domingo, 20 de junio de 2010

Decimo octavo capitulo

DECIMO OCTAVO CAPITULO DRAMATURGIA

SIN CONFLICTO NO EXISTE OBRA DE TEATRO
CONFLICTOS TEATRALES
Son cinco los conflictos que se tratan en el teatro y ellos son los mismos a los que nos enfrentamos en la vida real. Algunos autores consideran que sólo deben existir cuatro, y pueden tener razón, como veremos más adelante.

Primero los enumeraré para después explicarlos.

CONFLICTO 1.- Contra dios, contra el destino o contra la naturaleza.

CONFLICTO 2.- Contra uno mismo y nuestras pasiones.

CONFLICTO 3.- Contra la sociedad.

CONFLICTO 4.- Contra nuestra pareja.

CONFLICTO 5.- El conflicto por el conflicto en sí.

Cuando el hombre hace su aparición sobre la faz de la tierra es un ser ignorante, sin experiencia. Todos sus actos se basan en los instintos primarios de supervivencia. Se reproduce sin saber como, se alimenta de lo que está a su alcance. Para él no existe explicación para que se produzca el frío o el calor, que haya luz de día y oscuridad de noche, menos aún puede explicar las enfermedades, las sequías, las inundaciones, el nacimiento y la muerte. Al no encontrar respuesta a sus múltiples dudas inventa seres superiores que serán los responsables directos de todos esos fenómenos. Así crea un dios para la lluvia, otro para las cosechas, uno más para la muerte y otro para el nacimiento. Más tarde condensará en un solo dios a todos ellos, un dios con un poder infinito. ¿Qué hace el ser primitivo cuando no llueve durante mucho tiempo? Va y le reclama al dios de la lluvia. Si sigue sin llover le llevará ofrendas para tenerlo contento. Si no lo contenta entonces lleva a cabo un sacrificio humano o animal.

Históricamente el conflicto con los dioses es el primero que aparece. Lo mismo sucede en el teatro. Las primeras representaciones fueron ritos religiosos. El teatro griego se inicia también con este conflicto, el de los dioses.



ARTEMISA.-(Invisible) ¡Oh, infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido la causa de tu ruina.

HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! ¡ Oh divino y embriagador perfume! Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.

ARTEMISA.- ¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.

HIPÓLITO.- ¡Vedme, señora, en la desventura en que me hallo!

ARTEMISA.- Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.

HIPÓLITO.- Ya no sobrevivirá a su desdicha tu cazador y sacerdote.

ARTEMISA.- No, seguramente; pero mueres amado por mí.

HIPÓLITO.- Ni el que guiaba tus caballos y guardaba tus estatuas.

ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.

HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.

(HIPÓLITO, de Eurípides)

En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.

Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.

HAGAN UN EJERCICIO DEL PRIMER CONFICTO.

lunes, 7 de junio de 2010

DECIMO SÉPTIMO CAPITULO

DECIMO SÉPTIMO CAPITULO DRAMATURGIA


Cuando ustedes anoten su tesis deben procurar que ésta sea lo más clara posible, que contenga un mínimo de palabras, que marque el conflicto y la acción, o sea que tenga un verbo que la defina. El verbo es acción. No pueden elaborar una tesis diciendo: La juventud es como un sol durante la aurora. La frase puede hasta gustar pero no define nada. No hay tesis. En cambio si dicen: Todos los jóvenes son unos degenerados, sí tienen una tesis que tendrán que defender. Pondré algunos ejemplos de temas con tesis, que por supuesto no son míos. El tema lo escribiré con mayúsculas.

LA EUTANASIA se debe permitir.

EL AMOR es solamente una fantasía.

ES POBRE solamente el que quiere.

LA MORAL es la principal fuente de frustraciones.

LA IGLESIA está corrompida desde sus bases.

LA SOBERBIA nos lleva a la soledad.

Todos somos HIPÓCRITAS.

LA MUJER es inferior al hombre.

LOS BLANCOS son superiores a los negros.

LA PENA DE MUERTE es necesaria.

