da vueltas alrededor de ella, que gira sobre sí misma; los círculos que él describe son cada vez más estrechos; entonces ella se queda quieta y empieza a cerrarse, pétalo a pétalo, como una flor nocturna, hasta que se vuelve impenetrable...
(LA HIJA DE RAPACCINI, de Octavio Paz)
¿Quieren otro ejemplo?
INTERMEDIARIA.- En este libro hay imágenes de animales.( Lo abre) Daré noticias de ellos. El perro está inscrito aquí como guardián de la integridad física del hombre que le haya sido designado, único entre la bestias, posee sentido de propiedad, siempre nos dice: "mi casa, mi patio, mi árbol, mi dinero, mi amo, mi amor" . Lo cuida y lo defiende como un avaro, como un apasionado; descubre así ladrones, descubre a pedigüeños, descubre cobradores, y a todos ladra y agrede. “Yo protejo a mi amor y al mundo. El cree que su casa es el eje del mundo. (Otra hoja) El gato cuida la integridad espiritual de quienes considera sus amigos. El recoge las sombras, él expulsa las malas voluntades; hace pequeños sacrificios sangrientos en bien la casa; mata ratones huidizos, aves canoras y pollos asombrados; luego, con la presa entre los dientes realizará un rito. En la noche va a la azotea; analiza los halos, las ondas, los vapores, consulta el aire, se le confían tareas, corre y da gritos, espeluznados, se perpetúa...
(YO TAMBIÉN HABLO DE LA ROSA, de Emilio Carballido)
Examinemos a un personaje cordial. A uno o a varios.
NANA.- Buenos días, Don Silvestre, dichosos los ojos.
SILVESTRE.- Buenas tardes, Lolita. (Saca su reloj y lo ve) Porque ya pasan de las doce. ¿Cómo están las señoritas?
NANA.- ¡ Uy! Muy bien, pero pase usted. (Entran) A ver, deme su sombrero y su bastón.
SILVESTRE.- ¡Pero Lolita! ¿Cómo se va a molestar? ( Se los da)
NANA.- (Recibiéndolos) Démelos usted, no faltaba más.
SILVESTRE.- (Se sienta) Muchas gracias, Lolita, usted siempre tan amable. (Se seca el sudor) ¡Qué calorón!. Completamente inaguantable, dice el periódico que en México llueve y hace frío...ya nadie los entiende... ¿Están las señoritas?
NANA.- (Turbada) Este...no...aún no llegan, fueron a misa de doce, no han de tardar.
SILVESTRE.- ¡Pero qué extraño! Ellas siempre van a misa de ocho, sobre todo los domingos a la misa de las Hijas de María.(Pausa) Las extrañé. (Alarmado) Dígame... ¿ está mala alguna de ellas?
NANA.- No, qué va, si nunca se han sentido mejor. Voy a traerle su taburetito para los pies.
SILVESTRE.- No, no se moleste Lolita, muchas gracias, mejor regreso después de comer cuando repose la comida y duerma mi siestecita... (Silencio) Supe que hace varios días rentaron el cuarto...
NANA.- Sí, a un joven de México, contador del banco, vino desde allá, o lo mandaron, yo no sé, pero muy buena persona, muy decente y bien parecido.
(SEÑORITAS A DISGUSTO, de Antonio González Caballero)
En este momento les propongo un monólogo cordial.
JACINTO.- (Completamente sobrio) Cómo no voy a estarle agradecido si me tendió la mano y me dio trabajo cuando llegué a México...Para qué me quedaba en mi pueblo: allá no más había malos recuerdos. (Pausa) Yo tenía un hijo, ¿sabe usted? El único del que estaba seguro que era mío. Los demás quién sabe, se hablaba tanto de la Rosa. Pero de él sí estaba seguro porque cuando lo hice andábamos lejos de Ixtlán y la Rosa no pudo ver más hombre que yo durante meses y meses. ¡Era el chamaco más vivo del mundo! Se parecía a mí; no era chillón, ni remilgoso, ni pegado a su madre. Se le miraba ya el entendimiento avispado y por eso yo me lo llevaba a explicarle cómo es la gente y cómo es que el sol se deja ver por un lado y se mete por el otro...Una noche me quedé con él en el cerro nomás para cumplirle la curiosidad que el chamaco tenía de ver las estrellas y sentir el frío del monte y oír al coyote. ¡Y cuándo le enseñé a cazar víboras!...
(LOS ALBAÑILES. de Vicente Leñero)
Para terminar dos diálogos viscerales.
BERTHA.- ¿Ya llegaste?
NICOLASA.- ¿ No estás viéndome!
BERTHA.- ¿No te atropellaron?
NICOLASA- ¿Me falta alguna pierna?
BERTHA.- ¿Cuánto gastaste?
NICOLASA.- ¿Cuánto quieres que me haya gastado si sólo me diste tres pesos?
BERTHA.- ¿Y te los acabaste?
NICOLASA.- Completamente.
BERTHA.- Entre tú y el sinvergüenza del marido de Clotilde van a dejarme en la calle.
(CLOTILDE EN SU CASA, de Jorge Ibargüengoitia)
ELVIA.- (Oliendo una prenda de ropa) Huele a vainilla, a lodo, a sangre calentada, a piel sudada; huele a él.
LUCÍA.- ¿No la lavaste? Debe oler a jabón.
ELVIA.- Nada consigue que desaparezca su olor, ni jabones ni vientos, ni aguas de mar o río, esencias de jazmín o de rosas. Mira, huele. (Le acerca la ropa, Lucía la rechaza)
LUCÍA.- No me interesa su olor.
ELVIA.- ¿Estás segura?
LUCÍA.- Sí.
ELVIA.- Pienso lo contrario. (Se descubre el pecho) Mi piel huele a él. ¡Huele mi pecho! (Lucía le da la espalda) ¿No quieres? ¡Huele mi vientre, huele mi sexo! Es su olor junto al mío. ¿Entiendes? ¡El suyo y el mío! Olores confundidos en uno solo igual que se confunde su cuerpo en el mío.
LUCÍA.- ¡Mentira!
ELVIA.- ¿Mentira? (La toma de los hombros, le da media vuelta para tenerla frente a frente. Se desnuda el pecho totalmente) ¡Huele mi piel y olerás la suya, obsérvala y verás las huellas de sus dedos, de sus uñas, de sus dientes. Mira estas heridas. (Se toma un seno y lo muestra) ¡Son heridas de amor!
LUCÍA.- (Trata de salir) ¡No es verdad, no lo es!
ELVIA.- ¿No quieres verlas?... ¡Contesta!
LUCÍA.- ¡Basta!
ELVIA.- (Vistiéndose) Eso es. ¡Basta. Basta! ¿Entendiste? ¡Marco es mi marido!
LUCÍA.- ¡Es mi padre!
ELVIA.- No lo tratas como tal, lo tratas como hombre.
LUCÍA.- Lo es.
ELVIA.- ¡Pero no para ti, no para ti!
(GALOPA, GALOPA, de Tomás Urtusástegui)
Ejemplos de lo que puede ser cerebral, cordial y visceral los encontramos con facilidad en nuestras canciones.
Comencemos con las cordiales que son la mayoría.
Cuando un amor se va,
¡qué desesperación!...
Cuando un cariño vuela
nada consuela mi corazón.
Dan ganas de llorar,
no es fácil olvidar
al querer que nos deja
y que se aleja sin compasión.
No puedo comprender
qué cosa es el amor
si lo que más quería,
el alma mía me abandonó.
Pero no hay que llorar,
hay que saber perder,
lo mismo pierde un hombre
que una mujer.
(HAY QUE SABER PERDER, de Abel Domínguez)
¿Están de acuerdo en seguir con una canción visceral que nos duela?
Creibas que no había de hallar
amor como el que perdí,
tan al pelo lo jallé
que ni me acuerdo de ti.
Una sota y un caballo,
burlarse querían de mí.
¡ Ay! ¡Malaya quién dijo miedo
si para morir nací!
Amigos, les contaré
una aición particular,
si me queren, sé querer,
si me olvidan, sé olvidar
y un orgullo sólo tengo
que a naiden le sé rogar.
¡Ay! que la chancla que yo tiro
no la guelvo a levantar.
(LA CHANCLA, de Alfonso Esparza Otero)
Canciones cerebrales hay menos. La mayoría hablan de amores y desamores, las cerebrales tendrían que hablar de otros tópicos. Veamos una de Luis Arcaraz.
El que pierde una mujer
no sabe lo que gana,
pues si se nos va un querer
otro vendrá mañana.
Dale amor a una mujer
y verás cómo te paga:
o te engaña o te empalaga
o se busca otro querer.
El que no quiera sufrir
que se mire en este espejo,
yo nomás doy el consejo
por sí lo quieren seguir...
(EL QUE PIERDE UNA MUJER)
Seguimos con una tarea para ustedes. Escriban diálogos cortos entre personas cerebrales, cordiales o viscerales. Mézclenlas. Improvisen escenas con estos tipos de personajes. Piensen cómo caminan, cómo hablan, cómo se visten.¿ Qué esperan para hacerlo?
Volvamos a la trayectoria. ¿Será posible que un personaje silueta pueda llegar, en una obra de teatro, a ser un personaje carácter? Por supuesto que sí. En la primera escena entra junto a un grupo de personas. Con ellas permanece sin hablar ni hacer nada unos minutos. Es una silueta. De pronto habla, nos damos cuenta que es un obrero por su vestimenta y por su lenguaje. Ya se volvió tipo. Se convierte posteriormente en un líder, lucha, ve que su causa está perdida, abandona la lucha y su trabajo, se va del pueblo derrotado. Ya es un carácter. Otra pregunta. ¿Será posible que un personaje carácter, en una o obra de teatro, pueda llegar a ser silueta? ¡Jamás! Un personaje carácter es un ser complejo, con vicios y etc. etc. Sería imposible que si ya lo conocemos como un ser tanático, avaro, que estafó a la familia, regrese en otra escena a ser un tipo y después una silueta. Eso puede suceder en la vida real. Yo soy todo un carácter, en la calle seré una silueta y en mi trabajo un tipo. En el teatro esto no es posible. Por ejemplo, si ya conocemos a Cesar, el del GESTICULADOR y sabemos de su engaño, de lo que piensa y hace, jamás será en el tercer acto un desconocido. Siempre seguirá siendo Cesar. Un autor, por error, puede quitarle importancia y hasta desaparecer a un carácter. Pero repito que será error del autor y el público no se engañará.
Ya estudiamos todos los personajes teatrales. Podemos agregar algunas generalidades acerca de ellos.
Los personajes deben ser siempre congruentes consigo mismos, con su edad, su posición social y cultural, con el género y estilo de la obra, con la situación. A un personaje de pieza no se le debe hacer que se eche un pedo, a uno de farsa sí.
Los personajes caracteres generalmente toman una decisión que les hará cambiar su vida. Nora se va de su casa, a Cesar lo matan.
Gené dice: " Los personajes deben establecer un vínculo fuerte entre todos, deben poder ser modificados, deben establecer una lucha de opuestos en permanente crisis y accionar de tal manera que la intensidad dramática crezca gradualmente"
A los personajes carácter les corresponde, de las elementos del diálogo teatral, el carácter. Ya dijimos que a los tipos les corresponde el color.
Ahora una pregunta personal a cada uno de ustedes. ¿Qué clase de personaje creen ser? ¿Una silueta, un tipo o un carácter? Ya sé que todos respondieron que carácter. Es posible, pero lo que sí es seguro es que todos somos tipos. Un noventa o noventa y cinco por ciento de nuestra vida la vivimos como siluetas o tipos. Carácter seremos en un momento y en medio de un grupo muy limitado. Normalmente seremos el transeúnte, el maestro, el padre, el esposo, el hijo, el médico, el cura, el abuelo, el viejo, el niño, el policía, la prostituta, el cartero, el amigo, el extranjero, el norteño. Aún para los más cercanos somos tipos: padre, madre, hijo, nieto, yerno, suegra, amigo. Como tales nos comportamos. Y si todos somos tipos lo más natural es que sean estos personajes los que podamos trabajar mejor en el teatro.
Una última idea sobre los personajes caracteres. La tragedia del ser erótico es no poder evitar el reto y con ello permitir que lo destruyan. La tragedia del tanático es el estupor. La destrucción del erótico provoca horror, la del tanático compasión.
No olvidar que todos nosotros, y los personajes también, somos animales de costumbres. Somos así por la razón de que esto nos da seguridad. Si nos sentamos siempre en la misma silla del salón de clases nos da seguridad que nuestro vecino no nos van a molestar, que ahí el profesor no ve si saco un acordeón, que durante la clase me puedo echar un sueñito sin que se note.
Otro dato importante es que nosotros, y los personajes, actuamos debido, en mucho, por obedecer a nuestros instintos primarios: el de conservación, el de reproducción, el de poder, el de libertad, el del conocimiento.
sábado, 2 de octubre de 2010
Capitulo XXII Tanatismo y erotismo
CAPITULO XXII
TANATISMO Y EROTISMO
Vamos a pasar a una parte que implica mayor dificultad para entender pero que es muy importante para la creación de un personaje. Hablo del erotismo y el tanatismo.
Cada vez que llego a este punto pregunto a los que llevan mi taller que qué entienden ellos por erotismo. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sexo y todo lo que se relacione con él; unos pocos contestan que todo lo que tiene que ver con lo sensual, con los sentidos. Y no, erótico no es precisamente eso. Erótico, que viene de Eros, amor, se refiere a amor a la vida, a todo lo relacionado con ella. El sexo es parte fundamental pues es por medio de él que los seres vivos se pueden reproducir, sin sexo la vida se acabaría en una generación. Cualquier acto que se relacione con la vida, con el gusto por ella, con la creación, será erótico. En cambio todo lo que esté relacionado con la muerte, que hable de ella, que se interese en ella, será tanático. Tánatos viene de la misma palabra griega y quiere decir muerte. Si yo pienso frecuentemente en ella, la deseo, o por lo contrario, le tengo miedo, seré un ser tanático. Los humanos somos al mismo tiempo eróticos y tanáticos, de la misma forma que sucede con el sexo, todos somos masculinos y femeninos, pero igual que sucede en la esfera sexual, siempre va a predominar alguna de las dos fuerzas. Los seres masculinos tendrán mucho más hormonas masculinas que femeninas; los seres femeninos más hormonas femeninas que masculinas. De igual manera seremos más eróticos que tanáticos o más tanáticos que eróticos. Jamás se encontrará al erótico puro como tampoco al masculino puro.
Al nacer todos seremos eróticos ya que nuestra única finalidad es vivir, después conocer la vida y disfrutarla. Primero nuestros padres y después la escuela y la sociedad, entre la que está incluida, como factor muy importante, la iglesia, se encargarán de frenar nuestros impulsos eróticos para inculcarnos de golpe o poco a poco lo tanático. Afortunadamente no siempre lo consiguen y algunas personas logran llegar a la edad adulta siendo eróticos. La edad, las enfermedades, los problemas, los conocimientos y la misma vida, se encargarán de subrayar lo tanático para hacerlo resaltar sobre lo erótico. Es importante recalcar que cualquiera de nosotros en un momento dado puede cambiar su fuerza debido a circunstancias o a la evolución personal. Un triunfo nos vuelve eróticos, un fracaso tanáticos. Lo que es cierto que una de estas dos fuerzas será la que predomine en el transcurso de nuestra vida y será la que nos de una serie de elementos que nos diferencien de los demás. Un ser erótico será constructivo, creativo; uno tanático será contemplativo. Muy en general el niño es erótico, el adolescente continúa siendo erótico, el joven ya se puede dividir en erótico y tanático, los adultos predominan en su tanatismo y el anciano es en la mayor parte de las veces un ser tanático. No es una regla general pues podemos encontrar niños tanáticos y ancianos eróticos, basta para esto observar a los niños de la clase lúmpen, a los adolescentes marginados.
También como rasgos generales vamos a ver a continuación como se comportan los seres eróticos y tanáticos en distintas circunstancias y ante diferentes estímulos. ¿Cómo piensan ustedes que se comportan frente a la comida? El ser erótico come por el placer que le producen los alimentos. Al levantarse ya está pensando si va a desayunar chilaquiles o un bistec a la mexicana con mucha salsa. De sólo pensarlo se le hace agua la boca. Cuando esté frente al plato lo observará, lo olerá, comerá saboreando cada cucharada. Al final podrá eructar de felicidad. Su tiempo de alimentación será sagrado. Le gustará comer acompañado de la familia o de amigos, cuando pueda irá a restaurantes de su gusto, conocerá diferentes cocinas mundiales, probará todo lo nuevo. En cambio el tanático comerá para satisfacer su necesidad de alimentarse. Prácticamente nunca tiene antojos. Puede comer leyendo el periódico o viendo la televisión. Lo mismo le da que le sirvan una cosa que otra. Comerá con prisa. Si se le pregunta en la noche que comió al mediodía es posible que no lo recuerde. En los viajes preferirá no comer platos especiales para poder ahorrar dinero. No le gustará probar nuevos platillos. En general los vegetarianos entran en esta categoría.
¿Cómo se comportan en el trabajo? El erótico organiza, busca nuevas formas, disfruta lo que hace pero no se conforma. Si el trabajo deja de producirle placer, o deja de ser un reto personal, lo abandona para buscar otro trabajo más interesante. No acepta injusticias. Puede ser el líder que organice una huelga. Siempre es creativo y luchador. Muy difícilmente llega a la jubilación pues no dura mucho en un solo lugar. El tanático en cambio siempre llega a la edad de jubilación, es obediente, cumple estrictamente con lo que le mandan, pero no hace más; checa a tiempo su tarjeta de entrada y salida, procura evitar cualquier queja, no se mete en líos o pleitos. Si no es observado deja de hacer su trabajo ya que éste no le entusiasma. No cambia de trabajo por miedo. Es muy posible que se viva quejando con los amigos o con la familia de lo pesado de su labor, de lo mal que lo tratan, de lo poco que le pagan, de los favoritismos que existen en su empresa, pero no hará nada para que se modifiquen estos males.
En el hogar el tanático es tranquilo, cede con la mujer y los hijos para no tener problemas, es metódico, aburrido, ordenado. Le molesta cualquier cambio en la casa. Puede pasar horas enteras sentado frente al televisor. Platica con la familia lo más indispensable. El erótico procurará solucionar todos los problemas de la familia, buscará diversas actividades para él y para su mujer e hijos, cambiará frecuentemente el orden de los muebles y los cuadros, traerá nuevos elementos de decoración, es inquieto, le aburre la televisión, exige acción a todos los que lo rodean.
En los deportes el tanático es espectador. Su placer es contemplar en su aparato de televisión su deporte favorito. Si llega a hacer o practicar algún ejercicio será por prescripción médica. El erótico practicará los deportes, preferirá jugar al futball con un grupo de niños que pasarse horas enteras viéndolo en la pantalla. Gozará el deporte elegido por él, será competitivo, llegará a ser el capitán del equipo. Lucirá por su creatividad y empuje. Puede ser muy violento y pasional.
¿Cuál de los dos puede llegar a ser fanático en religión? El erótico. Este se puede apasionar y llegar a matar o dejarse matar por una idea. Pero igual puede en un momento dejar de creer, volverse ateo. Se interesará por todas las religiones. No cree en el diablo ni en el cielo. El erótico cuestiona todo, hasta lo que la iglesia dice que no se debe cuestionar. Odia las obligaciones religiosas como ir a misa cada semana. El tanático en cambio cumplirá con todas las obligaciones religiosas, irá, si es católico, a misa, comulgará cada primer viernes, rezará en su casa. Todo esto lo hará por el miedo al más allá, al infierno. Cree en el pecado, en el cielo y el infierno, en los ángeles, diablos y santos. Difícilmente ofrendará su vida por la religión.
¿Cómo se comportan sexualmente? El tanático cumple por obligación y por el instinto de reproducción. No goza o lo hace muy levemente. Si el sexo llega a producirle mucho placer se llenará de sentimiento de culpa. El sexo le suele parecer sucio. Nunca se preocupa por hacer gozar a su pareja. Será metódico, hará el amor a una hora determinada, generalmente de noche y a oscuras. El erótico disfruta plenamente el acto sexual y los preámbulos a éste, busca nuevas técnicas y las trata de poner en práctica. Es curioso. Busca diferentes lugares y horas para hacer el amor. Puede llegar a ser muy creativo. El tanático será fiel, el erótico difícilmente lo será.
¿Cuál de los dos ve revistas o películas pornográficas? ¿El erótico? No. Los dos. El erótico las ve para divertirse, excitarse o para aprender. El tanático las ve a escondidas con un gran sentimiento de culpa. El primero tendrá relaciones con su pareja después de excitarse con la película, el segundo irá al baño a masturbarse.