EL COMUNISMO salvará al mundo.

EL SIDA es un castigo de Dios.



Muchas de estas tesis han sido defendidas en la historia de la humanidad y han producido muertes y conflictos que continúan hasta la fecha. ¿Cuántos negros no han muerto por la tesis de que son inferiores a los blancos? ¿Cuántos problemas no ha acarreado la idea de la inferioridad de la mujer? Por supuesto que lo anterior no quita que las tesis estaban bien planteadas, que sean firmes. Y entre más firmes mayor impacto van a tener.

Nuestros proverbios, que tanto usamos, en el fondo todos son tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos", "Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza”, “No por mucho madrugar amanece más temprano", "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".

Ya tienen ustedes sus tres temas con sus respectivos subtemas, agréguenles la tesis. Piénsenla bien y cuando la hayan escrito confirmen que sea clara y que sea de verdad su pensamiento y no el de otros. Si de repente nos preguntan qué pensamos de la pena de muerte, todos contestamos que no debe existir, que es otro crimen. Pero todos al leer que un tipo se metió a una casa, violó a una niña, mató a la madre y al padre y se robó todo lo que había, deseamos que ese fulano se muera, que lo maten a sangre fría. ¿Estamos a favor o en contra de la pena de muerte? ¡Piénsenlo!

Ya teniendo un tema, los subtemas y la tesis todo se les a facilitar. Por lo pronto ya tienen los protagonistas y los antagonistas, el conflicto y esbozada la historia. Si mi tema es el aborto, mi tesis que se debe permitir, mi historia por fuerza tratará de una mujer que necesita abortar porque el novio no quiso casarse con ella o porque la van a correr del trabajo. ¿ A quién se va a enfrentar? A su novio, a la familia conservadora, al cura que le dice que eso es pecado. La van a ayudar una amiga, su hermana casada y un psiquiatra. Ya falta poco para redondear la anécdota. ¿O no?

Cuando digo que los personajes que están a favor de la tesis del autor serán los protagonistas no quiero decir que ellos serán los triunfadores en todos los casos. La que debe de triunfar es la tesis, no así el personaje. Este puede ser perdedor o ganador. Me explico. Si ustedes toman como tema la homosexualidad y su tesis es que ésta debe ser respetada, el personaje, digamos Oscar Wilde, puede perder: lo llevan a la cárcel y cuando sale muere de tristeza. Al matarlo o llevarlo a la cárcel no estamos diciendo que ese es el final que merecen los homosexuales. ¡No! Con ello demostramos la injusticia que se comete en un ser tan brillante como fue Oscar Wilde y así el público tendrá que decir que los homosexuales deben ser respetados, lo que es la tesis del autor.

Al escribir ustedes una obra de teatro pueden olvidar que existen conflictos, las características del diálogo, los géneros y los estilos, pueden olvidar hasta la misma estructura, pero lo que no deben hacer jamás es olvidar el tema y su tesis. Estos dos les darán el género y el estilo necesario, el tipo de diálogo que van a usar, el conflicto y hasta la estructura. Sin un tema y una tesis todo lo que hagan es posible que les quede mal.

Me preguntan con frecuencia que si los grandes autores de teatro sabían esto del tema y la tesis. Contesto que sí, posiblemente con otras palabras y hasta con otros conceptos. Es casi seguro que no lo pensaban conscientemente pero todos ellos sabían lo que querían decir con sus obras. Lope de Vega posiblemente jamás utilizó estos términos pero sabía que estaba hablando de LA LIBERTAD cuando escribió FUENTEOVEJUNA. Y su tesis, que seguramente no la pensó como tal, fue que por la libertad se debe hasta morir.

Por la importancia de este capítulo les recomiendo que sigan leyendo obras de teatro, viendo películas, que escriban. Siempre busquen el tema y la tesis. No es fácil encontrarlos mientras no se tiene práctica o cuando no se busca deliberadamente. En otros casos el tema y la tesis serán obvios como es el caso de todo el teatro político que se hace y se sigue haciendo en muchos países y que sirve para eso, para enunciar una tesis: "Los capitalistas se roban las riquezas del país", "El gobierno es asesino", "Sólo el socialismo puede garantizar la igualdad".

Para terminar este capítulo anotaré un tema y una tesis de mi autoría: ¡Teatro sin tema y tesis no sirve!

DECIMO SEXTO CAPITULO

DECIMO SEXTO CAPITULO DRAMATURGIA

PREMISA O TESIS
El diccionario dice que tesis es una conclusión, una proposición que se mantiene con argumentos, con razonamientos. El mismo diccionario define a la premisa como una de las dos primeras proposiciones del silogismo, de donde se infiere y saca la conclusión. Ambas son proposiciones para llegar a una conclusión. Para no crear confusión usaré exclusivamente la palabra tesis, el que desee usar la palabra premisa también tiene el derecho a hacerlo.

Ustedes ya escogieron tres temas para desarrollarlos, también los estudiaron y buscaron subtemas para enriquecerlos. Pero falta lo principal, el saber por qué y para qué se escogió un tema determinado, saber qué quiero decir de él. Si yo, por ejemplo, escojo el tema del amor no es para hablar en abstracto de él, yo quiero dar mi punto de vista. Este puede ser que el amor no existe, o que el amor es el único sentimiento verdadero del hombre, o que el amor es una costumbre y no otra cosa. Esto que quiero decir de un tema es la tesis. Y esta tesis es lo que voy a demostrar en mi obra. Si yo digo que los homosexuales son seres degenerados a los que se debe de matar, en mi escrito tendré que dar los argumentos necesarios para probar esto. También puedo decir lo contrario, que los homosexuales tienen todos los derechos del mundo a manifestarse tal como son. Esto también lo voy a demostrar. El autor se debe comprometer con su tesis no importa que esto le pueda causar problemas familiares, sociales o políticos. Si no se compromete mejor que no escriba. No se puede decir que debe existir libertad sexual para unos pero que no se les debe conceder a otros. Tampoco que el matrimonio destruye el amor pero que puede ser útil a algunos. Se es o no se es. El tema sin tesis queda en un simple ensayo. Pero una tesis en que el autor no se comprometa, además de ser una cobardía, será una tesis confusa. Repito, no puedo defender a los ateos y a los fanáticos religiosos al mismo tiempo. O estoy con unos o estoy con los otros. Una obra sin una tesis definida no tendrá "garra", no podrá trascender. Si quiero decir que la sociedad es cabrona lo tengo que sostener a pesar de que me puedan excluir de ella, si quiero hablar de la corrupción del gobierno lo tengo que hacer aunque me metan a la cárcel o aún me maten, cosa que ya ha sucedido a más de un escritor. Si tengo miedo mejor no hacerlo. Si se tiene miedo se puede uno dedicar a escribir comeditas intranscendentes, para divertir. Eso hacen infinidad de autores. No se comprometen y viven contentos. Brecht se comprometió, Ibsen por comprometerse fue expulsado de su país, a García Lorca lo mataron. Los tres fueron, y son, grandes.

Al existir una tesis por lógica existe al mismo tiempo una antítesis. Si yo estoy a favor del aborto muchos no lo estarán. Si yo quiero que maten a los homosexuales muchos otros lucharán por su libertad, si yo digo que el matrimonio es nefasto miles dirán lo contrario. La lucha entre ambas posiciones produce el conflicto. “Teatro sin conflicto no es teatro". Esta sentencia la hemos leído y escuchado infinidad de veces. Yo estoy de acuerdo con ella. El conflicto debe de existir aunque sea mínimo. Sin conflicto no hay interés.
Adelantando otro poco, ya que el conflicto es un tema aparte, también diré que los personajes que estén a favor de la tesis del autor serán los protagonistas y los que estén en contra los antagonistas. Pero eso ya lo veremos después.
ESCRIBAN VARIAS TESIS PERSONALES SOBRE DIFERENTES TEMAS COMO PUEDEN SER LA GUERRA, LA HOMOSEXUALIDAD, LA FAMILIA, EL DINERO, EL PODER, LA MUERTE, LAS DROGAS, EL AMOR, LA RELIGION, LA EDAD. ¿Listos?
Envien sus tesis. Gracias.

viernes, 28 de mayo de 2010

DECIMO QUINTO CAPÍTULO

DECIMO QUINTO CAPÍTULO DRAMATURGIA



Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.