¿Y qué sucede con el amor? El erótico será apasionado, al sentirse traicionado odiará con fuerza, puede llegar hasta el crimen. El tanático no se apasiona, buscará una pareja que le convenga para llenar sus necesidades sociales, caseras y económicas. El erótico buscará una pareja con la cual competir, el tanático una que lo dirija, le ordene. Si el tanático es traicionado no lo creerá o se divorciará buscando un entendimiento en cuanto al dinero o a los hijos. Ambos desearán casarse con una mujer erótica, el primero para competir y el segundo para doblegarse. El primero se casa con esa mujer, el segundo preferirá una tanática.
En las artes uno es creativo, el otro contemplativo. Vayamos a la filosofía. ¿Cuál de los dos tiene mayor posibilidad de llegar a ser un gran filósofo? Si contestaron que el erótico están muy equivocados. El erótico vive la vida, el tanático es el que la piensa, la cuestiona, la trata de explicar. El tanático también es el gran coleccionista, el historiador, el investigador. Al erótico le gusta el cambio.
¿Quién de los dos tiene mayor cantidad y mejores amigos? Tampoco es el erótico. El erótico tiene amigos de momento, los que le convienen en alguna circunstancia ya sea deportiva o de trabajo. Por ellos puede dar la vida y odiarlos si siente traicionado. El jamás perdona. El tanático conserva los viejos amigos, los procura, no le gusta hacer nuevas amistades. Si lo traicionan perdona. Perdona por miedo. Y por miedo no le gusta salir de su casa de noche, cierra su casa con muchos candados, pone varias alarmas a su auto. Procura que las reuniones de amigos sean temprano. El erótico es muy social, le gusta lucirse, es buen bailarín, con todos se lleva y con todos bebe la copa. Es amiguero pero no amigo. El sí sale de noche a cuanta invitación le hagan.
¿Cómo visten? El tanático será conservador, cuidará su apariencia, vestirá de gris, café o tonos opacos. Si es hombre usará corbata, la mujer falda o vestidos no llamativos. También puede ser descuidado con su ropa, llevarla sucia o arrugada. El erótico viste a la moda, usará colores y formas llamativas pero que le vayan bien.
¿Cuál de los dos cuida más su salud? ¿El erótico que quiere vivir sano o el tanático que piensa en la muerte? El que más la cuida es el tanático; al pensar en la muerte piensa en las enfermedades y trata de evitarlas. Se aparta de lo que lo pueda dañar. Fácilmente se vuelve hipocondríaco. El erótico busca disfrutar la vida a pesar de los riesgos. Con tal de disfrutar del sexo no le importa que le peguen una gonorrea, por disfrutar una buena comida no le importa una posible indigestión, con tal de disfrutar la vista desde lo alto de la montaña no piensa en una pulmonía, en una caída o cualquier otro riesgo. El tanático no se expone. Si hace frío usará ropa gruesa, guantes y bufanda.
¿Cuál de los dos piensan ustedes que pueda volverse drogadicto? Piensen un poco. ¿Seguro que el erótico? ¿No será más bien el tanático? El que puede volverse drogadicto, alcohólico o farmacodependiente es el...tanático. El erótico jamás aceptará depender de ellas como no acepta depender de nadie. El erótico es capaz de probar todas las drogas para ver que se siente. El tanático las usará como otra forma de morir.
¿A cuál de los dos le importa la moral? Sí, contestaron bien. Al tanático. El siempre estará atento del qué dirán, de lo que ordene la iglesia o la sociedad. El erótico se reirá de los principios morales y tratará de trasgredirlos. En cambio luchará hasta la muerte por los principios éticos: vida, libertad, amor, justicia. Al tanático los principios éticos le causan temor.
¿Y en el mando, cómo actúa cada uno? El tanático prefiere obedecer, buscará un jefe que lo dirija llámese éste madre, esposa, director, capitán, profesor, cura, psiquiatra, jefe o padre. El erótico está hecho para mandar.
¿Cuál de los dos acudirá regularmente con el psiquiatra? Para qué preguntarlo, por supuesto que es el tanático. Al erótico lo llevan, él no irá por su cuenta.
Podríamos seguir poniendo ejemplos. Con los anteriores creo que basta. Una última pregunta. ¿Cuál de los dos creen ustedes que muere primero, el erótico o el tanático? No, no contesten tan rápido, piénsenlo un poco. El que muere generalmente joven es el erótico. Sí, no me equivoqué. El erótico muere primero porque es el que se expone constantemente. Es capaz de correr en su auto a 200 kilómetros por hora, lanzarse en paracaídas, sumergirse en el fondo del mar, pelear en una cantina, encabezar una manifestación contra el gobierno. El tanático no. El estará pensando en la muerte y como evitarla. Si existe el menor riesgo en algo lo evitará. Vivirá muchos años quejándose de sus enfermedades, de sus achaques, de todo, pero vivirá.
Entre mayor número de las características que acabamos de ver tenga cada uno de nosotros seremos o más eróticos o más tanáticos. ¿Ustedes que creen ser, tanáticos o eróticos? Ya sé lo que me van a contestar, nunca falla. Todos son eróticos. ¿No es así? ¿Si les pregunto que qué somos los mexicanos también todos van a contestar que tanáticos, que México es tanático como son la mayoría de los países latinos, díganlo sino las canciones populares y la mayoría de nuestras tradiciones que son las que nos reflejan. El mexicano se vive llorando a la mujer que lo abandonó, el argentino y el uruguayo ya ni se diga. El tango es cien por ciento tanático en su contenido. Curiosamente el baile y la música no lo son. ¿Entonces que son ustedes?
Hagamos un pequeño resumen de cada uno de ellos. El tanático es fatalista, opacado, introvertido, espectador, masoquista, poco creativo, púdico, débil, enfermizo, cobarde, huidizo, pensador, filósofo, sumiso, tibio, coleccionista, amigo, observador, poco excitable. Es un ser que no encuentra fácilmente solución a sus problemas, que se le cierra el mundo. Fácilmente cae en la depresión. Es cerebral. Puede caer en la drogadicción o el alcoholismo. Es dependiente.
El erótico es un ser constructivo, actor de los acontecimientos, sexual, sádico, sano, extrovertido, valiente, elegante, pasional, alegre, con don de mando, que muere generalmente joven, se enfrenta a los acontecimientos y circunstancias. Es infiel con la esposa y los amigos. Generalmente es inculto y no siempre inteligente. Es visceral. Sabe gozar la vida. Es apasionado.
El personaje erótico busca una catástrofe menor para hacerla mayor, cuando llega esta, si no sucumbe, regresa con un gran sentido de seguridad y no trata de repetir la experiencia. El tanático desencadena pequeñas catástrofes para irse destruyendo poco a poco, hasta llegar a una catástrofe profunda. Se engolosina en el horror y descubre su capacidad catastrófica y continua en ella.
Para combatir el subconsciente tanático éste debe canalizarse, expresarse y sublimarse. Es el modo de combatir la neurosis, en especial la depresiva. El mexicano es paranoico por excelencia. Huye del éxito. Los tanáticos desean regresar a la pureza a través de la muerte.
Sin ser una regla se puede decir que los personajes de pieza serán tanáticos, los de tragedia, comedia y farsa serán eróticos; los de melodrama tanáticos, los de tragicomedia eróticos. Repito que no es una regla pero sirve.
Sigamos con ejemplos prácticos en los que se pueda aplicar el término tanático o el erótico. ¿Una actriz con personajes tanáticos? Tenemos muchas: Libertad Lamarque, Sara García, Marga López. ¿Una erótica? María Félix. ¿Qué es Sofía Loren? Claro, erótica. Un director de cine tanático: Igmar Berman. Uno erótico: Fellini. Actores eróticos: Brando, Belmondo, Stallone. Vamos a revisar a los políticos. ¿ Qué es para ustedes Adolfo Hitler? ¿Por qué contestan que tanático? ¿ Porque mataba? No. Hitler era erótico. Recuerden que los sádicos, los que tienen poder son eróticos. Cualquier político, incluyendo a Gandhi, son eróticos porque todos lucharon y consiguieron el poder. Los criminales son eróticos en general así como la mayoría de los grandes pensadores son tanáticos. No se avergüencen de ser tanáticos, si es que lo son. Tan bueno es ser erótico como tanático e igual de malo ser uno o el otro, lo importante es saber manejar nuestro erotismo o nuestro tanatismo.
Pero sigamos con los ejemplos. Hablo en general. ¿Qué países son más eróticos o tanáticos? Son eróticos los sajones: EE UU, Alemania, Suecia. Ellos pelean por el poder, destruyen todo, son activos, les importa poco el pasado, para ellos es más importante el presente o el futuro, sobre todo el presente. Son tanáticos los pueblos latinos.
Sigan buscando personajes tanáticos o eróticos. Les iba a pedir que no traten de estudiar a sus familiares o amigos, ya que estos parámetros no son muy estrictos ni muy científicos. Pero estoy seguro que ya lo hicieron. ¿O no? Para mí es más importante que los apliquen a sus personajes que para eso los anoté. A ellos si pueden hacerlos todo lo tanático o erótico que ustedes quieran.
¿Y cómo aplicar estos conocimientos en una obra teatral? Vean cómo lo han hecho algunos autores.
NORA.- Recién he llegado. (Se guarda el cucurucho de almendras en el bolsillo y se limpia la boca) Acércate, Torvaldo; mira las cosas que he comprado.
HELMER.- No me interrumpas. (Momento después abre la puerta y aparece con la pluma en la mano, observando en todas direcciones) ¿Comprado dices? ¿Todo eso? ¿Otra vez ha encontrado la niñita manera de gastar el dinero?
NORA.- Pero, ¡Torvaldo! Este año aún estamos en condiciones de hacer algunos gastos más. Es la primera Navidad en que no estamos obligados a andar con escasez.
HELMER.- Sí...Pero tampoco podemos despilfarrar.
NORA.- Un poco, Torvaldo, sólo un poquitín, ¿no? Ahora que vas a recibir un sueldo mayor, y que ganarás mucho, mucho dinero...
HELMER.- Sí, a partir del año próximo; pero tendrá que pasar un trimestre antes de recibir nada.
NORA.- ¿Y eso qué importa? Mientras, pedimos prestado.
HELMER.- ¡Nora! ¡Siempre con esa misma ligereza! Suponte que solicito prestados hoy mil coronas, que tú las gastas durante las pascuas de Navidad, que la víspera del año nuevo me cae una teja en la cabeza, y que...
NORA.- (Tapándose la boca con la mano) Cállate y no pienses en esas cosas.
HELMER.- Pero suponte que sucediera. ¿Y entonces?
NORA.- Si ocurriera tal cosa..., me daría igual tener deudas que no tenerlas.
HELMER.- ¿Y las personas que me hubieran facilitado el dinero?
NORA.- ¿Quién se acuerda de ellas? Son personas extrañas.
(CASA DE MUÑECAS, de E. Ibsen)
Repitan la lectura de los diálogos anteriores. Van a ver que cada vez que habla Nora lo hace de una manera erótica. Su marido lo hace tanáticamente. ¿Verdad que sí? Les voy a poner otro ejemplo de mujer erótica casada con un tanático. El autor es mexicano.
PIEDAD.- Están sonando las once. A ver... ¿qué es eso?
GELASIO.- (Mostrándole una hoja) Este es el certificado. No tienes idea qué trabajo me costó sacárselo.
PIEDAD.- ¿Cuánto le pagaste?
GELASIO.- No quiso nada. Me dijo que hasta que de veras se muriera papá, me diría cuánto.
PIEDAD.- ¡Ah, cómo serás...! ¿No ves que así querrá cobrarte más? Con eso de que ni nosotros sabemos cuándo deje de herencia, a la hora de cobrar, todos van a querer encajarse.
GELASIO.- Tal vez...Oye, he estado pensando y pensando en las consecuencias que nos puede traer esto.
PIEDAD.- ¿Y las ventajas, no cuentan? Piensa también en ellas. Al fin que a más tardar, tu padre se morirá hoy. Ya ves que ni puede respirar. Todo el tiempo con el ruido ese en la garganta. Y si se muere- como espero en Dios- esta noche, ya mañana lunes podemos ir al solar. ¡Todo está descuidado por culpa de su maldita agonía que no termina nunca!
GELASIO.- Pero es que...No, Piedad, no me parece bien que hagamos esto.
(LOS CUERVOS ESTÁN DE LUTO, de Hugo Argüelles)
En seguida un diálogo entre dos homosexuales. Estos normalmente son tanáticos ya que no pueden reproducir la vida.
ROLANDO.- Es que qué vas a hacer, no te vayas.
MANZANITA.- Si no me voy ahora ya no me voy. A qué me quedo. Que el Cuervo diga lo que quiera cuantas veces quiera, no me importa; ya me cansé de que me amenace, me choca, lo odio, lo aborrezco, no puedo estar a gusto en ninguna parte porque ahí ha de llegar; ya no me puedo aguantar, no tengo por qué. Yo esperaba que el Pabilo la chocara conmigo pero nunca va a querer; le hablé y como si nada, se cambió a carpintería para no estar conmigo en la parcela, no se sienta conmigo en el salón, ni sus cuentitos me quiere enseñar...y todo por este desgraciado.
(SANTA CATALINA, de Oscar Villegas)
Como Manzanita los tanáticos viven quejándose pero no hacen nada o hacen poco para remediar su situación. ¿Canciones tanáticas? Abran ustedes un cancionero mexicano y las encontrarán en cada hoja.
¡Qué lejos estoy del suelo donde he nacido:
inmensa nostalgia invade mi pensamiento,
y al verme tan solo y triste cual hoja al viento
quisiera llorar, quisiera morir de sentimiento.
CANCIÓN MIXTECA, de José López Alavés)
Si viajamos más al sur de América:
Y triste el jibarito va,
pensando así, diciendo así, llorando así,
por el camino...
¡ Qué será de Borinquen, mi Dios querido,
que será de mis hijos y de mi hogar!
(LAMENTO BORINCANO, de Rafael Hernández)
Hasta llegar al Cono Sur:
Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir
que es un soplo la vida;
que veinte años no es nada
que febril la mirada,
errante en las sombras,
te busca y te nombra.
Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.
(VOLVER, de Carlos Gardel)
Prácticamente todas las canciones rancheras de José Alfredo Jiménez son tanáticas:
Me cansé de rogarle, me cansé de decirle
que yo sin ella de pena muero;
ya no quiso escucharme
si sus labios se abrieron,
fue pa'decirme:
¡Ya no te quiero!
(ELLA)
En cambio la mayoría de las canciones de Agustín Lara son eróticas. Eróticas son FAROLITO, MUJER, VERACRUZ, sus canciones españolas y muchas más.
Mujer, mujer divina,
tienes el veneno que fascina en tu mirar,
Mujer alabastrina,
eres vibración de sonatina pasional.
Tienes el perfume de un naranjo en flor,
el altivo porte de una majestad,
Sabes de los filtros que hay en el amor,
tienes el hechizo de la liviandad.
La divina magia de un atardecer
y la maravilla de la inspiración.
Tienes en el ritmo de tu ser
todo el palpitar de una canción...
Eres la razón de mi existir: mujer.
(MUJER)
Otra canción erótica, esta sobre la ciudad de México:
Mi ciudad
es chinampa en un lago escondido,
es zenzontle
que busca a dónde hacer nido.
Rehilete
que engaña la vista al mirar.
Baila al son
del tequila y de su valentía,
es jinete que arriesga la vida
en un lienzo de fiesta y color.
(MI CIUDAD, de Guadalupe Trigo)
Podríamos, si tuviéramos todo el tiempo del mundo, seguir examinando canciones, poemas, obras de teatro, películas, personajes, costumbres. Ustedes lo pueden hacer, si no en este momento sí poco a poco. Hoy esta canción, mañana esa película, pasado mañana a Greta Garbo, el jueves la fiesta de los toros, el viernes el Día de Muertos. Se van a divertir y a aprender mucho.
Es importante saber que todos vivimos continuamente en conflicto por nuestro tanatismo que se opone a nuestro erotismo . Lo tanático frena a lo erótico, lo erótico derrota a lo tanático. Nuestro erotismo nos pide que nos acostemos con todas las mujeres del mundo; nuestro tanatismo nos dice que no es posible, que es peligroso, que nos podemos enfermar. Los personajes también tendrán este tipo de conflicto.
Para terminar con los personajes carácter nos falta el estudio de lo cerebral, lo cordial y lo visceral.
TANATISMO Y EROTISMO
Vamos a pasar a una parte que implica mayor dificultad para entender pero que es muy importante para la creación de un personaje. Hablo del erotismo y el tanatismo.
Cada vez que llego a este punto pregunto a los que llevan mi taller que qué entienden ellos por erotismo. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sexo y todo lo que se relacione con él; unos pocos contestan que todo lo que tiene que ver con lo sensual, con los sentidos. Y no, erótico no es precisamente eso. Erótico, que viene de Eros, amor, se refiere a amor a la vida, a todo lo relacionado con ella. El sexo es parte fundamental pues es por medio de él que los seres vivos se pueden reproducir, sin sexo la vida se acabaría en una generación. Cualquier acto que se relacione con la vida, con el gusto por ella, con la creación, será erótico. En cambio todo lo que esté relacionado con la muerte, que hable de ella, que se interese en ella, será tanático. Tánatos viene de la misma palabra griega y quiere decir muerte. Si yo pienso frecuentemente en ella, la deseo, o por lo contrario, le tengo miedo, seré un ser tanático. Los humanos somos al mismo tiempo eróticos y tanáticos, de la misma forma que sucede con el sexo, todos somos masculinos y femeninos, pero igual que sucede en la esfera sexual, siempre va a predominar alguna de las dos fuerzas. Los seres masculinos tendrán mucho más hormonas masculinas que femeninas; los seres femeninos más hormonas femeninas que masculinas. De igual manera seremos más eróticos que tanáticos o más tanáticos que eróticos. Jamás se encontrará al erótico puro como tampoco al masculino puro.
Al nacer todos seremos eróticos ya que nuestra única finalidad es vivir, después conocer la vida y disfrutarla. Primero nuestros padres y después la escuela y la sociedad, entre la que está incluida, como factor muy importante, la iglesia, se encargarán de frenar nuestros impulsos eróticos para inculcarnos de golpe o poco a poco lo tanático. Afortunadamente no siempre lo consiguen y algunas personas logran llegar a la edad adulta siendo eróticos. La edad, las enfermedades, los problemas, los conocimientos y la misma vida, se encargarán de subrayar lo tanático para hacerlo resaltar sobre lo erótico. Es importante recalcar que cualquiera de nosotros en un momento dado puede cambiar su fuerza debido a circunstancias o a la evolución personal. Un triunfo nos vuelve eróticos, un fracaso tanáticos. Lo que es cierto que una de estas dos fuerzas será la que predomine en el transcurso de nuestra vida y será la que nos de una serie de elementos que nos diferencien de los demás. Un ser erótico será constructivo, creativo; uno tanático será contemplativo. Muy en general el niño es erótico, el adolescente continúa siendo erótico, el joven ya se puede dividir en erótico y tanático, los adultos predominan en su tanatismo y el anciano es en la mayor parte de las veces un ser tanático. No es una regla general pues podemos encontrar niños tanáticos y ancianos eróticos, basta para esto observar a los niños de la clase lúmpen, a los adolescentes marginados.
También como rasgos generales vamos a ver a continuación como se comportan los seres eróticos y tanáticos en distintas circunstancias y ante diferentes estímulos. ¿Cómo piensan ustedes que se comportan frente a la comida? El ser erótico come por el placer que le producen los alimentos. Al levantarse ya está pensando si va a desayunar chilaquiles o un bistec a la mexicana con mucha salsa. De sólo pensarlo se le hace agua la boca. Cuando esté frente al plato lo observará, lo olerá, comerá saboreando cada cucharada. Al final podrá eructar de felicidad. Su tiempo de alimentación será sagrado. Le gustará comer acompañado de la familia o de amigos, cuando pueda irá a restaurantes de su gusto, conocerá diferentes cocinas mundiales, probará todo lo nuevo. En cambio el tanático comerá para satisfacer su necesidad de alimentarse. Prácticamente nunca tiene antojos. Puede comer leyendo el periódico o viendo la televisión. Lo mismo le da que le sirvan una cosa que otra. Comerá con prisa. Si se le pregunta en la noche que comió al mediodía es posible que no lo recuerde. En los viajes preferirá no comer platos especiales para poder ahorrar dinero. No le gustará probar nuevos platillos. En general los vegetarianos entran en esta categoría.
¿Cómo se comportan en el trabajo? El erótico organiza, busca nuevas formas, disfruta lo que hace pero no se conforma. Si el trabajo deja de producirle placer, o deja de ser un reto personal, lo abandona para buscar otro trabajo más interesante. No acepta injusticias. Puede ser el líder que organice una huelga. Siempre es creativo y luchador. Muy difícilmente llega a la jubilación pues no dura mucho en un solo lugar. El tanático en cambio siempre llega a la edad de jubilación, es obediente, cumple estrictamente con lo que le mandan, pero no hace más; checa a tiempo su tarjeta de entrada y salida, procura evitar cualquier queja, no se mete en líos o pleitos. Si no es observado deja de hacer su trabajo ya que éste no le entusiasma. No cambia de trabajo por miedo. Es muy posible que se viva quejando con los amigos o con la familia de lo pesado de su labor, de lo mal que lo tratan, de lo poco que le pagan, de los favoritismos que existen en su empresa, pero no hará nada para que se modifiquen estos males.
En el hogar el tanático es tranquilo, cede con la mujer y los hijos para no tener problemas, es metódico, aburrido, ordenado. Le molesta cualquier cambio en la casa. Puede pasar horas enteras sentado frente al televisor. Platica con la familia lo más indispensable. El erótico procurará solucionar todos los problemas de la familia, buscará diversas actividades para él y para su mujer e hijos, cambiará frecuentemente el orden de los muebles y los cuadros, traerá nuevos elementos de decoración, es inquieto, le aburre la televisión, exige acción a todos los que lo rodean.
En los deportes el tanático es espectador. Su placer es contemplar en su aparato de televisión su deporte favorito. Si llega a hacer o practicar algún ejercicio será por prescripción médica. El erótico practicará los deportes, preferirá jugar al futball con un grupo de niños que pasarse horas enteras viéndolo en la pantalla. Gozará el deporte elegido por él, será competitivo, llegará a ser el capitán del equipo. Lucirá por su creatividad y empuje. Puede ser muy violento y pasional.
¿Cuál de los dos puede llegar a ser fanático en religión? El erótico. Este se puede apasionar y llegar a matar o dejarse matar por una idea. Pero igual puede en un momento dejar de creer, volverse ateo. Se interesará por todas las religiones. No cree en el diablo ni en el cielo. El erótico cuestiona todo, hasta lo que la iglesia dice que no se debe cuestionar. Odia las obligaciones religiosas como ir a misa cada semana. El tanático en cambio cumplirá con todas las obligaciones religiosas, irá, si es católico, a misa, comulgará cada primer viernes, rezará en su casa. Todo esto lo hará por el miedo al más allá, al infierno. Cree en el pecado, en el cielo y el infierno, en los ángeles, diablos y santos. Difícilmente ofrendará su vida por la religión.
¿Cómo se comportan sexualmente? El tanático cumple por obligación y por el instinto de reproducción. No goza o lo hace muy levemente. Si el sexo llega a producirle mucho placer se llenará de sentimiento de culpa. El sexo le suele parecer sucio. Nunca se preocupa por hacer gozar a su pareja. Será metódico, hará el amor a una hora determinada, generalmente de noche y a oscuras. El erótico disfruta plenamente el acto sexual y los preámbulos a éste, busca nuevas técnicas y las trata de poner en práctica. Es curioso. Busca diferentes lugares y horas para hacer el amor. Puede llegar a ser muy creativo. El tanático será fiel, el erótico difícilmente lo será.
¿Cuál de los dos ve revistas o películas pornográficas? ¿El erótico? No. Los dos. El erótico las ve para divertirse, excitarse o para aprender. El tanático las ve a escondidas con un gran sentimiento de culpa. El primero tendrá relaciones con su pareja después de excitarse con la película, el segundo irá al baño a masturbarse.
¿Y qué sucede con el amor? El erótico será apasionado, al sentirse traicionado odiará con fuerza, puede llegar hasta el crimen. El tanático no se apasiona, buscará una pareja que le convenga para llenar sus necesidades sociales, caseras y económicas. El erótico buscará una pareja con la cual competir, el tanático una que lo dirija, le ordene. Si el tanático es traicionado no lo creerá o se divorciará buscando un entendimiento en cuanto al dinero o a los hijos. Ambos desearán casarse con una mujer erótica, el primero para competir y el segundo para doblegarse. El primero se casa con esa mujer, el segundo preferirá una tanática.
En las artes uno es creativo, el otro contemplativo. Vayamos a la filosofía. ¿Cuál de los dos tiene mayor posibilidad de llegar a ser un gran filósofo? Si contestaron que el erótico están muy equivocados. El erótico vive la vida, el tanático es el que la piensa, la cuestiona, la trata de explicar. El tanático también es el gran coleccionista, el historiador, el investigador. Al erótico le gusta el cambio.
¿Quién de los dos tiene mayor cantidad y mejores amigos? Tampoco es el erótico. El erótico tiene amigos de momento, los que le convienen en alguna circunstancia ya sea deportiva o de trabajo. Por ellos puede dar la vida y odiarlos si siente traicionado. El jamás perdona. El tanático conserva los viejos amigos, los procura, no le gusta hacer nuevas amistades. Si lo traicionan perdona. Perdona por miedo. Y por miedo no le gusta salir de su casa de noche, cierra su casa con muchos candados, pone varias alarmas a su auto. Procura que las reuniones de amigos sean temprano. El erótico es muy social, le gusta lucirse, es buen bailarín, con todos se lleva y con todos bebe la copa. Es amiguero pero no amigo. El sí sale de noche a cuanta invitación le hagan.
¿Cómo visten? El tanático será conservador, cuidará su apariencia, vestirá de gris, café o tonos opacos. Si es hombre usará corbata, la mujer falda o vestidos no llamativos. También puede ser descuidado con su ropa, llevarla sucia o arrugada. El erótico viste a la moda, usará colores y formas llamativas pero que le vayan bien.
¿Cuál de los dos cuida más su salud? ¿El erótico que quiere vivir sano o el tanático que piensa en la muerte? El que más la cuida es el tanático; al pensar en la muerte piensa en las enfermedades y trata de evitarlas. Se aparta de lo que lo pueda dañar. Fácilmente se vuelve hipocondríaco. El erótico busca disfrutar la vida a pesar de los riesgos. Con tal de disfrutar del sexo no le importa que le peguen una gonorrea, por disfrutar una buena comida no le importa una posible indigestión, con tal de disfrutar la vista desde lo alto de la montaña no piensa en una pulmonía, en una caída o cualquier otro riesgo. El tanático no se expone. Si hace frío usará ropa gruesa, guantes y bufanda.
¿Cuál de los dos piensan ustedes que pueda volverse drogadicto? Piensen un poco. ¿Seguro que el erótico? ¿No será más bien el tanático? El que puede volverse drogadicto, alcohólico o farmacodependiente es el...tanático. El erótico jamás aceptará depender de ellas como no acepta depender de nadie. El erótico es capaz de probar todas las drogas para ver que se siente. El tanático las usará como otra forma de morir.
¿A cuál de los dos le importa la moral? Sí, contestaron bien. Al tanático. El siempre estará atento del qué dirán, de lo que ordene la iglesia o la sociedad. El erótico se reirá de los principios morales y tratará de trasgredirlos. En cambio luchará hasta la muerte por los principios éticos: vida, libertad, amor, justicia. Al tanático los principios éticos le causan temor.
¿Y en el mando, cómo actúa cada uno? El tanático prefiere obedecer, buscará un jefe que lo dirija llámese éste madre, esposa, director, capitán, profesor, cura, psiquiatra, jefe o padre. El erótico está hecho para mandar.
¿Cuál de los dos acudirá regularmente con el psiquiatra? Para qué preguntarlo, por supuesto que es el tanático. Al erótico lo llevan, él no irá por su cuenta.
Podríamos seguir poniendo ejemplos. Con los anteriores creo que basta. Una última pregunta. ¿Cuál de los dos creen ustedes que muere primero, el erótico o el tanático? No, no contesten tan rápido, piénsenlo un poco. El que muere generalmente joven es el erótico. Sí, no me equivoqué. El erótico muere primero porque es el que se expone constantemente. Es capaz de correr en su auto a 200 kilómetros por hora, lanzarse en paracaídas, sumergirse en el fondo del mar, pelear en una cantina, encabezar una manifestación contra el gobierno. El tanático no. El estará pensando en la muerte y como evitarla. Si existe el menor riesgo en algo lo evitará. Vivirá muchos años quejándose de sus enfermedades, de sus achaques, de todo, pero vivirá.
Entre mayor número de las características que acabamos de ver tenga cada uno de nosotros seremos o más eróticos o más tanáticos. ¿Ustedes que creen ser, tanáticos o eróticos? Ya sé lo que me van a contestar, nunca falla. Todos son eróticos. ¿No es así? ¿Si les pregunto que qué somos los mexicanos también todos van a contestar que tanáticos, que México es tanático como son la mayoría de los países latinos, díganlo sino las canciones populares y la mayoría de nuestras tradiciones que son las que nos reflejan. El mexicano se vive llorando a la mujer que lo abandonó, el argentino y el uruguayo ya ni se diga. El tango es cien por ciento tanático en su contenido. Curiosamente el baile y la música no lo son. ¿Entonces que son ustedes?
Hagamos un pequeño resumen de cada uno de ellos. El tanático es fatalista, opacado, introvertido, espectador, masoquista, poco creativo, púdico, débil, enfermizo, cobarde, huidizo, pensador, filósofo, sumiso, tibio, coleccionista, amigo, observador, poco excitable. Es un ser que no encuentra fácilmente solución a sus problemas, que se le cierra el mundo. Fácilmente cae en la depresión. Es cerebral. Puede caer en la drogadicción o el alcoholismo. Es dependiente.
El erótico es un ser constructivo, actor de los acontecimientos, sexual, sádico, sano, extrovertido, valiente, elegante, pasional, alegre, con don de mando, que muere generalmente joven, se enfrenta a los acontecimientos y circunstancias. Es infiel con la esposa y los amigos. Generalmente es inculto y no siempre inteligente. Es visceral. Sabe gozar la vida. Es apasionado.
El personaje erótico busca una catástrofe menor para hacerla mayor, cuando llega esta, si no sucumbe, regresa con un gran sentido de seguridad y no trata de repetir la experiencia. El tanático desencadena pequeñas catástrofes para irse destruyendo poco a poco, hasta llegar a una catástrofe profunda. Se engolosina en el horror y descubre su capacidad catastrófica y continua en ella.
Para combatir el subconsciente tanático éste debe canalizarse, expresarse y sublimarse. Es el modo de combatir la neurosis, en especial la depresiva. El mexicano es paranoico por excelencia. Huye del éxito. Los tanáticos desean regresar a la pureza a través de la muerte.
Sin ser una regla se puede decir que los personajes de pieza serán tanáticos, los de tragedia, comedia y farsa serán eróticos; los de melodrama tanáticos, los de tragicomedia eróticos. Repito que no es una regla pero sirve.
Sigamos con ejemplos prácticos en los que se pueda aplicar el término tanático o el erótico. ¿Una actriz con personajes tanáticos? Tenemos muchas: Libertad Lamarque, Sara García, Marga López. ¿Una erótica? María Félix. ¿Qué es Sofía Loren? Claro, erótica. Un director de cine tanático: Igmar Berman. Uno erótico: Fellini. Actores eróticos: Brando, Belmondo, Stallone. Vamos a revisar a los políticos. ¿ Qué es para ustedes Adolfo Hitler? ¿Por qué contestan que tanático? ¿ Porque mataba? No. Hitler era erótico. Recuerden que los sádicos, los que tienen poder son eróticos. Cualquier político, incluyendo a Gandhi, son eróticos porque todos lucharon y consiguieron el poder. Los criminales son eróticos en general así como la mayoría de los grandes pensadores son tanáticos. No se avergüencen de ser tanáticos, si es que lo son. Tan bueno es ser erótico como tanático e igual de malo ser uno o el otro, lo importante es saber manejar nuestro erotismo o nuestro tanatismo.
Pero sigamos con los ejemplos. Hablo en general. ¿Qué países son más eróticos o tanáticos? Son eróticos los sajones: EE UU, Alemania, Suecia. Ellos pelean por el poder, destruyen todo, son activos, les importa poco el pasado, para ellos es más importante el presente o el futuro, sobre todo el presente. Son tanáticos los pueblos latinos.
Sigan buscando personajes tanáticos o eróticos. Les iba a pedir que no traten de estudiar a sus familiares o amigos, ya que estos parámetros no son muy estrictos ni muy científicos. Pero estoy seguro que ya lo hicieron. ¿O no? Para mí es más importante que los apliquen a sus personajes que para eso los anoté. A ellos si pueden hacerlos todo lo tanático o erótico que ustedes quieran.
¿Y cómo aplicar estos conocimientos en una obra teatral? Vean cómo lo han hecho algunos autores.
NORA.- Recién he llegado. (Se guarda el cucurucho de almendras en el bolsillo y se limpia la boca) Acércate, Torvaldo; mira las cosas que he comprado.
HELMER.- No me interrumpas. (Momento después abre la puerta y aparece con la pluma en la mano, observando en todas direcciones) ¿Comprado dices? ¿Todo eso? ¿Otra vez ha encontrado la niñita manera de gastar el dinero?
NORA.- Pero, ¡Torvaldo! Este año aún estamos en condiciones de hacer algunos gastos más. Es la primera Navidad en que no estamos obligados a andar con escasez.
HELMER.- Sí...Pero tampoco podemos despilfarrar.
NORA.- Un poco, Torvaldo, sólo un poquitín, ¿no? Ahora que vas a recibir un sueldo mayor, y que ganarás mucho, mucho dinero...
HELMER.- Sí, a partir del año próximo; pero tendrá que pasar un trimestre antes de recibir nada.
NORA.- ¿Y eso qué importa? Mientras, pedimos prestado.
HELMER.- ¡Nora! ¡Siempre con esa misma ligereza! Suponte que solicito prestados hoy mil coronas, que tú las gastas durante las pascuas de Navidad, que la víspera del año nuevo me cae una teja en la cabeza, y que...
NORA.- (Tapándose la boca con la mano) Cállate y no pienses en esas cosas.
HELMER.- Pero suponte que sucediera. ¿Y entonces?
NORA.- Si ocurriera tal cosa..., me daría igual tener deudas que no tenerlas.
HELMER.- ¿Y las personas que me hubieran facilitado el dinero?
NORA.- ¿Quién se acuerda de ellas? Son personas extrañas.
(CASA DE MUÑECAS, de E. Ibsen)
Repitan la lectura de los diálogos anteriores. Van a ver que cada vez que habla Nora lo hace de una manera erótica. Su marido lo hace tanáticamente. ¿Verdad que sí? Les voy a poner otro ejemplo de mujer erótica casada con un tanático. El autor es mexicano.
PIEDAD.- Están sonando las once. A ver... ¿qué es eso?
GELASIO.- (Mostrándole una hoja) Este es el certificado. No tienes idea qué trabajo me costó sacárselo.
PIEDAD.- ¿Cuánto le pagaste?
GELASIO.- No quiso nada. Me dijo que hasta que de veras se muriera papá, me diría cuánto.
PIEDAD.- ¡Ah, cómo serás...! ¿No ves que así querrá cobrarte más? Con eso de que ni nosotros sabemos cuándo deje de herencia, a la hora de cobrar, todos van a querer encajarse.
GELASIO.- Tal vez...Oye, he estado pensando y pensando en las consecuencias que nos puede traer esto.
PIEDAD.- ¿Y las ventajas, no cuentan? Piensa también en ellas. Al fin que a más tardar, tu padre se morirá hoy. Ya ves que ni puede respirar. Todo el tiempo con el ruido ese en la garganta. Y si se muere- como espero en Dios- esta noche, ya mañana lunes podemos ir al solar. ¡Todo está descuidado por culpa de su maldita agonía que no termina nunca!
GELASIO.- Pero es que...No, Piedad, no me parece bien que hagamos esto.
(LOS CUERVOS ESTÁN DE LUTO, de Hugo Argüelles)
En seguida un diálogo entre dos homosexuales. Estos normalmente son tanáticos ya que no pueden reproducir la vida.
ROLANDO.- Es que qué vas a hacer, no te vayas.
MANZANITA.- Si no me voy ahora ya no me voy. A qué me quedo. Que el Cuervo diga lo que quiera cuantas veces quiera, no me importa; ya me cansé de que me amenace, me choca, lo odio, lo aborrezco, no puedo estar a gusto en ninguna parte porque ahí ha de llegar; ya no me puedo aguantar, no tengo por qué. Yo esperaba que el Pabilo la chocara conmigo pero nunca va a querer; le hablé y como si nada, se cambió a carpintería para no estar conmigo en la parcela, no se sienta conmigo en el salón, ni sus cuentitos me quiere enseñar...y todo por este desgraciado.
(SANTA CATALINA, de Oscar Villegas)
Como Manzanita los tanáticos viven quejándose pero no hacen nada o hacen poco para remediar su situación. ¿Canciones tanáticas? Abran ustedes un cancionero mexicano y las encontrarán en cada hoja.
¡Qué lejos estoy del suelo donde he nacido:
inmensa nostalgia invade mi pensamiento,
y al verme tan solo y triste cual hoja al viento
quisiera llorar, quisiera morir de sentimiento.
CANCIÓN MIXTECA, de José López Alavés)
Si viajamos más al sur de América:
Y triste el jibarito va,
pensando así, diciendo así, llorando así,
por el camino...
¡ Qué será de Borinquen, mi Dios querido,
que será de mis hijos y de mi hogar!
(LAMENTO BORINCANO, de Rafael Hernández)
Hasta llegar al Cono Sur:
Volver
con la frente marchita
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir
que es un soplo la vida;
que veinte años no es nada
que febril la mirada,
errante en las sombras,
te busca y te nombra.
Vivir
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.
(VOLVER, de Carlos Gardel)
Prácticamente todas las canciones rancheras de José Alfredo Jiménez son tanáticas:
Me cansé de rogarle, me cansé de decirle
que yo sin ella de pena muero;
ya no quiso escucharme
si sus labios se abrieron,
fue pa'decirme:
¡Ya no te quiero!
(ELLA)
En cambio la mayoría de las canciones de Agustín Lara son eróticas. Eróticas son FAROLITO, MUJER, VERACRUZ, sus canciones españolas y muchas más.
Mujer, mujer divina,
tienes el veneno que fascina en tu mirar,
Mujer alabastrina,
eres vibración de sonatina pasional.
Tienes el perfume de un naranjo en flor,
el altivo porte de una majestad,
Sabes de los filtros que hay en el amor,
tienes el hechizo de la liviandad.
La divina magia de un atardecer
y la maravilla de la inspiración.
Tienes en el ritmo de tu ser
todo el palpitar de una canción...
Eres la razón de mi existir: mujer.
(MUJER)
Otra canción erótica, esta sobre la ciudad de México:
Mi ciudad
es chinampa en un lago escondido,
es zenzontle
que busca a dónde hacer nido.
Rehilete
que engaña la vista al mirar.
Baila al son
del tequila y de su valentía,
es jinete que arriesga la vida
en un lienzo de fiesta y color.
(MI CIUDAD, de Guadalupe Trigo)
Podríamos, si tuviéramos todo el tiempo del mundo, seguir examinando canciones, poemas, obras de teatro, películas, personajes, costumbres. Ustedes lo pueden hacer, si no en este momento sí poco a poco. Hoy esta canción, mañana esa película, pasado mañana a Greta Garbo, el jueves la fiesta de los toros, el viernes el Día de Muertos. Se van a divertir y a aprender mucho.
Es importante saber que todos vivimos continuamente en conflicto por nuestro tanatismo que se opone a nuestro erotismo . Lo tanático frena a lo erótico, lo erótico derrota a lo tanático. Nuestro erotismo nos pide que nos acostemos con todas las mujeres del mundo; nuestro tanatismo nos dice que no es posible, que es peligroso, que nos podemos enfermar. Los personajes también tendrán este tipo de conflicto.
Para terminar con los personajes carácter nos falta el estudio de lo cerebral, lo cordial y lo visceral.
sábado, 25 de septiembre de 2010
Personaje carácter. Capitulo XXII
CARÁCTER
Un personaje carácter es un ser complejo, con un vicio de carácter, recurrente, con una trayectoria definida, tanático o erótico, que mueve o padece la acción, que sufre un cambio importante durante su trayectoria, que puede ser cerebral, cordial o visceral; que es contradictorio y aspira a la singularidad.
¿Muy difícil? Vamos a aclarar punto por punto. El primero es el más simple. Un ser complejo es el que no es sencillo, el que tiene muchos elementos que lo forman y no uno solo. Este concepto no creo que necesite mayor aclaración, en cambio, el vicio de carácter nos va a llevar más tiempo. El diccionario dice que vicio es un defecto o imperfección que hace que una persona sea impropia para el fin al que se destina. También que es una disposición o tendencia a lo malo. Yo diría, de manera más sencilla, que vicio es la exageración de cualquiera de nuestros gustos normales. La comida me da un gusto, si la exagero llego a la gula. El gozar del sexo es lo normal, si me vuelvo obsesivo se convierte en lujuria. El descansar es necesario y gratificante, el no hacer nada nos lleva a la pereza. Vicio es exagerar cualquier cosa, por eso nos decían nuestros padres que "cualquier exceso es malo" o que " todo con medida, nada con exceso". Lo que no sabían, o más bien lo sabían muy profundamente, y por eso tantas recomendaciones, es que cada uno de nosotros tiene un vicio y que ese vicio es el que va a marcar toda nuestra vida. En unos de forma intensa, en otros de manera ligera, pero marcados al fin y al cabo. Por eso tantas prohibiciones, tantas amenazas con el infierno. Todo inútil. Ese vicio seguirá en nosotros y es el que nos va a dar una personalidad propia. Es nuestro vicio de carácter. Algunos podremos ocultar nuestro vicio, otro no. La iglesia, siempre inteligente, supo hace muchos siglos del poder de estos vicios; para quitárnoslos o para por lo menos controlarlos, los nombró pecados. A los más frecuentes y que además eran los que más influían en el ser humano les agregó el calificativo de capitales. ¿Recuerdan los pecados capitales? Son siete: lujuria, gula, ira, pereza, soberbia, envidia y avaricia. Estos vicios son los que movían al mundo...y lo siguen moviendo. Hay muchos otros vicios, unos mayores y otros menores. Podemos nombrar entre ellos al alcoholismo, la drogadicción, el chisme, la mitomanía, el robo, el sadismo, el masoquismo, la falsa modestia, la jactancia, la pudibundez, el exhibicionismo, la intransigencia, y muchos otros. ¿Cuál es el tuyo?
Si yo, como ser humano que soy, tengo alguno de estos vicios, es casi seguro que mi vida será regida por él. Si soy goloso, por ejemplo, todo lo voy a relacionar con la comida, lo bueno y lo malo. Sufriré con la gordura, me pondré a dieta, pensaré todo el día en que voy a comer, desayunar y cenar, viajaré por el mundo para conocer restaurantes y platillos típicos, me casaré con una mujer que sepa cocinar, a mi trabajo llevaré tortas o cualquier otro alimento. Mis mayores conocimientos serán saber como se cocina tal o cual alimento, dónde se preparan las mejores tortas de chorizo de la ciudad o los mejores tacos sudados. Inútil que me digan que por mi gula me voy a enfermar, que me voy a volver diabético o hipertenso, que el dinero no me va a alcanzar si sigo comprando tantas cosas de comer, sobre todo cosas de lujo como quesos, angulas, dulces de almendra. Con mis amigos y familiares platicaré de comida, organizaré todos los eventos familiares, sociales y de trabajo en buenos restaurantes y con deliciosos platillos y...! Hmmm!, cuando esté frente al plato anhelado mi gozo será infinito.
¿Cómo es como empleado el goloso? Generalmente malo, siempre está dispuesto a dejar de trabajar para dedicar el tiempo a comer, su escritorio estará siempre sucio, con grasa. ¿Cómo es como amigo? Generalmente muy bueno, siempre estará pendiente de nuestros cumpleaños para hacer un pastel...y después poder comérselo él. A la familia le obligará a comer. Sus hijos deben ser gordos, lo que es signo de salud, según él.
¿Cuál es el motivo de que nos volvamos viciosos? ¿Será por imitación, por llevar la contraria, por enfermedad? No, lo somos por el gozo. El vicio nos produce tanto placer que nos importa poco todo lo demás: enfermedades, críticas, dolores, pobreza. Por eso lo repetimos una y otra vez. Esta repetición es lo que se llama recurrencia. Recurrencia es el tercer elemento del personaje carácter. Un gusto que no produce un placer intenso que obligue a repetirlo obsesivamente no es un vicio.
Molière, más que nadie, supo dibujar estos vicios y estas recurrencias. Su ENFERMO IMAGINARIO gozaba intensamente siendo hipocondríaco. Su AVARO llegaba al éxtasis cuando contaba sus monedas de oro.
HARPAGÓN.- (Creyéndose solo) Sin embargo, no sé si habré hecho bien enterrando en mi jardín diez mil escudos que me entregaron ayer. Diez mil escudos de oro en la casa son una suma bastante... (Aparte, viendo a Elisa y Cleanto) Oh, cielos, si me habré traicionado a mí mismo: me he dejado llevar y creo que he hablado alto al discutir conmigo mismo. (A Cleanto y Elisa) ¿Qué hay?
ELISA.- Nada, padre mío.
HARPAGÓN.- ¿Habéis oído...?
CLEANTO.- ¿Qué, padre?
HARPAGÓN.- Lo que acabo de decir.
CLEANTO.- No.
HARPAGÓN.- Sí, sí oísteis.
ELISA.- Perdóname.
HARPAGÓN.- Bien veo que habéis oído algunas palabras. Es que hablaba conmigo mismo de lo difícil que es hoy por hoy encontrar dinero, y me decía que es bien feliz quien puede tener diez mil escudos encima.
(EL AVARO, de Moliére)
¿Ya sabes cuál es tu vicio? Dilo con confianza que no te puedo escuchar. ¿La lujuria? Vaya...entonces tú eres de los que ven a sus compañeras de trabajo como futuras compañeras de cama. Eres de los que puede arriesgar la vida en manos de un marido celoso, al que no le importa contraer el sida con tal de tener una aventura. Eres de los que van al cine a ver sólo películas eróticas, que leen al Marques de Sade, que no le basta con la esposa por más guapa que esté. Que cualquier mujer... ¿Y tú, qué vicio tienes? No me digas, así que te encanta el chisme, que vives para él, qué... ¿Cómo dices? ¿Que cuánto pienso ganar con este libro, que mucho de lo que hay en él no es mío? ¡Oye, no creo que a ti te deba importar! A mí nadie me va a acusar de plagiario. Ya dije al principio que muchas ideas no son mías, que son de otros autores. Mira, sigue con tus chismes que a mí no me van a influir... ¿Qué si ya oí lo que dijo Hugo Argüelles? ...¡No! ¡No pienso seguir escuchando tus chismes! ¿Y tú, sí, tú, cuál crees que es el tuyo? ¿La soberbia? ¿Sabes que la soberbia es tratar de ser igual o superior a Dios? ¿Qué tú lo eres? Bueno, si tú lo dices. Espero que para este momento ya todos los que leen este manual sepan cuál es su vicio o pecado, llámenlo como quieran. ¿Verdad que ya todos lo saben? ¿Cómo que no? Bueno, si les cuesta tanto trabajo saberlo no tienen mas que preguntárselo a sus amigos, a sus familiares. Ellos de seguro lo saben muy bien. Casi nunca fallan: Juan es un agarrado de marca, Andrés es un hocicón, Julia es una puta, Altagracia es una vieja chismosa, Luis se la pasa pensando en quién va a llevarse a la cama. ¿.La gorda de Alicia? Esa no piensa más que en comer. No le hagas caso a Roberto, se la pasa inventando cosas. Si vieras lo que me acaba de decir de Ernesto. Ya ven, nuestros vicios se ven, se notan, se sienten. Uno es el que cree que no tiene ninguno o que tiene varios. Nadie tiene muchos, cada ser sólo tiene un vicio, lo demás son gustos, placeres.
El siguiente ejercicio sirve para conocer cómo ese vicio va a influir, positiva y negativamente, en nuestra vida. Piensen como influye el suyo en su familia, en su trabajo, en sus diversiones. Por ejemplo tú, el soberbio. ¿Qué me puedes decir? ¿Que le caes mal a todo el mundo, que no te puedes relacionar, que al sentir a todos por abajo de ti, al despreciarlos, ellos te corresponden con hostilidad? Eso es claro. ¿Y tu soberbia que te da de positivo, aparte del placer? Te da la fuerza para estudiar y trabajar y sobre todo para prepararte para ser el mejor ya que lo que dices lo tienes que probar. Logras ser el mejor empleado de tu compañía, el que más conoce en tu rama. También eres tú la persona que puede solucionar mejor los problemas por no tener temor de fracasar. Creo que puedes llegar a ser un triunfador. ¿Que ya lo eres? Bueno, felicidades.
Al conocer a fondo nuestro vicio de carácter lo podremos manejar y no permitiremos que él nos maneje a nosotros. Por eso es tan importante saberlo. Si lo conocemos nos vamos a poder explicar a nosotros mismos un poco mejor. ¿ Para ustedes cuál es el vicio de carácter de Medea?
MEDEA.- Ahora ya te descubriré mi propósito: oye, pues, mis palabras, no ordenadas para deleitar. Rogaré a Jasón, enviando a uno de mis siervos, que venga a verme, y cuando llegue, le recibiré con frases halagüeñas y le diré que me agrada cuanto ha hecho (su regio enlace y vil traición), y que es útil y bien pensado; y le suplicaré que me deje aquí con mis hijos, no con objeto de abandonarlos en este campamento enemigo y que sirvan en él de ludibrios, sino para matar dolosamente a la hija del rey. Llevarán presentes a la esposa, le pedirán que no los expulse de aquí, y le ofrecerán un finísimo vestido y una corona de oro. Y cuando se ponga estas galas, perecerá miserablemente y todos los que la tocaren: tan poderoso y eficaz será el veneno que ha de bañarla. Nada aquí me obliga ahora a disfrazar mis pensamientos; pero gimo cuando reflexiono en la atroz maldad que voy a cometer: mataré a mis hijos, nadie me los arrebatará, y después que arruine el palacio de Jasón, me iré de aquí y expiaré en el desierto la muerte de seres tan queridos, ya que he de atreverme a consumar el más impío de los crímenes.
(MEDEA, de Eurípides)
¿Y cuál será el vicio de la Señora?
SEÑORA.- Yo sólo quería conversar mientras regresan mi marido y su amigo…. ¡Ay, señor, le suplico por lo que más quiera que no nos vayan a hacer daño!
RATERO II.- Ya le di mi palabra.
SEÑORA.- Oiga, señor, ¿es usted casado y tiene hijos?
RATERO II.-Sí, tengo cinco hijos: dos niñas y tres machitos.
SEÑORA.- ¿Y quiere mucho a su mujer?
RATERO II.- Mucho, un chingo…
SEÑORA.- Señor, le puedo pedir algo…
RATERO II.- Sí.
SEÑORA.- Por favor, quite su vista de mis caderas, me pone nerviosa, siento que sus miradas suben y bajan y me acarician y me rasguñan…
RATERO II.- Le juro que no le estoy mirando eso…y con la bata ni se le notan…
SEÑORA.- Es que de todas maneras somos una hembra y un macho solos y siento cómo me llega su respiración, una nube de aire caliente y húmedo que se me embarra en la nuca. Y yo no soy de palo. Y adivino que su pecho sube y baja y sé que sus ojos están húmedos y brillantes y ensaliva sus labios y los muerde….y se soba el sexo….quizá después…no ahora…sería bochornosos que mi marido nos encontrara fornicando….pero después….yo iré con usted a cualquier hotel o a los baños públicos o a Cuernavaca…
RATERO.- II.-. No se haga ilusiones, señora….calma….no se altere.
CACOS de Tomás Espinoza.
Vuelvo a preguntar ¿Cuál es su vicio? ¿Los celos, la venganza, el crimen? Contesten ustedes. ¡Quién no tenga un vicio de carácter que arroje la primera piedra!
Veamos la trayectoria de un personaje carácter. Sus antecedentes serán muy importantes ya que son lo que van a determinar la personalidad del personaje. Estos antecedentes los podemos dividir en físicos, familiares, socioeconómicos y psíquicos. Los físicos son los que corresponden al cuerpo del personaje, a su salud: tamaño, forma, deformidades, altura, belleza o fealdad, fuerza, etc. Un ser enfermo o con algún defecto físico va a responder frente a un estímulo de una forma muy diferente a como lo puede hacer un ser bello y fuerte. Al bello se le abrirán todas las puertas, el feo tendrá que luchar para abrirlas. Los aspectos familiares y socioeconómicos también serán determinantes: clase social, cultura, educación, hábitos y costumbres. Un niño de la calle jamás responderá igual que un niño de una colonia rica. Una niña maltratada va a ser muy diferente que una niña a la que se le da todo. La unión de lo físico con lo social y familiar nos determinará nuestra psicología. Un niño siempre amenazado o castigado se volverá introvertido. Un niño siempre alabado se volverá extrovertido. Si nuestros padres toda la vida se insultaban, se golpeaban o nos golpeaban, van a lograr que seamos ya de adultos seres neuróticos. Esos mismos antecedentes serán los que nos expliquen nuestro vicio de carácter. Si no recibí cariño de niño me volví comelón para tener algún satisfactor. Hoy soy goloso. La trayectoria del personaje carácter es la serie de hechos que nos hacen conocer su vicio de carácter y sus recurrencias. Por este vicio tendrá que mover o padecer la acción. Medea por su vicio mata a sus hijos, Cesar Rubio, en EL GESTICULADOR, involucra a toda su familia y a todo un pueblo en el suyo.
ELENA.- ¿Por qué habrías de arriesgar tu vida por una mentira? No lo hagas, Cesar, vayámonos de aquí, a vivir en paz.
CÉSAR.- Te dije: todo contigo. ¿Lo recuerdas? Hablas de una mentira. ¿Cuál?
ELENA.- ¿No lo sabes?
CÉSAR.- Es que no hay mentira; fue Necesaria al principio, para que de ella saliera la verdad. Pero ya me he vuelto verdadero, cierto, ¿entiendes? Ahora siento como si fuera el otro...haré todo lo que él hubiera podido hacer, y más. Ganaré el plebiscito...seré gobernador, seré presidente tal vez...
ELENA.- Pero no serás tú.
CÉSAR.- ¿Es decir que no crees en mí todavía? Precisamente seré yo, más que nunca. Sólo los demás creerán que soy otro. Siempre me pregunté antes por qué el destino me había excluido de su juego, por qué me utilizaba para nada; era como no existir. Ahora lo hace. No puedo quejarme. Estoy viviendo como había soñado siempre. A veces tengo que verme en el espejo para creerlo.
ELENA.- No es el destino, Cesar, sino tú, tus ambiciones. ¿ Para que quieres el poder?
CÉSAR.- Te sorprendería saberlo. No haré más daño que otro, y quizás haré algún bien. Es mi oportunidad y debo aprovecharla, Julia parecerá bonita...ya ahora lo parece, cuando me mira; será cortejada por los hombres. Miguel podrá hacer algo brillante, amplio, si quiere. Tú...será como si te hubieras vuelto a casar, con un hombre enteramente nuevo...llevarás la vida que escojas. Tendrás, en fin, todo lo que quieras.
(EL GESTICULADOR, de Rodolfo Usigli)
Si ustedes no conocen perfectamente a sus personajes, si no estudian sus antecedentes, difícilmente podrán hacerlos importantes. Será lo mismo que si no conocen el tema del que van a tratar. Por ser obvio no había dado importancia a este punto. Pero sí, se necesita conocer a fondo de lo que se va a hablar para poder discutirlo, trabajarlo. Yo siempre recomiendo a mis alumnos que después de escoger el tema hagan un pequeño ensayo sobre él. Si voy a escoger el tema del aborto tendré que enterarme quién se lo practica, por qué se lo hace, dónde lo llevan a cabo, sus fallas, las leyes que existen sobre él, los peligros que acarrea; necesito saber cuántos abortos se llevan a cabo en la República y en el mundo al mes, al año. Igual debo conocer en que países se acepta legalmente y cuáles son las bases para esta permisión. Entre más se sepa sobre el tema será mucho más fácil trabajar en él.
En el caso de los personajes, además de conocerlos muy bien, el autor debe escribir una biografía de cada uno de ellos, anotando cómo es físicamente, sus antecedentes familiares y sociales, su grado de enseñanza, sus gustos, sus miedos, sus deseos, con quién se relaciona, su vocación, su trabajo, su cultura, sus amores, sus actividades sexuales, su historia. Es necesario conocerlo a fondo para entender su trayectoria y sus reacciones actuales y poder ofrecérselas al público.
¿Vamos bien? ¿Qué sabemos hasta el momento de un personaje carácter? Sí, eso, que es complejo, que tiene un vicio de carácter y una recurrencia, que tiene una trayectoria y por ella sufre o provoca la acción. Veamos su singularidad.
Cuando estudiamos a los personajes tipo dijimos que cada uno de ellos debe pertenecer a un grupo de seres humanos iguales o parecidos a él. El tipo nos uniforma, nos hace pertenecer a diversas comunidades. El médico pertenece al grupo de médicos, el norteño a todos sus paisanos. El carácter por el contrario nos separa de todos, nos vuelve únicos, individuales. Yo soy distinto a todos los demás, tú también eres distinto. Todos somos únicos e irrepetibles. No importa que Juan sea médico igual que yo, a mí no se me parece en nada.
Otro punto de los personajes carácter es su cambio. El tipo nunca tiene un cambio, siempre es el mismo aunque le sucedan muchas cosas. El carácter tiene un cambio constante que lo llevará al gran cambio, éste producido por su vicio de carácter.
Y ya que volvimos a tratar el punto de vicios veo que no he dicho una sola palabra de las virtudes, y es necesario hacerlo ya que cualquiera de ellas cuando se exageran se vuelven vicios. Veamos las llamadas virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. La fe llevada a la exageración nos lleva al fanatismo, la intolerancia y hasta al crimen. Dígalo si no la Santa Inquisición. El exceso de caridad no llevará a nosotros y a nuestra familia a la pobreza. El exceso de esperanza nos paralizará, siempre estaremos a la espera de que todo nos lo den. ¿Recuerdan cuáles son las virtudes que se oponen a los pecados capitales? La virtud contraria a la gula es la templanza, de la ira es la paciencia, de la lujuria es la castidad, de la soberbia la humildad, de la envidia la caridad, de la pereza la diligencia y de la avaricia la generosidad. En casos contados, y más como personaje que como ser de la vida real, un vicio se puede volver virtud. Robin Hood y Chucho el roto robaban para darle a los pobres.
Un personaje carácter es un ser complejo, con un vicio de carácter, recurrente, con una trayectoria definida, tanático o erótico, que mueve o padece la acción, que sufre un cambio importante durante su trayectoria, que puede ser cerebral, cordial o visceral; que es contradictorio y aspira a la singularidad.
¿Muy difícil? Vamos a aclarar punto por punto. El primero es el más simple. Un ser complejo es el que no es sencillo, el que tiene muchos elementos que lo forman y no uno solo. Este concepto no creo que necesite mayor aclaración, en cambio, el vicio de carácter nos va a llevar más tiempo. El diccionario dice que vicio es un defecto o imperfección que hace que una persona sea impropia para el fin al que se destina. También que es una disposición o tendencia a lo malo. Yo diría, de manera más sencilla, que vicio es la exageración de cualquiera de nuestros gustos normales. La comida me da un gusto, si la exagero llego a la gula. El gozar del sexo es lo normal, si me vuelvo obsesivo se convierte en lujuria. El descansar es necesario y gratificante, el no hacer nada nos lleva a la pereza. Vicio es exagerar cualquier cosa, por eso nos decían nuestros padres que "cualquier exceso es malo" o que " todo con medida, nada con exceso". Lo que no sabían, o más bien lo sabían muy profundamente, y por eso tantas recomendaciones, es que cada uno de nosotros tiene un vicio y que ese vicio es el que va a marcar toda nuestra vida. En unos de forma intensa, en otros de manera ligera, pero marcados al fin y al cabo. Por eso tantas prohibiciones, tantas amenazas con el infierno. Todo inútil. Ese vicio seguirá en nosotros y es el que nos va a dar una personalidad propia. Es nuestro vicio de carácter. Algunos podremos ocultar nuestro vicio, otro no. La iglesia, siempre inteligente, supo hace muchos siglos del poder de estos vicios; para quitárnoslos o para por lo menos controlarlos, los nombró pecados. A los más frecuentes y que además eran los que más influían en el ser humano les agregó el calificativo de capitales. ¿Recuerdan los pecados capitales? Son siete: lujuria, gula, ira, pereza, soberbia, envidia y avaricia. Estos vicios son los que movían al mundo...y lo siguen moviendo. Hay muchos otros vicios, unos mayores y otros menores. Podemos nombrar entre ellos al alcoholismo, la drogadicción, el chisme, la mitomanía, el robo, el sadismo, el masoquismo, la falsa modestia, la jactancia, la pudibundez, el exhibicionismo, la intransigencia, y muchos otros. ¿Cuál es el tuyo?
Si yo, como ser humano que soy, tengo alguno de estos vicios, es casi seguro que mi vida será regida por él. Si soy goloso, por ejemplo, todo lo voy a relacionar con la comida, lo bueno y lo malo. Sufriré con la gordura, me pondré a dieta, pensaré todo el día en que voy a comer, desayunar y cenar, viajaré por el mundo para conocer restaurantes y platillos típicos, me casaré con una mujer que sepa cocinar, a mi trabajo llevaré tortas o cualquier otro alimento. Mis mayores conocimientos serán saber como se cocina tal o cual alimento, dónde se preparan las mejores tortas de chorizo de la ciudad o los mejores tacos sudados. Inútil que me digan que por mi gula me voy a enfermar, que me voy a volver diabético o hipertenso, que el dinero no me va a alcanzar si sigo comprando tantas cosas de comer, sobre todo cosas de lujo como quesos, angulas, dulces de almendra. Con mis amigos y familiares platicaré de comida, organizaré todos los eventos familiares, sociales y de trabajo en buenos restaurantes y con deliciosos platillos y...! Hmmm!, cuando esté frente al plato anhelado mi gozo será infinito.
¿Cómo es como empleado el goloso? Generalmente malo, siempre está dispuesto a dejar de trabajar para dedicar el tiempo a comer, su escritorio estará siempre sucio, con grasa. ¿Cómo es como amigo? Generalmente muy bueno, siempre estará pendiente de nuestros cumpleaños para hacer un pastel...y después poder comérselo él. A la familia le obligará a comer. Sus hijos deben ser gordos, lo que es signo de salud, según él.
¿Cuál es el motivo de que nos volvamos viciosos? ¿Será por imitación, por llevar la contraria, por enfermedad? No, lo somos por el gozo. El vicio nos produce tanto placer que nos importa poco todo lo demás: enfermedades, críticas, dolores, pobreza. Por eso lo repetimos una y otra vez. Esta repetición es lo que se llama recurrencia. Recurrencia es el tercer elemento del personaje carácter. Un gusto que no produce un placer intenso que obligue a repetirlo obsesivamente no es un vicio.
Molière, más que nadie, supo dibujar estos vicios y estas recurrencias. Su ENFERMO IMAGINARIO gozaba intensamente siendo hipocondríaco. Su AVARO llegaba al éxtasis cuando contaba sus monedas de oro.
HARPAGÓN.- (Creyéndose solo) Sin embargo, no sé si habré hecho bien enterrando en mi jardín diez mil escudos que me entregaron ayer. Diez mil escudos de oro en la casa son una suma bastante... (Aparte, viendo a Elisa y Cleanto) Oh, cielos, si me habré traicionado a mí mismo: me he dejado llevar y creo que he hablado alto al discutir conmigo mismo. (A Cleanto y Elisa) ¿Qué hay?
ELISA.- Nada, padre mío.
HARPAGÓN.- ¿Habéis oído...?
CLEANTO.- ¿Qué, padre?
HARPAGÓN.- Lo que acabo de decir.
CLEANTO.- No.
HARPAGÓN.- Sí, sí oísteis.
ELISA.- Perdóname.
HARPAGÓN.- Bien veo que habéis oído algunas palabras. Es que hablaba conmigo mismo de lo difícil que es hoy por hoy encontrar dinero, y me decía que es bien feliz quien puede tener diez mil escudos encima.
(EL AVARO, de Moliére)
¿Ya sabes cuál es tu vicio? Dilo con confianza que no te puedo escuchar. ¿La lujuria? Vaya...entonces tú eres de los que ven a sus compañeras de trabajo como futuras compañeras de cama. Eres de los que puede arriesgar la vida en manos de un marido celoso, al que no le importa contraer el sida con tal de tener una aventura. Eres de los que van al cine a ver sólo películas eróticas, que leen al Marques de Sade, que no le basta con la esposa por más guapa que esté. Que cualquier mujer... ¿Y tú, qué vicio tienes? No me digas, así que te encanta el chisme, que vives para él, qué... ¿Cómo dices? ¿Que cuánto pienso ganar con este libro, que mucho de lo que hay en él no es mío? ¡Oye, no creo que a ti te deba importar! A mí nadie me va a acusar de plagiario. Ya dije al principio que muchas ideas no son mías, que son de otros autores. Mira, sigue con tus chismes que a mí no me van a influir... ¿Qué si ya oí lo que dijo Hugo Argüelles? ...¡No! ¡No pienso seguir escuchando tus chismes! ¿Y tú, sí, tú, cuál crees que es el tuyo? ¿La soberbia? ¿Sabes que la soberbia es tratar de ser igual o superior a Dios? ¿Qué tú lo eres? Bueno, si tú lo dices. Espero que para este momento ya todos los que leen este manual sepan cuál es su vicio o pecado, llámenlo como quieran. ¿Verdad que ya todos lo saben? ¿Cómo que no? Bueno, si les cuesta tanto trabajo saberlo no tienen mas que preguntárselo a sus amigos, a sus familiares. Ellos de seguro lo saben muy bien. Casi nunca fallan: Juan es un agarrado de marca, Andrés es un hocicón, Julia es una puta, Altagracia es una vieja chismosa, Luis se la pasa pensando en quién va a llevarse a la cama. ¿.La gorda de Alicia? Esa no piensa más que en comer. No le hagas caso a Roberto, se la pasa inventando cosas. Si vieras lo que me acaba de decir de Ernesto. Ya ven, nuestros vicios se ven, se notan, se sienten. Uno es el que cree que no tiene ninguno o que tiene varios. Nadie tiene muchos, cada ser sólo tiene un vicio, lo demás son gustos, placeres.
El siguiente ejercicio sirve para conocer cómo ese vicio va a influir, positiva y negativamente, en nuestra vida. Piensen como influye el suyo en su familia, en su trabajo, en sus diversiones. Por ejemplo tú, el soberbio. ¿Qué me puedes decir? ¿Que le caes mal a todo el mundo, que no te puedes relacionar, que al sentir a todos por abajo de ti, al despreciarlos, ellos te corresponden con hostilidad? Eso es claro. ¿Y tu soberbia que te da de positivo, aparte del placer? Te da la fuerza para estudiar y trabajar y sobre todo para prepararte para ser el mejor ya que lo que dices lo tienes que probar. Logras ser el mejor empleado de tu compañía, el que más conoce en tu rama. También eres tú la persona que puede solucionar mejor los problemas por no tener temor de fracasar. Creo que puedes llegar a ser un triunfador. ¿Que ya lo eres? Bueno, felicidades.
Al conocer a fondo nuestro vicio de carácter lo podremos manejar y no permitiremos que él nos maneje a nosotros. Por eso es tan importante saberlo. Si lo conocemos nos vamos a poder explicar a nosotros mismos un poco mejor. ¿ Para ustedes cuál es el vicio de carácter de Medea?
MEDEA.- Ahora ya te descubriré mi propósito: oye, pues, mis palabras, no ordenadas para deleitar. Rogaré a Jasón, enviando a uno de mis siervos, que venga a verme, y cuando llegue, le recibiré con frases halagüeñas y le diré que me agrada cuanto ha hecho (su regio enlace y vil traición), y que es útil y bien pensado; y le suplicaré que me deje aquí con mis hijos, no con objeto de abandonarlos en este campamento enemigo y que sirvan en él de ludibrios, sino para matar dolosamente a la hija del rey. Llevarán presentes a la esposa, le pedirán que no los expulse de aquí, y le ofrecerán un finísimo vestido y una corona de oro. Y cuando se ponga estas galas, perecerá miserablemente y todos los que la tocaren: tan poderoso y eficaz será el veneno que ha de bañarla. Nada aquí me obliga ahora a disfrazar mis pensamientos; pero gimo cuando reflexiono en la atroz maldad que voy a cometer: mataré a mis hijos, nadie me los arrebatará, y después que arruine el palacio de Jasón, me iré de aquí y expiaré en el desierto la muerte de seres tan queridos, ya que he de atreverme a consumar el más impío de los crímenes.
(MEDEA, de Eurípides)
¿Y cuál será el vicio de la Señora?
SEÑORA.- Yo sólo quería conversar mientras regresan mi marido y su amigo…. ¡Ay, señor, le suplico por lo que más quiera que no nos vayan a hacer daño!
RATERO II.- Ya le di mi palabra.
SEÑORA.- Oiga, señor, ¿es usted casado y tiene hijos?
RATERO II.-Sí, tengo cinco hijos: dos niñas y tres machitos.
SEÑORA.- ¿Y quiere mucho a su mujer?
RATERO II.- Mucho, un chingo…
SEÑORA.- Señor, le puedo pedir algo…
RATERO II.- Sí.
SEÑORA.- Por favor, quite su vista de mis caderas, me pone nerviosa, siento que sus miradas suben y bajan y me acarician y me rasguñan…
RATERO II.- Le juro que no le estoy mirando eso…y con la bata ni se le notan…
SEÑORA.- Es que de todas maneras somos una hembra y un macho solos y siento cómo me llega su respiración, una nube de aire caliente y húmedo que se me embarra en la nuca. Y yo no soy de palo. Y adivino que su pecho sube y baja y sé que sus ojos están húmedos y brillantes y ensaliva sus labios y los muerde….y se soba el sexo….quizá después…no ahora…sería bochornosos que mi marido nos encontrara fornicando….pero después….yo iré con usted a cualquier hotel o a los baños públicos o a Cuernavaca…
RATERO.- II.-. No se haga ilusiones, señora….calma….no se altere.
CACOS de Tomás Espinoza.
Vuelvo a preguntar ¿Cuál es su vicio? ¿Los celos, la venganza, el crimen? Contesten ustedes. ¡Quién no tenga un vicio de carácter que arroje la primera piedra!
Veamos la trayectoria de un personaje carácter. Sus antecedentes serán muy importantes ya que son lo que van a determinar la personalidad del personaje. Estos antecedentes los podemos dividir en físicos, familiares, socioeconómicos y psíquicos. Los físicos son los que corresponden al cuerpo del personaje, a su salud: tamaño, forma, deformidades, altura, belleza o fealdad, fuerza, etc. Un ser enfermo o con algún defecto físico va a responder frente a un estímulo de una forma muy diferente a como lo puede hacer un ser bello y fuerte. Al bello se le abrirán todas las puertas, el feo tendrá que luchar para abrirlas. Los aspectos familiares y socioeconómicos también serán determinantes: clase social, cultura, educación, hábitos y costumbres. Un niño de la calle jamás responderá igual que un niño de una colonia rica. Una niña maltratada va a ser muy diferente que una niña a la que se le da todo. La unión de lo físico con lo social y familiar nos determinará nuestra psicología. Un niño siempre amenazado o castigado se volverá introvertido. Un niño siempre alabado se volverá extrovertido. Si nuestros padres toda la vida se insultaban, se golpeaban o nos golpeaban, van a lograr que seamos ya de adultos seres neuróticos. Esos mismos antecedentes serán los que nos expliquen nuestro vicio de carácter. Si no recibí cariño de niño me volví comelón para tener algún satisfactor. Hoy soy goloso. La trayectoria del personaje carácter es la serie de hechos que nos hacen conocer su vicio de carácter y sus recurrencias. Por este vicio tendrá que mover o padecer la acción. Medea por su vicio mata a sus hijos, Cesar Rubio, en EL GESTICULADOR, involucra a toda su familia y a todo un pueblo en el suyo.
ELENA.- ¿Por qué habrías de arriesgar tu vida por una mentira? No lo hagas, Cesar, vayámonos de aquí, a vivir en paz.
CÉSAR.- Te dije: todo contigo. ¿Lo recuerdas? Hablas de una mentira. ¿Cuál?
ELENA.- ¿No lo sabes?
CÉSAR.- Es que no hay mentira; fue Necesaria al principio, para que de ella saliera la verdad. Pero ya me he vuelto verdadero, cierto, ¿entiendes? Ahora siento como si fuera el otro...haré todo lo que él hubiera podido hacer, y más. Ganaré el plebiscito...seré gobernador, seré presidente tal vez...
ELENA.- Pero no serás tú.
CÉSAR.- ¿Es decir que no crees en mí todavía? Precisamente seré yo, más que nunca. Sólo los demás creerán que soy otro. Siempre me pregunté antes por qué el destino me había excluido de su juego, por qué me utilizaba para nada; era como no existir. Ahora lo hace. No puedo quejarme. Estoy viviendo como había soñado siempre. A veces tengo que verme en el espejo para creerlo.
ELENA.- No es el destino, Cesar, sino tú, tus ambiciones. ¿ Para que quieres el poder?
CÉSAR.- Te sorprendería saberlo. No haré más daño que otro, y quizás haré algún bien. Es mi oportunidad y debo aprovecharla, Julia parecerá bonita...ya ahora lo parece, cuando me mira; será cortejada por los hombres. Miguel podrá hacer algo brillante, amplio, si quiere. Tú...será como si te hubieras vuelto a casar, con un hombre enteramente nuevo...llevarás la vida que escojas. Tendrás, en fin, todo lo que quieras.
(EL GESTICULADOR, de Rodolfo Usigli)
Si ustedes no conocen perfectamente a sus personajes, si no estudian sus antecedentes, difícilmente podrán hacerlos importantes. Será lo mismo que si no conocen el tema del que van a tratar. Por ser obvio no había dado importancia a este punto. Pero sí, se necesita conocer a fondo de lo que se va a hablar para poder discutirlo, trabajarlo. Yo siempre recomiendo a mis alumnos que después de escoger el tema hagan un pequeño ensayo sobre él. Si voy a escoger el tema del aborto tendré que enterarme quién se lo practica, por qué se lo hace, dónde lo llevan a cabo, sus fallas, las leyes que existen sobre él, los peligros que acarrea; necesito saber cuántos abortos se llevan a cabo en la República y en el mundo al mes, al año. Igual debo conocer en que países se acepta legalmente y cuáles son las bases para esta permisión. Entre más se sepa sobre el tema será mucho más fácil trabajar en él.
En el caso de los personajes, además de conocerlos muy bien, el autor debe escribir una biografía de cada uno de ellos, anotando cómo es físicamente, sus antecedentes familiares y sociales, su grado de enseñanza, sus gustos, sus miedos, sus deseos, con quién se relaciona, su vocación, su trabajo, su cultura, sus amores, sus actividades sexuales, su historia. Es necesario conocerlo a fondo para entender su trayectoria y sus reacciones actuales y poder ofrecérselas al público.
¿Vamos bien? ¿Qué sabemos hasta el momento de un personaje carácter? Sí, eso, que es complejo, que tiene un vicio de carácter y una recurrencia, que tiene una trayectoria y por ella sufre o provoca la acción. Veamos su singularidad.
Cuando estudiamos a los personajes tipo dijimos que cada uno de ellos debe pertenecer a un grupo de seres humanos iguales o parecidos a él. El tipo nos uniforma, nos hace pertenecer a diversas comunidades. El médico pertenece al grupo de médicos, el norteño a todos sus paisanos. El carácter por el contrario nos separa de todos, nos vuelve únicos, individuales. Yo soy distinto a todos los demás, tú también eres distinto. Todos somos únicos e irrepetibles. No importa que Juan sea médico igual que yo, a mí no se me parece en nada.
Otro punto de los personajes carácter es su cambio. El tipo nunca tiene un cambio, siempre es el mismo aunque le sucedan muchas cosas. El carácter tiene un cambio constante que lo llevará al gran cambio, éste producido por su vicio de carácter.
Y ya que volvimos a tratar el punto de vicios veo que no he dicho una sola palabra de las virtudes, y es necesario hacerlo ya que cualquiera de ellas cuando se exageran se vuelven vicios. Veamos las llamadas virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. La fe llevada a la exageración nos lleva al fanatismo, la intolerancia y hasta al crimen. Dígalo si no la Santa Inquisición. El exceso de caridad no llevará a nosotros y a nuestra familia a la pobreza. El exceso de esperanza nos paralizará, siempre estaremos a la espera de que todo nos lo den. ¿Recuerdan cuáles son las virtudes que se oponen a los pecados capitales? La virtud contraria a la gula es la templanza, de la ira es la paciencia, de la lujuria es la castidad, de la soberbia la humildad, de la envidia la caridad, de la pereza la diligencia y de la avaricia la generosidad. En casos contados, y más como personaje que como ser de la vida real, un vicio se puede volver virtud. Robin Hood y Chucho el roto robaban para darle a los pobres.
martes, 7 de septiembre de 2010
Capitulo XXI - PERSONAJES
PERSONAJES TEATRALES
Al ser humano se le ha clasificado de muy diversas maneras según las distintas necesidades. Los curas nos clasifican en pecadores y no pecadores, en ateos y creyentes. Los médicos nos clasifican en enfermos y sanos, en diabéticos y no diabéticos, en sidosos y no sidosos. Los políticos en votantes y no votantes, en capitalistas y comunistas. Así otros nos clasifican en hombres y mujeres, viejos y jóvenes, blancos y negros, chaparros y altos, simpáticos y aburridos. A todos les interesa si somos ricos o pobres. Pero sigan ustedes. Sí, ustedes. Digan otras clasificaciones. Bien: obesos y delgados, cautivos y libres. Mi hija clasifica a sus amigos en de pelos y horribles, mi hijo a los suyos en los que son a toda madre y los que son apretados. Miles de formas existen para clasificar a las personas. Y cada clasificación conlleva una serie de datos que debe poseer el clasificado. El tonto debe ser muy distinto del listo, el rico del pobre, el católico del musulmán, el culto del inculto. Ninguna de las anteriores clasificaciones pertenecen al teatro, pero sí, todos los personajes de teatro se pueden clasificar como lo anterior, y nosotros, como autores, tenemos que incluirles todos los detalles necesarios para que sean lo indicado. Nada difícil que nuestro personaje teatral sea masculino, chaparro, rico, diabético, mexicano, feo, calvo, viejo. El personaje deberá ser congruente con cada uno de estos atributos. Se tendrá que comportar como una persona rica, anciana, deberá hablar como mexicano, vestirse como un ser masculino, etc. etc. Esto no lo debemos olvidar nunca. Examínense ustedes mismos. ¿En cuántas clasificaciones pueden entrar?
Por las necesidades teatrales también nosotros hemos clasificado a los hombres de muy diversa manera. Antiguamente existían clasificaciones que los dividían en primer actor, en característica, en dama joven, etc. Existen muchas otras clasificaciones, yo los voy a dar las que me han funcionado y que espero les funcionen a ustedes. Son dos. La primera tiene que ver con el tema y la tesis. Los personajes se van a dividir en protagonistas y antagonistas. Ya se sabe, protagonista es el que está a favor de la tesis del autor y antagonista su contrario. Esto ya lo explicamos antes.
La segunda clasificación sirve para crear al personaje, para entenderlo. Antes de que el personaje pelee por una tesis debe de existir él mismo, debe ser. Ya creados los personajes los dividimos en siluetas, tipos y caracteres.
SILUETA
Es un personaje cuya única función en la obra es la de crear un ambiente, ninguna otra. Corresponden en el cine a los extras. Estos personajes no tendrán nombre propio ni ejercerán acciones específicas. Su función apenas es un poco mayor que la escenografía. Cuando se refiera el autor a ellos siempre lo hará en las acotaciones.
Un grupo de soldados nos darán un ambiente de guerra, el de un grupo de estudiantes el de una universidad, un conjunto de personas vestidas a la moda de l800 nos hablarán de esa época. Nada más. Ellos no nos relatarán la historia, no los conoceremos. Serán los transeúntes que pasan a nuestro lado en las ciudades y que nos hacen sentir que estamos en México y no en París, son los comensales de un restaurante, los pasajeros del Metro.
Ahora unos ejemplos de como aparecen estos personajes- siempre en acotaciones- en dos obras teatrales:
ANA LUISA. Pero yo sí. (Empieza a invitar a la gente que pase a la sala. Los hijos terminan haciendo lo mismo. Mónica se encargará de distribuirlos)
(HONRAS FÚNEBRES, de Tomás Urtusástegui)
(Las mujeres se tocan las manos con la punta de los dedos. Igual hacen los hombres. Sale el Padrino y regresa con Isabel, sus hermanas, y un grupo de "Concheros", Las mujeres visten de blanco. Isabel siempre con la cabeza baja. Las hermanas traen en sus manos collares de maravillas y la púa del maguey. Los "Concheros", desde la puerta, inician su música y danza. Visten de diversos colores)
(VUELTA A LA TIERRA, de Miguel M. Lira)
TIPO
Tipo es un personaje conocido por todos y que generalmente ejerce un oficio o profesión. Es fácilmente reconocible por su vestuario o por sus actitudes. Tiene un lenguaje propio. Los tipos no tienen trayectoria y no sufren cambios. Esto no quiere decir que no les ocurra nada. Sí, a un tipo lo pueden golpear y hasta matar, lo pueden engañar, se puede enamorar, pero siempre como tipo, con reacciones que todos esperamos de él. Tipos son el policía, el médico, la sirvienta, el soldado, la madre, el peladito mexicano, el gaucho argentino, el loco, el borracho, el cura, la prostituta. También son tipos el niño, la enamorada, la religiosa, el ladrón, el avaro, el tendero. Cada uno de ellos diferente al otro, cada uno bien definido. Les toca a ustedes acordarse de otros tipos. ¿ Qué tal si empiezan con unos veinte? Empiecen. No, no me los digan, mejor anótenlos que vamos a seguir trabajando con ellos. Algunos personajes tipo, no todos, se pueden subdividir en tres: prototipos, estereotipos y arquetipos. ¿Qué es para ti un prototipo? Prototipo, arquetipo y estereotipo son palabras que usamos continuamente y que muchas veces aplicamos mal. Prototipo viene de la raíz Proto-primero-. El primero en la clase, el mejor, el más perfecto. En México existió una tienda que se anunciaba como " El Prototipo de la moda", o sea que era la tienda más exclusiva con la más fina mercancía de todo el mundo. Si ustedes se refieren a la señora Virginia González como el prototipo de madre será porque ella reúne todos los requisitos, los de mayor calidad, para ese tipo. Será una madre que pueda servir de ejemplo a las demás. El prototipo es ejemplar. Chaplin puede ser el prototipo de los cómicos de cine, Marilyn Monroe de la mujer sexi, María Félix de la mujer hermosa. Los prototipos siempre tienen nombre propio.
¿Qué es un arquetipo? Arquetipo viene de la raíz Arqueo, antiguo. Es el tipo que se conoce desde la antigüedad y que persiste hasta la fecha actual. Arquetipo es la madre, el sacerdote, el soldado, el hijo, el amigo. Durante siglos la madre sigue alimentando a sus hijos, protegiéndolos, amándolos. Durante siglos el soldado sigue obedeciendo órdenes, sigue defendiendo y sigue matando. Han cambiado los vestuarios, las armas, los medios, pero la esencia continua. El médico es un arquetipo; en los albores de la humanidad posiblemente se vestía como brujo y usaba hierbas para curar, actualmente puede usar rayos Lasser y otros aparatos electrónicos, pero su esencia es curar al enfermo. Piensen en un arquetipo de este siglo. ¿Los locutores de televisión? No, ya en las tragedias griegas había narradores. ¿Los corredores de autos fórmula? Tampoco. Los que corrían las cuadrigas en el coliseo romano hacían lo mismo. El único arquetipo de este siglo, real, es el astronauta. Conste que dije real pues en ficción también ya existía. Cada vez que pensemos en un astronauta vamos a referirnos a Amstrong y cuando lo representemos lo vamos a vestir como él y haremos que camine como caminaron los primeros astronautas sobre la luna.
¿Y el estereotipo? Estereotipo viene de la raíz Estéreo, sólido. Algo que queda fijo aunque sea falso. ¿No han escuchado que fulanito de tal tiene una sonrisa estereotipada? Quieren decir que tiene una sonrisa falsa, exagerada. Y eso son estos personajes, seres falsos, exagerados. Si a un indígena mexicano lo ponemos a caminar de puntas, dando saltitos y lo hacemos hablar como un retrasado mental, estamos construyendo un estereotipo. Nuestras pastorelas navideñas están llenas de estos personajes. Unos estereotipos son los inditos, pero también lo son los fantasmas y los personajes de leyenda. Son falsos puesto que nadie sabe como son estos últimos en la realidad o si al menos existan. El indio que presentó Pedro Infante en la película premiada "Tizoc" es también estereotípico. Si a un personaje latinoamericano le ponemos sombrero andaluz con cascabeles en la orilla y lo hacemos bailar acompañándose de castañuelas y le colocamos un clavel en la boca, estamos creando otro estereotipo. Y díganlo si no la cantidad de películas extranjeras que así nos veían. ¿Quién de nosotros no ha levantado los dos dedos índices para representar a un chino? Creo que todos. Es otro estereotipo. Todos los personajes de caricatura y los de ficción son estereotipos. Batman y superman son estereotipos, también Miguelito.
¿Qué son Dios, los ángeles, los diablos? Como idea son arquetipos, como figura son estereotipos.
Los personajes tipo son importantísimos en el teatro. La comedia, la farsa, la tragicomedia se conforman a base de ellos. El estereotipo es muy útil en la farsa. Los arquetipos y prototipos en el melodrama y en la comedia. Pondremos a continuación algunos ejemplos teatrales de tipos.
INDIO I.- Dami mi loro, siñora.
INDIO II.- No sé qui trai. Quere llivarse mi loro.
INDIA.- Si lo queres, paga.
VOZ.- (A otro) Creo que quiere llevarse un loro sin pagar.
INDIO I.- Si no, dámilo mi loro.
(TRILORIA, de Norma Román Calvo)
MACHO I.- Ora pues. Aquí te los aparto.
MACHO II.- (Sale del baño en ropa interior) ¿Dónde está? Enséñamelos.
MACHO I.- Ve nada más.
MACHO II.- Ay, ojalá fueran de una vieja de verdad. ( Se acerca la pantaleta a su sexo y la empieza a mover lentamente) Imagínatela, tenerla así, despacito, y de pronto Zas! dejársela ir así, de chingadazo.
MACHO I.- ¿A poco esa es tu técnica?
MACHO II.- Nunca falla. Si una vieja no chilla en la cama, su orgasmo no es completo. Esto me lo han dicho las propias viejas.
(PAPALOTL CORNER/ ESQUINA MARIPOSA, de Pedro Cassanova)
LUCIO.- Al teatro hay que amarlo, entregarse a él por completo, no a ratos. Les aseguro que él nunca ha sentido lo que es transformarse en otra persona y lograr que el público te lo crea, Eso es lo más chingón que existe en la vida. Tú creando tu propio personaje, casi como un Dios...
(HOY ESTRENO, de Tomás Urtusástegui)
Los indios, los machos y el actor son todos tipos. Un porcentaje muy elevado del teatro mexicano, y del resto del mundo, está conformado con personajes tipos.
El lenguaje que corresponde al tipo, lenguaje teatral, se sobreentiende, es el color. Recuérdenlo. Color geográfico, profesional, etc. etc. El norteño es un tipo, la prostituta también. Ahora bien, un tipo puede pasar en una obra de teatro a otro tipo, eso dependerá de las circunstancias o situaciones. Me explico. Pensemos en un tipo, un verdugo. Mientras ejerza su profesión hablará, actuará y se vestirá como verdugo. Pero si lo situamos en su hogar, junto a su madre y a sus hijos, tomará el tipo de hijo y de padre y hablará de una manera diferente a la de su trabajo. Cualquiera de nosotros pertenecemos a diferentes tipos. Al levantarnos y enfrentarnos con nuestra cónyuge seremos esposos, en el trabajo seremos oficinistas, si salimos a comer con compañeros de primaría seremos amigos, en la tarde al ir a la iglesia a un rosario por el alma de Juan que se murió, seremos feligreses. Para curar la pena iremos a la cantina y ahí seremos machos. En cada lugar nos comportaremos distinto, hablaremos un lenguaje propio, nos moveremos y gesticularemos de un modo particular, es posible que hasta usemos un vestuario distinto: pijama, bata, traje negro, camisa abierta. Dije al describir a los tipos diferentes que estos no pueden sufrir cambios y que tampoco tienen trayectoria. Este pasar de un tipo a otro no indica cambio. Sencillamente somos otro tipo. Cuando regresemos al anterior seguirá siendo el mismo. El verdugo al regresar al cadalso se comportará y hablará como siempre lo ha hecho en ese lugar. Los personajes tipos no requieren muchos antecedentes ya que todos los conocemos muy bien.
Al ser humano se le ha clasificado de muy diversas maneras según las distintas necesidades. Los curas nos clasifican en pecadores y no pecadores, en ateos y creyentes. Los médicos nos clasifican en enfermos y sanos, en diabéticos y no diabéticos, en sidosos y no sidosos. Los políticos en votantes y no votantes, en capitalistas y comunistas. Así otros nos clasifican en hombres y mujeres, viejos y jóvenes, blancos y negros, chaparros y altos, simpáticos y aburridos. A todos les interesa si somos ricos o pobres. Pero sigan ustedes. Sí, ustedes. Digan otras clasificaciones. Bien: obesos y delgados, cautivos y libres. Mi hija clasifica a sus amigos en de pelos y horribles, mi hijo a los suyos en los que son a toda madre y los que son apretados. Miles de formas existen para clasificar a las personas. Y cada clasificación conlleva una serie de datos que debe poseer el clasificado. El tonto debe ser muy distinto del listo, el rico del pobre, el católico del musulmán, el culto del inculto. Ninguna de las anteriores clasificaciones pertenecen al teatro, pero sí, todos los personajes de teatro se pueden clasificar como lo anterior, y nosotros, como autores, tenemos que incluirles todos los detalles necesarios para que sean lo indicado. Nada difícil que nuestro personaje teatral sea masculino, chaparro, rico, diabético, mexicano, feo, calvo, viejo. El personaje deberá ser congruente con cada uno de estos atributos. Se tendrá que comportar como una persona rica, anciana, deberá hablar como mexicano, vestirse como un ser masculino, etc. etc. Esto no lo debemos olvidar nunca. Examínense ustedes mismos. ¿En cuántas clasificaciones pueden entrar?
Por las necesidades teatrales también nosotros hemos clasificado a los hombres de muy diversa manera. Antiguamente existían clasificaciones que los dividían en primer actor, en característica, en dama joven, etc. Existen muchas otras clasificaciones, yo los voy a dar las que me han funcionado y que espero les funcionen a ustedes. Son dos. La primera tiene que ver con el tema y la tesis. Los personajes se van a dividir en protagonistas y antagonistas. Ya se sabe, protagonista es el que está a favor de la tesis del autor y antagonista su contrario. Esto ya lo explicamos antes.
La segunda clasificación sirve para crear al personaje, para entenderlo. Antes de que el personaje pelee por una tesis debe de existir él mismo, debe ser. Ya creados los personajes los dividimos en siluetas, tipos y caracteres.
SILUETA
Es un personaje cuya única función en la obra es la de crear un ambiente, ninguna otra. Corresponden en el cine a los extras. Estos personajes no tendrán nombre propio ni ejercerán acciones específicas. Su función apenas es un poco mayor que la escenografía. Cuando se refiera el autor a ellos siempre lo hará en las acotaciones.
Un grupo de soldados nos darán un ambiente de guerra, el de un grupo de estudiantes el de una universidad, un conjunto de personas vestidas a la moda de l800 nos hablarán de esa época. Nada más. Ellos no nos relatarán la historia, no los conoceremos. Serán los transeúntes que pasan a nuestro lado en las ciudades y que nos hacen sentir que estamos en México y no en París, son los comensales de un restaurante, los pasajeros del Metro.
Ahora unos ejemplos de como aparecen estos personajes- siempre en acotaciones- en dos obras teatrales:
ANA LUISA. Pero yo sí. (Empieza a invitar a la gente que pase a la sala. Los hijos terminan haciendo lo mismo. Mónica se encargará de distribuirlos)
(HONRAS FÚNEBRES, de Tomás Urtusástegui)
(Las mujeres se tocan las manos con la punta de los dedos. Igual hacen los hombres. Sale el Padrino y regresa con Isabel, sus hermanas, y un grupo de "Concheros", Las mujeres visten de blanco. Isabel siempre con la cabeza baja. Las hermanas traen en sus manos collares de maravillas y la púa del maguey. Los "Concheros", desde la puerta, inician su música y danza. Visten de diversos colores)
(VUELTA A LA TIERRA, de Miguel M. Lira)
TIPO
Tipo es un personaje conocido por todos y que generalmente ejerce un oficio o profesión. Es fácilmente reconocible por su vestuario o por sus actitudes. Tiene un lenguaje propio. Los tipos no tienen trayectoria y no sufren cambios. Esto no quiere decir que no les ocurra nada. Sí, a un tipo lo pueden golpear y hasta matar, lo pueden engañar, se puede enamorar, pero siempre como tipo, con reacciones que todos esperamos de él. Tipos son el policía, el médico, la sirvienta, el soldado, la madre, el peladito mexicano, el gaucho argentino, el loco, el borracho, el cura, la prostituta. También son tipos el niño, la enamorada, la religiosa, el ladrón, el avaro, el tendero. Cada uno de ellos diferente al otro, cada uno bien definido. Les toca a ustedes acordarse de otros tipos. ¿ Qué tal si empiezan con unos veinte? Empiecen. No, no me los digan, mejor anótenlos que vamos a seguir trabajando con ellos. Algunos personajes tipo, no todos, se pueden subdividir en tres: prototipos, estereotipos y arquetipos. ¿Qué es para ti un prototipo? Prototipo, arquetipo y estereotipo son palabras que usamos continuamente y que muchas veces aplicamos mal. Prototipo viene de la raíz Proto-primero-. El primero en la clase, el mejor, el más perfecto. En México existió una tienda que se anunciaba como " El Prototipo de la moda", o sea que era la tienda más exclusiva con la más fina mercancía de todo el mundo. Si ustedes se refieren a la señora Virginia González como el prototipo de madre será porque ella reúne todos los requisitos, los de mayor calidad, para ese tipo. Será una madre que pueda servir de ejemplo a las demás. El prototipo es ejemplar. Chaplin puede ser el prototipo de los cómicos de cine, Marilyn Monroe de la mujer sexi, María Félix de la mujer hermosa. Los prototipos siempre tienen nombre propio.
¿Qué es un arquetipo? Arquetipo viene de la raíz Arqueo, antiguo. Es el tipo que se conoce desde la antigüedad y que persiste hasta la fecha actual. Arquetipo es la madre, el sacerdote, el soldado, el hijo, el amigo. Durante siglos la madre sigue alimentando a sus hijos, protegiéndolos, amándolos. Durante siglos el soldado sigue obedeciendo órdenes, sigue defendiendo y sigue matando. Han cambiado los vestuarios, las armas, los medios, pero la esencia continua. El médico es un arquetipo; en los albores de la humanidad posiblemente se vestía como brujo y usaba hierbas para curar, actualmente puede usar rayos Lasser y otros aparatos electrónicos, pero su esencia es curar al enfermo. Piensen en un arquetipo de este siglo. ¿Los locutores de televisión? No, ya en las tragedias griegas había narradores. ¿Los corredores de autos fórmula? Tampoco. Los que corrían las cuadrigas en el coliseo romano hacían lo mismo. El único arquetipo de este siglo, real, es el astronauta. Conste que dije real pues en ficción también ya existía. Cada vez que pensemos en un astronauta vamos a referirnos a Amstrong y cuando lo representemos lo vamos a vestir como él y haremos que camine como caminaron los primeros astronautas sobre la luna.
¿Y el estereotipo? Estereotipo viene de la raíz Estéreo, sólido. Algo que queda fijo aunque sea falso. ¿No han escuchado que fulanito de tal tiene una sonrisa estereotipada? Quieren decir que tiene una sonrisa falsa, exagerada. Y eso son estos personajes, seres falsos, exagerados. Si a un indígena mexicano lo ponemos a caminar de puntas, dando saltitos y lo hacemos hablar como un retrasado mental, estamos construyendo un estereotipo. Nuestras pastorelas navideñas están llenas de estos personajes. Unos estereotipos son los inditos, pero también lo son los fantasmas y los personajes de leyenda. Son falsos puesto que nadie sabe como son estos últimos en la realidad o si al menos existan. El indio que presentó Pedro Infante en la película premiada "Tizoc" es también estereotípico. Si a un personaje latinoamericano le ponemos sombrero andaluz con cascabeles en la orilla y lo hacemos bailar acompañándose de castañuelas y le colocamos un clavel en la boca, estamos creando otro estereotipo. Y díganlo si no la cantidad de películas extranjeras que así nos veían. ¿Quién de nosotros no ha levantado los dos dedos índices para representar a un chino? Creo que todos. Es otro estereotipo. Todos los personajes de caricatura y los de ficción son estereotipos. Batman y superman son estereotipos, también Miguelito.
¿Qué son Dios, los ángeles, los diablos? Como idea son arquetipos, como figura son estereotipos.
Los personajes tipo son importantísimos en el teatro. La comedia, la farsa, la tragicomedia se conforman a base de ellos. El estereotipo es muy útil en la farsa. Los arquetipos y prototipos en el melodrama y en la comedia. Pondremos a continuación algunos ejemplos teatrales de tipos.
INDIO I.- Dami mi loro, siñora.
INDIO II.- No sé qui trai. Quere llivarse mi loro.
INDIA.- Si lo queres, paga.
VOZ.- (A otro) Creo que quiere llevarse un loro sin pagar.
INDIO I.- Si no, dámilo mi loro.
(TRILORIA, de Norma Román Calvo)
MACHO I.- Ora pues. Aquí te los aparto.
MACHO II.- (Sale del baño en ropa interior) ¿Dónde está? Enséñamelos.
MACHO I.- Ve nada más.
MACHO II.- Ay, ojalá fueran de una vieja de verdad. ( Se acerca la pantaleta a su sexo y la empieza a mover lentamente) Imagínatela, tenerla así, despacito, y de pronto Zas! dejársela ir así, de chingadazo.
MACHO I.- ¿A poco esa es tu técnica?
MACHO II.- Nunca falla. Si una vieja no chilla en la cama, su orgasmo no es completo. Esto me lo han dicho las propias viejas.
(PAPALOTL CORNER/ ESQUINA MARIPOSA, de Pedro Cassanova)
LUCIO.- Al teatro hay que amarlo, entregarse a él por completo, no a ratos. Les aseguro que él nunca ha sentido lo que es transformarse en otra persona y lograr que el público te lo crea, Eso es lo más chingón que existe en la vida. Tú creando tu propio personaje, casi como un Dios...
(HOY ESTRENO, de Tomás Urtusástegui)
Los indios, los machos y el actor son todos tipos. Un porcentaje muy elevado del teatro mexicano, y del resto del mundo, está conformado con personajes tipos.
El lenguaje que corresponde al tipo, lenguaje teatral, se sobreentiende, es el color. Recuérdenlo. Color geográfico, profesional, etc. etc. El norteño es un tipo, la prostituta también. Ahora bien, un tipo puede pasar en una obra de teatro a otro tipo, eso dependerá de las circunstancias o situaciones. Me explico. Pensemos en un tipo, un verdugo. Mientras ejerza su profesión hablará, actuará y se vestirá como verdugo. Pero si lo situamos en su hogar, junto a su madre y a sus hijos, tomará el tipo de hijo y de padre y hablará de una manera diferente a la de su trabajo. Cualquiera de nosotros pertenecemos a diferentes tipos. Al levantarnos y enfrentarnos con nuestra cónyuge seremos esposos, en el trabajo seremos oficinistas, si salimos a comer con compañeros de primaría seremos amigos, en la tarde al ir a la iglesia a un rosario por el alma de Juan que se murió, seremos feligreses. Para curar la pena iremos a la cantina y ahí seremos machos. En cada lugar nos comportaremos distinto, hablaremos un lenguaje propio, nos moveremos y gesticularemos de un modo particular, es posible que hasta usemos un vestuario distinto: pijama, bata, traje negro, camisa abierta. Dije al describir a los tipos diferentes que estos no pueden sufrir cambios y que tampoco tienen trayectoria. Este pasar de un tipo a otro no indica cambio. Sencillamente somos otro tipo. Cuando regresemos al anterior seguirá siendo el mismo. El verdugo al regresar al cadalso se comportará y hablará como siempre lo ha hecho en ese lugar. Los personajes tipos no requieren muchos antecedentes ya que todos los conocemos muy bien.
miércoles, 4 de agosto de 2010
ARMAS O ARGUMENTOS PARA VENCER (2ª parte Capitulo XX)
ARMAS O ARGUMENTOS PARA VENCER
¿Qué instrumentos utiliza el ser humano para obtener el poder o simplemente para doblegar a su adversario? Pueden ser innumerables pero estos son los principales:
1.- Dios y la religión.
- Si haces eso te vas a condenar.
- Dios te está vigilando.
- La virgencita se va a poner contenta si me obedeces.
- Es pecado.
2.- Las tradiciones sociales y familiares.
- En nuestra familia nunca ha habido alguien...
- No nos vas a hacer romper nuestras tradiciones...
- Los mexicanos somos así, si fuéramos daneses...
3.- El dinero.
- Te voy a desheredar.
- ¿Qué diablos haces con todo el dinero que te doy?
- Si te portas bien te voy a dar un regalo.
4.- La fuerza bruta y la violencia.
- ! Hija de la chingada!
- Te estás acercando al callejón de los chingadazos.
- ¡Impotente, hijo de tu mamacita!
5.- La clase social.
- ¡Mecos estos!
- ¡Fíjese con quien habla, pelado este!
- ¿Es tu pueblo ya tienen teléfono?
6.- La cultura y los conocimientos.
- Cómo te quieres comparar conmigo si ni siquiera has terminado la primaría.
- Mira, primero lee un poco antes de hablar.
- Hijita, cómo quieres salir con ese muchacho que viene de una familia sin la mínima cultura.
7.- La edad.
- Jovencito, cómo te vas a comparar conmigo que ya viví la vida.
- Habla cuando ya tengas alguna experiencia, antes mejor te quedas callado.
- Los niños no deben hablar cuando están hablando los adultos.
8.- Las jerarquías sociales y familiares.
- ¡Obedece a tu abuela y no preguntes!
- El es el jefe y punto.
- Estás hablando de los Martínez Elizarragás, cuida lo que dices. Ellos merecen nuestro mayor respeto.
- Si siguen hablando los voy a reprobar.
9.- El sexo.
- Sí, sí, todo el día fregándome la vida y ahora quieres que te haga el amor. Cómo no.
- ¿No me vas a dar ese pequeño regalo? ¿Acaso ya no te gusto?
- ¡Impotente, eso es lo que eres!
10.- Chantaje moral.
- Yo que me he sacrificado por ti.
- No te importa que me esté muriendo.
- ¿Por qué siempre yo? Ya sé, por ser mujer.
- Enfermo y todo vine a dar la clase para que ustedes ni siquiera hayan hecho la tarea.
11. - Las razas.
- ¡Pinche negro!
- What do you say? I don't understand you.
- Nacos méndigos.
- Güera desabrida, güera balín.
12.- Principios morales.
- Una muchacha decente no se viste así.
- ¿Cómo te atreves a defender el aborto?
- ¿Quieres ser el hazme reír de todos?
13.- El engaño, la mentira, las falsas promesas.
- Voy a conseguir que te suban de categoría si...
- Te voy a presentar a un cuero de vieja si...
- A ti es a quien más quiero ¿acaso no lo sabías ?
-Yo siempre te he admirado ¿verdad que sí me vas a ayudar?
14.- Por miedo, en especial a lo desconocido o a las enfermedades mortales.
- Va a venir el coco y te llevará.
- Si comes tanta grasa te va a dar un infarto.
- Si te da el Sida no digas luego que no te lo advertí.
- En esos lugares te asaltan y hasta te pueden matar.
- Va a venir el difunto y te va a jalar las patas.
15.- Disminuyendo al contrario física o moralmente.
- Eres un tarado, un idiota.
- Chaparro de mierda, cómo te atreves.
- ¿Ya te viste al espejo?
- Tienes caca en la cabeza.
16.- Amenazando.
- Síguele y vas a ver.
- Tú atente a las consecuencias.
- Luego no andes llorando.
- Me las pagarás, claro que me las pagarás.
Generalmente unimos varios de estos modos para derrotar a nuestro enemigo:
- Sí, ya sé que no te importa lo que a mí me pase ni que esto esté en contra de lo que te han enseñado nuestros padres, pero no creas que no tendrás castigo, mi papá ya no te dará dinero, te vas a ir al infierno y yo te voy a dejar de querer. Ojalá y que cuando aprendas un poco de la vida pienses de otro modo. Yo en la universidad aprendí. Y vas a ver cuando te quedes sin nada, entonces vendrás a rogarme, pero niguas, ni pienses que yo...Etc. etc. etc.
Siempre es bueno ver como aplican los autores lo anterior:
JUAN.- Tú también cállate el hocico. Estúpido, ahora resulta que se han convertido en defensores cuando toda la vida han sido ustedes sus peores enemigos. A quien tienen que defender es a mí, soy yo quien les da de tragar; ¡pero si son como los cochis; les tiene que tirar uno la comida de lejos para que no le muerdan la mano! (Patea al enfermo) Lárgate de mi casa si no quieres tra…
EL JINETE DE LA DIVINA PROVIDENCIA de Oscar Liera.
El conflicto sólo se da, y es interesante, cuando las dos fuerzas que se enfrentan tienen la misma intensidad. Si no es así no hay conflicto, hay sometimiento. Un esclavo no puede pelear contra un rey, siempre será destruido. Pero si este esclavo aumenta su poder ya sea por medio de un arma o logrando que otros esclavos se unan a él, entonces ya podrá enfrentarse al rey. Lo mismo puede suceder si el rey se debilita por cualquier causa. En algunos casos suceden ambas cosas, que el esclavo aumente el poder propio y el rey pierda parte del suyo. Al iniciar una obra de teatro el protagonista puede ser muy débil y el antagonista muy fuerte. Uno deberá acrecentar su fuerza y el otro perderla para cuando se enfrenten tengan la misma posibilidad de ganar o perder. Ya niveladas las fuerzas el autor sabrá a cuál darle la victoria, generalmente la obtendrá la fuerza más desarrollada, la más consistente. Según la magnitud de las fuerzas así será la magnitud del conflicto.
Queda otra duda. ¿Cómo pelear en escena con una fuerza invisible, llámese dios, naturaleza o destino? ¿Sus poderes serán tan grandes que no podamos destruirlos jamás? ¿Y si logramos derrotar al adversario cómo lo sabrá el público que no puede verlos? La solución es muy sencilla y es la que se ha utilizado en el teatro desde tiempos remotos: humanizándolos. Los griegos, los aztecas, los egipcios, entendieron esto muy bien. Sus dioses aparecían siempre en escena como seres humanos. El teatro escrito para niños también utiliza frecuentemente este recurso para mostrar a la naturaleza: hombre-lluvia, niña-flor, niño-conejo. Gulliver puede ser un gigante, pero hombre al fin y al cabo. Como hombre le da sueño, se acuesta, se duerme, los enanos lo atan y con eso él pierde.
¿Qué sigue? Los ejercicios. No, no digan que no los van a hacer pues iniciaríamos un conflicto entre ustedes y yo. Y eso no me gustaría.
Vamos a jugar a los conflictos. Uso el verbo jugar a propósito pues es una forma de decir que vamos a hacer teatro. El teatro es juego. Los franceses dicen "juer" en lugar de actuar, los ingleses " to play". En ambos casos se traducen por jugar. Primero uno de ustedes se va a pelear en voz alta contra un Dios o contra la naturaleza o el destino. Piensen que tienen una esposa a la que aman mucho, dos hijos que son su orgullo, una casa que les costó toda la vida de trabajo adquirirla. Llega una tormenta, se incendia la casa y muere la mujer y los dos hijos. ¡No, no le recen! ¡Enfréntenlo, insúltenlo! Díganle que es injusto, un maldito, un envidioso de tu felicidad. Díganle hasta de lo que se va a morir.
El segundo ejercicio también será un monólogo pero puede ser un diálogo. A ver. Uno de ustedes platique a su compañero, su amigo de toda la vida, con el que están en una cantina recordando cuando eran jóvenes y no ya viejos como ahora, viejos y fracasados. Usted pudo llegar a ser un brillante médico pero cortó la carrera para irse a vivir con una mujer que después lo abandonó. ¡Empiece! Lo mínimo que puede llamarse a si mismo es "pendejo".
Vamos con el tercer ejercicio. Un grupo de ustedes logra, después de muchos meses de lucha, instalar un cine club en su comunidad. Dos días después de la inauguración vienen a clausurarlo ya que un grupo de mujeres pertenecientes a las " Hijas de María" se quejaron de que pasaban puras películas pornográficas. Enfréntense a ellas o a las autoridades que vienen a poner los sellos de clausura.
Les voy a pedir que formen parejas, no reales, por supuesto. Una pareja de maricones, una pareja de trabajo, una suegra y su yerno, una pareja de amantes, una pareja de Alcohólicos Anónimos. ¿Ya? Busquen cualquier pretexto. Todos sirven. El dinero es uno de los más usados. Empiecen a insultarse, háganlo más a fondo, saquen sus trapitos al sol. ¿ Ya se pelearon bastante? Pues entonces vayan a una cantina y tómense una copa a la salud del otro.
Falta el último ejercicio. Todos están en las tribunas de un estadio de Futball. La mitad le va al América y la otra mitad al Guadalajara. Mete un gol en off side uno de los equipos. ¿Qué esperan para pelear? Eso. Así. No, no se valen los golpes, el pleito que sea sólo de palabras.
Bien, ya conocemos el tema, la tesis, los conflictos. Nos falta saber quién se va a pelear contra quién. Quién va a demostrar nuestra tesis. Ellos serán los personajes.
Pero antes de empezar con ellos vamos contestar algunas de las preguntas que suelen hacerme en mis cursos sobre lo ya visto.
¿Qué sucede si no tengo un tema y ya empecé la obra? ¿La debo dejar y esperar?
Ya dije que el tema es fundamental y se tiene que conocer. Pero no siempre se llega a él de manera sencilla. En algunos casos, por ejemplo, nos relatan un suceso, nos entusiasma y empezamos a escribir una obra sobre él. Sólo conocemos la historia. En este caso yo les recomiendo que piensen por qué les entusiasmo esta anécdota, qué les dijo a ustedes. Suponiendo que es una historia en que un hijo asesina a su padre o a su madre. A ustedes este hecho les pareció tremendo. Pregúntense por qué. A continuación deben buscar las causas del crimen. Si la mató (A la madre) para robarla o por odio. Si fue por robo, o simplemente porque estaba borracho o drogado, la indignación que puede causar es mayor aún. Es posible que ya hayas llegado a la conclusión de que los hijos pueden matar a las madres. Pero no basta, no existe conflicto todavía. Sigues pensando y sacando conclusiones. Este hijo es malo, la madre lo creo así. Es posible que ella también tenga parte de culpa. Si lo hubiera educado de otra manera...Es entonces cuando se te prende el foco y llegas a la tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos"
¿Si yo quiero escribir una obra sobre un personaje determinado también tengo que saber el tema? Por supuesto que sí, no importa que el personaje sea real o de ficción. Si yo tomo a Hitler, por ejemplo, es porque por medio de él voy a decir mi verdad. Ya toqué anteriormente a Oscar Wilde. ¿Por qué y para qué lo escojo? No será seguramente para hablar de su producción literaria, para eso sería mucho mejor escribir un ensayo. Lo tomo para hablar del tema de la homosexualidad y para decir que los homosexuales deben tener libertad total. Pensemos en personajes históricos. Si hablo de los Niños Héroes es para tratar el tema del nacionalismo, del patriotismo. " Se debe defender a la patria aún siendo niño". Si voy a escribir una obra de teatro donde el personaje principal sea Hugo Sánchez, esta no va a tratar de amor, de soledad, de violencia. ¿Qué tema me da Hugo Sánchez? ¿Por qué este jugador de futball nos llama tanto la atención? Por su triunfo en un país extranjero, por ganar diversos trofeos internacionales. No nos interesa por otra cosa. Si se casa con una o con otra, si se divorcia, si gana tanto más cuanto, son detalles para construir el personaje, pero lo principal sigue siendo el triunfo. ¿Cuál sería la premisa? “El que se decide puede triunfar en cualquier lado". ¿Por qué muchos de nuestros deportistas, artistas, intelectuales, no triunfan fuera de México? Simplemente por miedo, por no decidirse. Hugo Sánchez sí se decidió.
Se puede empezar con una anécdota, por un personaje real o histórico o un personaje de ficción. Eso es válido. Pero después se debe buscar hasta encontrar el tema. Ya con él elaborar la tesis.
¿Y si empiezo con un tema equivocado? ¿Si mi tesis no es la correcta? Suele suceder lo anterior. Yo creo que esta historia habla sobre la libertad y después de trabajarla me doy cuenta de que no, que habla, digamos, sobre religión. En el momento en que sientan que su tema y su tesis no corresponden a lo que están escribiendo deben buscar un nuevo tema y una nueva tesis. Si estos concuerdan con lo que ustedes quieren decir deben reiniciar la obra con un nuevo planteamiento. Si no lo corrigen el texto va a quedar equivocado. Vayamos al peor de los casos. Ya terminé mi obra y el tema no concuerda, tampoco la tesis.¿ Qué debo hacer entonces, dejarla como está o volver a escribirla? Lo primero que tienes que hacer es leerla varias veces, estudiarla, sentirla. Lo que te sucedió es que no supiste encontrar el tema como algo concreto pero sí lo pudiste aplicar inconscientemente. Si la obra está correcta no hay nada que hacer con excepción de buscar el tema que de seguro ahí debe de estar. Ahora bien, si después de leer tu texto, de estudiarlo, sientes que no marcha, que algo está mal, que no acaba de convencerte, vuelve a poner sobre la mesa el tema y la tesis, ve si concuerdan con tu obra. Te aseguro que no van a concordar, que puede ser que ni siquiera existan. En este caso tendrás que rehacer todo el texto empezando por la primera cuartilla y aún por el título.
Sucede, y más a menudo de lo que se puede imaginar, que una obra de teatro tenga dos temas y dos tesis. ¿Qué se debe hacer? Eliminar una de ellas y después rehacer la obra para que esté de acuerdo con el tema y la tesis escogidos. La eliminada no debe tirarse a la basura, puede servir para iniciar una nueva obra de teatro.
¿Alguna otra duda? Espero que ninguna ya que es tiempo que nos ocupemos de los personajes.
¿Qué instrumentos utiliza el ser humano para obtener el poder o simplemente para doblegar a su adversario? Pueden ser innumerables pero estos son los principales:
1.- Dios y la religión.
- Si haces eso te vas a condenar.
- Dios te está vigilando.
- La virgencita se va a poner contenta si me obedeces.
- Es pecado.
2.- Las tradiciones sociales y familiares.
- En nuestra familia nunca ha habido alguien...
- No nos vas a hacer romper nuestras tradiciones...
- Los mexicanos somos así, si fuéramos daneses...
3.- El dinero.
- Te voy a desheredar.
- ¿Qué diablos haces con todo el dinero que te doy?
- Si te portas bien te voy a dar un regalo.
4.- La fuerza bruta y la violencia.
- ! Hija de la chingada!
- Te estás acercando al callejón de los chingadazos.
- ¡Impotente, hijo de tu mamacita!
5.- La clase social.
- ¡Mecos estos!
- ¡Fíjese con quien habla, pelado este!
- ¿Es tu pueblo ya tienen teléfono?
6.- La cultura y los conocimientos.
- Cómo te quieres comparar conmigo si ni siquiera has terminado la primaría.
- Mira, primero lee un poco antes de hablar.
- Hijita, cómo quieres salir con ese muchacho que viene de una familia sin la mínima cultura.
7.- La edad.
- Jovencito, cómo te vas a comparar conmigo que ya viví la vida.
- Habla cuando ya tengas alguna experiencia, antes mejor te quedas callado.
- Los niños no deben hablar cuando están hablando los adultos.
8.- Las jerarquías sociales y familiares.
- ¡Obedece a tu abuela y no preguntes!
- El es el jefe y punto.
- Estás hablando de los Martínez Elizarragás, cuida lo que dices. Ellos merecen nuestro mayor respeto.
- Si siguen hablando los voy a reprobar.
9.- El sexo.
- Sí, sí, todo el día fregándome la vida y ahora quieres que te haga el amor. Cómo no.
- ¿No me vas a dar ese pequeño regalo? ¿Acaso ya no te gusto?
- ¡Impotente, eso es lo que eres!
10.- Chantaje moral.
- Yo que me he sacrificado por ti.
- No te importa que me esté muriendo.
- ¿Por qué siempre yo? Ya sé, por ser mujer.
- Enfermo y todo vine a dar la clase para que ustedes ni siquiera hayan hecho la tarea.
11. - Las razas.
- ¡Pinche negro!
- What do you say? I don't understand you.
- Nacos méndigos.
- Güera desabrida, güera balín.
12.- Principios morales.
- Una muchacha decente no se viste así.
- ¿Cómo te atreves a defender el aborto?
- ¿Quieres ser el hazme reír de todos?
13.- El engaño, la mentira, las falsas promesas.
- Voy a conseguir que te suban de categoría si...
- Te voy a presentar a un cuero de vieja si...
- A ti es a quien más quiero ¿acaso no lo sabías ?
-Yo siempre te he admirado ¿verdad que sí me vas a ayudar?
14.- Por miedo, en especial a lo desconocido o a las enfermedades mortales.
- Va a venir el coco y te llevará.
- Si comes tanta grasa te va a dar un infarto.
- Si te da el Sida no digas luego que no te lo advertí.
- En esos lugares te asaltan y hasta te pueden matar.
- Va a venir el difunto y te va a jalar las patas.
15.- Disminuyendo al contrario física o moralmente.
- Eres un tarado, un idiota.
- Chaparro de mierda, cómo te atreves.
- ¿Ya te viste al espejo?
- Tienes caca en la cabeza.
16.- Amenazando.
- Síguele y vas a ver.
- Tú atente a las consecuencias.
- Luego no andes llorando.
- Me las pagarás, claro que me las pagarás.
Generalmente unimos varios de estos modos para derrotar a nuestro enemigo:
- Sí, ya sé que no te importa lo que a mí me pase ni que esto esté en contra de lo que te han enseñado nuestros padres, pero no creas que no tendrás castigo, mi papá ya no te dará dinero, te vas a ir al infierno y yo te voy a dejar de querer. Ojalá y que cuando aprendas un poco de la vida pienses de otro modo. Yo en la universidad aprendí. Y vas a ver cuando te quedes sin nada, entonces vendrás a rogarme, pero niguas, ni pienses que yo...Etc. etc. etc.
Siempre es bueno ver como aplican los autores lo anterior:
JUAN.- Tú también cállate el hocico. Estúpido, ahora resulta que se han convertido en defensores cuando toda la vida han sido ustedes sus peores enemigos. A quien tienen que defender es a mí, soy yo quien les da de tragar; ¡pero si son como los cochis; les tiene que tirar uno la comida de lejos para que no le muerdan la mano! (Patea al enfermo) Lárgate de mi casa si no quieres tra…
EL JINETE DE LA DIVINA PROVIDENCIA de Oscar Liera.
El conflicto sólo se da, y es interesante, cuando las dos fuerzas que se enfrentan tienen la misma intensidad. Si no es así no hay conflicto, hay sometimiento. Un esclavo no puede pelear contra un rey, siempre será destruido. Pero si este esclavo aumenta su poder ya sea por medio de un arma o logrando que otros esclavos se unan a él, entonces ya podrá enfrentarse al rey. Lo mismo puede suceder si el rey se debilita por cualquier causa. En algunos casos suceden ambas cosas, que el esclavo aumente el poder propio y el rey pierda parte del suyo. Al iniciar una obra de teatro el protagonista puede ser muy débil y el antagonista muy fuerte. Uno deberá acrecentar su fuerza y el otro perderla para cuando se enfrenten tengan la misma posibilidad de ganar o perder. Ya niveladas las fuerzas el autor sabrá a cuál darle la victoria, generalmente la obtendrá la fuerza más desarrollada, la más consistente. Según la magnitud de las fuerzas así será la magnitud del conflicto.
Queda otra duda. ¿Cómo pelear en escena con una fuerza invisible, llámese dios, naturaleza o destino? ¿Sus poderes serán tan grandes que no podamos destruirlos jamás? ¿Y si logramos derrotar al adversario cómo lo sabrá el público que no puede verlos? La solución es muy sencilla y es la que se ha utilizado en el teatro desde tiempos remotos: humanizándolos. Los griegos, los aztecas, los egipcios, entendieron esto muy bien. Sus dioses aparecían siempre en escena como seres humanos. El teatro escrito para niños también utiliza frecuentemente este recurso para mostrar a la naturaleza: hombre-lluvia, niña-flor, niño-conejo. Gulliver puede ser un gigante, pero hombre al fin y al cabo. Como hombre le da sueño, se acuesta, se duerme, los enanos lo atan y con eso él pierde.
¿Qué sigue? Los ejercicios. No, no digan que no los van a hacer pues iniciaríamos un conflicto entre ustedes y yo. Y eso no me gustaría.
Vamos a jugar a los conflictos. Uso el verbo jugar a propósito pues es una forma de decir que vamos a hacer teatro. El teatro es juego. Los franceses dicen "juer" en lugar de actuar, los ingleses " to play". En ambos casos se traducen por jugar. Primero uno de ustedes se va a pelear en voz alta contra un Dios o contra la naturaleza o el destino. Piensen que tienen una esposa a la que aman mucho, dos hijos que son su orgullo, una casa que les costó toda la vida de trabajo adquirirla. Llega una tormenta, se incendia la casa y muere la mujer y los dos hijos. ¡No, no le recen! ¡Enfréntenlo, insúltenlo! Díganle que es injusto, un maldito, un envidioso de tu felicidad. Díganle hasta de lo que se va a morir.
El segundo ejercicio también será un monólogo pero puede ser un diálogo. A ver. Uno de ustedes platique a su compañero, su amigo de toda la vida, con el que están en una cantina recordando cuando eran jóvenes y no ya viejos como ahora, viejos y fracasados. Usted pudo llegar a ser un brillante médico pero cortó la carrera para irse a vivir con una mujer que después lo abandonó. ¡Empiece! Lo mínimo que puede llamarse a si mismo es "pendejo".
Vamos con el tercer ejercicio. Un grupo de ustedes logra, después de muchos meses de lucha, instalar un cine club en su comunidad. Dos días después de la inauguración vienen a clausurarlo ya que un grupo de mujeres pertenecientes a las " Hijas de María" se quejaron de que pasaban puras películas pornográficas. Enfréntense a ellas o a las autoridades que vienen a poner los sellos de clausura.
Les voy a pedir que formen parejas, no reales, por supuesto. Una pareja de maricones, una pareja de trabajo, una suegra y su yerno, una pareja de amantes, una pareja de Alcohólicos Anónimos. ¿Ya? Busquen cualquier pretexto. Todos sirven. El dinero es uno de los más usados. Empiecen a insultarse, háganlo más a fondo, saquen sus trapitos al sol. ¿ Ya se pelearon bastante? Pues entonces vayan a una cantina y tómense una copa a la salud del otro.
Falta el último ejercicio. Todos están en las tribunas de un estadio de Futball. La mitad le va al América y la otra mitad al Guadalajara. Mete un gol en off side uno de los equipos. ¿Qué esperan para pelear? Eso. Así. No, no se valen los golpes, el pleito que sea sólo de palabras.
Bien, ya conocemos el tema, la tesis, los conflictos. Nos falta saber quién se va a pelear contra quién. Quién va a demostrar nuestra tesis. Ellos serán los personajes.
Pero antes de empezar con ellos vamos contestar algunas de las preguntas que suelen hacerme en mis cursos sobre lo ya visto.
¿Qué sucede si no tengo un tema y ya empecé la obra? ¿La debo dejar y esperar?
Ya dije que el tema es fundamental y se tiene que conocer. Pero no siempre se llega a él de manera sencilla. En algunos casos, por ejemplo, nos relatan un suceso, nos entusiasma y empezamos a escribir una obra sobre él. Sólo conocemos la historia. En este caso yo les recomiendo que piensen por qué les entusiasmo esta anécdota, qué les dijo a ustedes. Suponiendo que es una historia en que un hijo asesina a su padre o a su madre. A ustedes este hecho les pareció tremendo. Pregúntense por qué. A continuación deben buscar las causas del crimen. Si la mató (A la madre) para robarla o por odio. Si fue por robo, o simplemente porque estaba borracho o drogado, la indignación que puede causar es mayor aún. Es posible que ya hayas llegado a la conclusión de que los hijos pueden matar a las madres. Pero no basta, no existe conflicto todavía. Sigues pensando y sacando conclusiones. Este hijo es malo, la madre lo creo así. Es posible que ella también tenga parte de culpa. Si lo hubiera educado de otra manera...Es entonces cuando se te prende el foco y llegas a la tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos"
¿Si yo quiero escribir una obra sobre un personaje determinado también tengo que saber el tema? Por supuesto que sí, no importa que el personaje sea real o de ficción. Si yo tomo a Hitler, por ejemplo, es porque por medio de él voy a decir mi verdad. Ya toqué anteriormente a Oscar Wilde. ¿Por qué y para qué lo escojo? No será seguramente para hablar de su producción literaria, para eso sería mucho mejor escribir un ensayo. Lo tomo para hablar del tema de la homosexualidad y para decir que los homosexuales deben tener libertad total. Pensemos en personajes históricos. Si hablo de los Niños Héroes es para tratar el tema del nacionalismo, del patriotismo. " Se debe defender a la patria aún siendo niño". Si voy a escribir una obra de teatro donde el personaje principal sea Hugo Sánchez, esta no va a tratar de amor, de soledad, de violencia. ¿Qué tema me da Hugo Sánchez? ¿Por qué este jugador de futball nos llama tanto la atención? Por su triunfo en un país extranjero, por ganar diversos trofeos internacionales. No nos interesa por otra cosa. Si se casa con una o con otra, si se divorcia, si gana tanto más cuanto, son detalles para construir el personaje, pero lo principal sigue siendo el triunfo. ¿Cuál sería la premisa? “El que se decide puede triunfar en cualquier lado". ¿Por qué muchos de nuestros deportistas, artistas, intelectuales, no triunfan fuera de México? Simplemente por miedo, por no decidirse. Hugo Sánchez sí se decidió.
Se puede empezar con una anécdota, por un personaje real o histórico o un personaje de ficción. Eso es válido. Pero después se debe buscar hasta encontrar el tema. Ya con él elaborar la tesis.
¿Y si empiezo con un tema equivocado? ¿Si mi tesis no es la correcta? Suele suceder lo anterior. Yo creo que esta historia habla sobre la libertad y después de trabajarla me doy cuenta de que no, que habla, digamos, sobre religión. En el momento en que sientan que su tema y su tesis no corresponden a lo que están escribiendo deben buscar un nuevo tema y una nueva tesis. Si estos concuerdan con lo que ustedes quieren decir deben reiniciar la obra con un nuevo planteamiento. Si no lo corrigen el texto va a quedar equivocado. Vayamos al peor de los casos. Ya terminé mi obra y el tema no concuerda, tampoco la tesis.¿ Qué debo hacer entonces, dejarla como está o volver a escribirla? Lo primero que tienes que hacer es leerla varias veces, estudiarla, sentirla. Lo que te sucedió es que no supiste encontrar el tema como algo concreto pero sí lo pudiste aplicar inconscientemente. Si la obra está correcta no hay nada que hacer con excepción de buscar el tema que de seguro ahí debe de estar. Ahora bien, si después de leer tu texto, de estudiarlo, sientes que no marcha, que algo está mal, que no acaba de convencerte, vuelve a poner sobre la mesa el tema y la tesis, ve si concuerdan con tu obra. Te aseguro que no van a concordar, que puede ser que ni siquiera existan. En este caso tendrás que rehacer todo el texto empezando por la primera cuartilla y aún por el título.
Sucede, y más a menudo de lo que se puede imaginar, que una obra de teatro tenga dos temas y dos tesis. ¿Qué se debe hacer? Eliminar una de ellas y después rehacer la obra para que esté de acuerdo con el tema y la tesis escogidos. La eliminada no debe tirarse a la basura, puede servir para iniciar una nueva obra de teatro.
¿Alguna otra duda? Espero que ninguna ya que es tiempo que nos ocupemos de los personajes.
sábado, 24 de julio de 2010
CAPITULO XX DRAMATURGIA
CAPITULO XX DRAMATURGIA
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro compañero de oficina, de club deportivo, de cantina o de escuela. El o ella saben nuestros defectos, de que pie cojeamos. Pero nosotros también sabemos los de ellos. Es un conflicto que se da una y otra vez y que casi nunca se resuelve o se resuelve muy a la larga. La esposa le reclamará mil veces sus faltas de atención al marido, lo insultará donde sabe que le duele. El, casi mecánicamente, le responderá de la misma manera. Y así un día y otro. Es posible, no digo que no, que después de diez años o más, decidan el divorcio o puede ser que él le pegue un balazo o ella se vaya con su mejor amigo. El mejor amigo de él. Cada vez que se inicia el pleito ya sé que mi mujer me va a llamar impotente, grosero, vulgar, pelón, borracho, y para terminar, diabético. Yo le voy a contestar que ella es una niña mimada, una buena para nada, una inculta, una que sólo se casó por dinero, obesa y fea. Para rematar le diré lo que es: una neurótica consumada, una histérica de marca. Que tenía que ser mujer. Con mi compañero de futball me voy a pelear de diferente manera, le diré pendejo, hüevón, por eso estás tan barrigón, se me hace que ya no das una. El me contestará que soy un ciego, que mejor deje el juego y vaya a barbear a mis jefes, que eso sí lo hago bien. Terminaremos por mentarnos la madre. Al día siguiente empezaremos de nuevo.
ALFONSO.- La próxima vez no me dejo inyectar.
GLORIA.- ¡Te estoy hablando!
ALFONSO.- A ver si investigas quién más inyecta por aquí. ¡Vieja salvaje!
GLORIA.-¡ Pues te aguantas!
ALFONSO.- Me aguanto qué...a ver...qué me aguanto.
GLORIA.- Es la que cobra más barato, Poncho.
ALFONSO.- Pinche vieja.
GLORIA.- Pareces marica, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Estás zafada!
GLORIA.- Sí, pareces marica...pegas unos gritos de vieja asustada.
ALFONSO.- ¡Cállate ya!
GLORIA.- (Imitándolo) ¡Ay...ay...me duele mucho...ay. (Ríe divertida) Eres una gallina ponedora de huevitos. Gallinita.
ALFONSO.- ¡Gallinita tu...!
GLORIA.- ¡Mira, Alfonso, con mi mamá no te metas!
ALFONSO.- ¡Vieja pesada!
GLORIA.- Y tu papá...otra gallina...provienes de aves, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Te callas la boca!
GLORIA.- ¡Déjame!
ALFONSO.- Sí, te voy a dejar.
GLORIA.- ¡Te vas de esta casa!
ALFONSO.- Con mucho gusto.
GLORIA.- ¡Ya no te aguanto!
ALFONSO.- ¡Te detesto!
GLORIA.- ¡Eres lo peor de mi vida!
ALFONSO.- ¡No te soporto!
GLORIA.- ¡Lárgate ya!
(UN DÍA DE DOS, de Leonor Azcárate)
No es nada difícil que después de ese pleito la pareja haga el amor.
Veamos otra escena de pareja:
ALMA.- Pero Fernando, te dije que le pagaras.
FERNANDO.-¿Me puedes decir con qué?
ALMA.- Todo por tus vicios.
FERNANDO.- Son míos, no tuyos.
ALMA.- Sí, muy tuyos, pero da la maldita casualidad de que por lo tuyo vamos a morir todos.
FERNANDO.- La neta, ¿de dónde querías que sacara la lana?... ¿querías que robara?
ALMA.- Tú sabes que te dio otra oportunidad.
FERNANDO.- ¿Otra oportunidad? Ese no da nada.
ALMA. –Te pidió que te acostaras con él. Di que no es cierto.
FERNANDO.- ¿Debí hacerlo?
ALMA.- Eso es cosa tuya, pero creo que es mejor que morir aquí, encerrados, asfixiados.
FERNANDO.- No le hago a eso; soy hombre.
ALMA.- Por una vez no te ibas a volver maricón.
FERNANDO.- Jamás, óyelo bien, jamás.
ALMA.- Lo que pasa es que eres un egoísta.
CUPO LIMITADO de Tomás Urtusástegui
¿Qué géneros se manejan en este conflicto? El más usual es el melodrama, pero también se utiliza la comedia y la farsa. Todas las telenovelas manejan solamente este conflicto.
Queda el quinto conflicto. Ya dije que muchos autores opinan que no existe, que el conflicto por el conflicto en sí es un invento más que una realidad, que en todos los casos pertenecerá a alguno de los conflictos anteriores. Yo sí lo utilizo pues tiene características propias. Este es un conflicto que se da espontáneamente, de repente, sin ningún antecedente. Uno conduce su automóvil, se detiene en un alto, mira al conductor del auto vecino, este le pregunta molesto que qué tanto lo mira. Se bajan, se agarran a golpes. Ninguno de los dos se conocía, no tenían nada el uno contra el otro. De repente se presenta la situación y viene el enfrentamiento. En mi obra CUPO LIMITADO, ocho personas quedan atrapadas dentro de un elevador que se descompone. Prácticamente todos son desconocidos. Se inicia el conflicto por un acto baladí, se va complicando, al final hay balazos.
La diferencia con los cuatro conflictos anteriores es que en éste no existe ningún antecedente. En los otros cuatro sí los hay. En el primero los dioses mandan la sequía, después una inundación, se muere el hijo. En el segundo me pregunto a mí mismo por qué no hice esto o lo otro en tantos años. el tercero nos agarramos de la larga cabellera ( recuerden que somos primitivos) con el salvaje que quiso llevarse a mi mujer y que antes ya me había robado mis animales y que además no me dejaba dormir con su tan tan tan toda la noche. En el cuarto llevo años de soportar a mi mujer, ella dice lo mismo, que lleva años soportándome a mí. Pero en el quinto no tengo por qué pelearme con los que van en el Metro conmigo o los que hacen cola en el Banco. El único antecedente que existe es la neurosis de las ciudades o simplemente de las personas. Pero no hay antecedentes de relación personal.
CECILIA.- (Retadora) ¿Quién fue?
FRANCISCA.- ¿Qué le pasó?
CECILIA.- Un imbécil me pellizco cuando me agaché a buscar el encendedor.
FERNANDO.- ¿Un o una? Se dan casos.
FRANCISCA.- Lo único que nos faltaba. ¡Pocos hombres!
RAMÓN.- (Tose) No generalice.
CECILIA.- ¡Tápese la boca cuando tosa. Puerco!
RAMÓN.- (Molesto) Si le pellizcaron las nalgas es por andar vestida así.
CECILIA.- ¿Cómo sabe que fueron las nalgas? ¿Fue usted?
RAMÓN.- Prefiero no contestar.
(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)
En este conflicto pierden las dos partes. Uno puede matar al otro pero pierde como persona. Se presta para la farsa, la comedia y hasta el melodrama pero su género natural es la obra didáctica.
¿Qué es lo que tienen de común los cinco conflictos? Sí, claro. El ser una lucha. ¿Qué más, por qué se pelea en todos los casos? Se pelea por una sola cosa: EL PODER. No peleamos por el dinero, por el mueble, por el puesto, porque me miró feo, por el amor de esa mujer. Ese es el pretexto. El pleito es por el poder. Mi hijo no quiere que yo lo gobierne pero él me quiere manipular. Los comunistas le quieren quitar el poder a los capitalistas. Todos los matrimonios pelean para ver quién puede más, tú o yo. También con Dios peleamos por el poder: " Tú, Dios, tuviste el poder para matar a mi hijo pero yo tengo el poder para negarte, en este momento dejas de existir". Necesito el poder para imponer mis puntos de vista, para tener más cosas, para demostrar que soy el mejor, para que me sirvan.
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro compañero de oficina, de club deportivo, de cantina o de escuela. El o ella saben nuestros defectos, de que pie cojeamos. Pero nosotros también sabemos los de ellos. Es un conflicto que se da una y otra vez y que casi nunca se resuelve o se resuelve muy a la larga. La esposa le reclamará mil veces sus faltas de atención al marido, lo insultará donde sabe que le duele. El, casi mecánicamente, le responderá de la misma manera. Y así un día y otro. Es posible, no digo que no, que después de diez años o más, decidan el divorcio o puede ser que él le pegue un balazo o ella se vaya con su mejor amigo. El mejor amigo de él. Cada vez que se inicia el pleito ya sé que mi mujer me va a llamar impotente, grosero, vulgar, pelón, borracho, y para terminar, diabético. Yo le voy a contestar que ella es una niña mimada, una buena para nada, una inculta, una que sólo se casó por dinero, obesa y fea. Para rematar le diré lo que es: una neurótica consumada, una histérica de marca. Que tenía que ser mujer. Con mi compañero de futball me voy a pelear de diferente manera, le diré pendejo, hüevón, por eso estás tan barrigón, se me hace que ya no das una. El me contestará que soy un ciego, que mejor deje el juego y vaya a barbear a mis jefes, que eso sí lo hago bien. Terminaremos por mentarnos la madre. Al día siguiente empezaremos de nuevo.
ALFONSO.- La próxima vez no me dejo inyectar.
GLORIA.- ¡Te estoy hablando!
ALFONSO.- A ver si investigas quién más inyecta por aquí. ¡Vieja salvaje!
GLORIA.-¡ Pues te aguantas!
ALFONSO.- Me aguanto qué...a ver...qué me aguanto.
GLORIA.- Es la que cobra más barato, Poncho.
ALFONSO.- Pinche vieja.
GLORIA.- Pareces marica, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Estás zafada!
GLORIA.- Sí, pareces marica...pegas unos gritos de vieja asustada.
ALFONSO.- ¡Cállate ya!
GLORIA.- (Imitándolo) ¡Ay...ay...me duele mucho...ay. (Ríe divertida) Eres una gallina ponedora de huevitos. Gallinita.
ALFONSO.- ¡Gallinita tu...!
GLORIA.- ¡Mira, Alfonso, con mi mamá no te metas!
ALFONSO.- ¡Vieja pesada!
GLORIA.- Y tu papá...otra gallina...provienes de aves, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Te callas la boca!
GLORIA.- ¡Déjame!
ALFONSO.- Sí, te voy a dejar.
GLORIA.- ¡Te vas de esta casa!
ALFONSO.- Con mucho gusto.
GLORIA.- ¡Ya no te aguanto!
ALFONSO.- ¡Te detesto!
GLORIA.- ¡Eres lo peor de mi vida!
ALFONSO.- ¡No te soporto!
GLORIA.- ¡Lárgate ya!
(UN DÍA DE DOS, de Leonor Azcárate)
No es nada difícil que después de ese pleito la pareja haga el amor.
Veamos otra escena de pareja:
ALMA.- Pero Fernando, te dije que le pagaras.
FERNANDO.-¿Me puedes decir con qué?
ALMA.- Todo por tus vicios.
FERNANDO.- Son míos, no tuyos.
ALMA.- Sí, muy tuyos, pero da la maldita casualidad de que por lo tuyo vamos a morir todos.
FERNANDO.- La neta, ¿de dónde querías que sacara la lana?... ¿querías que robara?
ALMA.- Tú sabes que te dio otra oportunidad.
FERNANDO.- ¿Otra oportunidad? Ese no da nada.
ALMA. –Te pidió que te acostaras con él. Di que no es cierto.
FERNANDO.- ¿Debí hacerlo?
ALMA.- Eso es cosa tuya, pero creo que es mejor que morir aquí, encerrados, asfixiados.
FERNANDO.- No le hago a eso; soy hombre.
ALMA.- Por una vez no te ibas a volver maricón.
FERNANDO.- Jamás, óyelo bien, jamás.
ALMA.- Lo que pasa es que eres un egoísta.
CUPO LIMITADO de Tomás Urtusástegui
¿Qué géneros se manejan en este conflicto? El más usual es el melodrama, pero también se utiliza la comedia y la farsa. Todas las telenovelas manejan solamente este conflicto.
Queda el quinto conflicto. Ya dije que muchos autores opinan que no existe, que el conflicto por el conflicto en sí es un invento más que una realidad, que en todos los casos pertenecerá a alguno de los conflictos anteriores. Yo sí lo utilizo pues tiene características propias. Este es un conflicto que se da espontáneamente, de repente, sin ningún antecedente. Uno conduce su automóvil, se detiene en un alto, mira al conductor del auto vecino, este le pregunta molesto que qué tanto lo mira. Se bajan, se agarran a golpes. Ninguno de los dos se conocía, no tenían nada el uno contra el otro. De repente se presenta la situación y viene el enfrentamiento. En mi obra CUPO LIMITADO, ocho personas quedan atrapadas dentro de un elevador que se descompone. Prácticamente todos son desconocidos. Se inicia el conflicto por un acto baladí, se va complicando, al final hay balazos.
La diferencia con los cuatro conflictos anteriores es que en éste no existe ningún antecedente. En los otros cuatro sí los hay. En el primero los dioses mandan la sequía, después una inundación, se muere el hijo. En el segundo me pregunto a mí mismo por qué no hice esto o lo otro en tantos años. el tercero nos agarramos de la larga cabellera ( recuerden que somos primitivos) con el salvaje que quiso llevarse a mi mujer y que antes ya me había robado mis animales y que además no me dejaba dormir con su tan tan tan toda la noche. En el cuarto llevo años de soportar a mi mujer, ella dice lo mismo, que lleva años soportándome a mí. Pero en el quinto no tengo por qué pelearme con los que van en el Metro conmigo o los que hacen cola en el Banco. El único antecedente que existe es la neurosis de las ciudades o simplemente de las personas. Pero no hay antecedentes de relación personal.
CECILIA.- (Retadora) ¿Quién fue?
FRANCISCA.- ¿Qué le pasó?
CECILIA.- Un imbécil me pellizco cuando me agaché a buscar el encendedor.
FERNANDO.- ¿Un o una? Se dan casos.
FRANCISCA.- Lo único que nos faltaba. ¡Pocos hombres!
RAMÓN.- (Tose) No generalice.
CECILIA.- ¡Tápese la boca cuando tosa. Puerco!
RAMÓN.- (Molesto) Si le pellizcaron las nalgas es por andar vestida así.
CECILIA.- ¿Cómo sabe que fueron las nalgas? ¿Fue usted?
RAMÓN.- Prefiero no contestar.
(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)
En este conflicto pierden las dos partes. Uno puede matar al otro pero pierde como persona. Se presta para la farsa, la comedia y hasta el melodrama pero su género natural es la obra didáctica.
¿Qué es lo que tienen de común los cinco conflictos? Sí, claro. El ser una lucha. ¿Qué más, por qué se pelea en todos los casos? Se pelea por una sola cosa: EL PODER. No peleamos por el dinero, por el mueble, por el puesto, porque me miró feo, por el amor de esa mujer. Ese es el pretexto. El pleito es por el poder. Mi hijo no quiere que yo lo gobierne pero él me quiere manipular. Los comunistas le quieren quitar el poder a los capitalistas. Todos los matrimonios pelean para ver quién puede más, tú o yo. También con Dios peleamos por el poder: " Tú, Dios, tuviste el poder para matar a mi hijo pero yo tengo el poder para negarte, en este momento dejas de existir". Necesito el poder para imponer mis puntos de vista, para tener más cosas, para demostrar que soy el mejor, para que me sirvan.
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