Los que no vivan en México pueden conseguir la versión cinematográfica de esta obra. Es una obra violenta y de gran calidad.



LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?

RUFINO.- ¿Qué cosa?

LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.

RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.

LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.

RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?

LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.

RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?

LA SEÑO.- Porque no lo sé.

RUFINO.- Total, si ya me voy.

LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.

RUFINO.- ¿Dónde está eso?

LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.

RUFINO.- ¿Entonces?

LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.

RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?

LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?

RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.

LA SEÑO.- Tú sabrás.

(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)



¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.



Un dato muy importante. Una obra de teatro debe tener UN SOLO TEMA. En ningún caso dos o tres. Esto es fundamental. Sucede, y con mayor frecuencia de lo que uno se imagina, que al empezar a escribir sobre un tema, digamos el amor, va uno involucrando a otros y termina por hablar de la familia o de la brecha generacional. En este caso la obra termina por no ser ni chicha ni limonada. Ni terminamos de hablar del amor pero tampoco de la familia o de la brecha generacional. Cuando doy el curso en vivo me preguntan con frecuencia que cómo es posible hablar del amor sin involucrar a otros temas como son la familia, la brecha generacional, el sexo, la religión; que de todo eso se habla en una obra de teatro. Les contesto que tienen razón, solamente que lo que en un caso todos serían temas, cuando toman parte de una obra se convierten en asuntos, llamados subtemas, y van a servir para reforzar al tema principal, para que veamos diversos puntos de vista sobre éste. La familia es un tema, pero si entra en una obra donde el tema es el amor, pasará a ser asunto o subtema. La familia nos dará su punto de vista del amor. Los subtemas siempre estarán en razón directa del tema principal. Si mi tema es la homosexualidad puedo usar de subtemas a la familia, al psiquiatra, a los amigos, al cura, a la policía. Todos ellos enriquecerán el tema de la homosexualidad pues vamos a saber que opinan el psiquiatra, el policía, los amigos, la familia, sobre él. Y no sólo lo que opinan sino que también vamos a conocer cuál es su respuesta, su actitud frente a ella. El policía probablemente se lleve preso al homosexual, el amigo tratará que se vaya a vivir con él, la familia lo despreciará, el cura le dirá que lo que hace es pecado. En caso de que el cura deje de relacionar al homosexual con su actitud y pensamientos y nos diga que la iglesia sirve a todo el mundo, en especial a los pobres, que el Papa en Roma reza todos los días por la paz del mundo, que él mismo se sacrifica cada día para lograr que se perdonen los pecados a todos los que ofenden a Dios y etc. etc. En ese momento deja de ser la religión un subtema y se convierte en tema. La obra a partir de ese momento quedará desbalanceada. Una obra de teatro entre más subtemas tenga será más interesante. Hagamos entre todos unos ejercicios para afianzar este conocimiento. Cada subtema está representado, generalmente, por un personaje tipo: el cura, el policía, el padre, el amante. etc..



¿Qué subtemas puede tener la liberación femenina? La familia, la pareja, el trabajo, el matrimonio, las tradiciones, la moral, los hijos. ¿Y el de la drogadicción tan popular en nuestros días? La policía, la sociedad, los médicos, la familia, las mafias. Vamos a tratar el tema de la ancianidad. Serán subtemas de ella la soledad, la enfermedad, los derechos humanos, el amor, la pobreza, la familia. La familia que aparecerá una y otra vez ya sea como tema o subtema.

Ustedes van a escribir tres temas que les importen mucho, tres temas que desean tratar. ¿Ya? Anoten los subtemas para cada uno de ellos. ¿Ya terminaron?

Mándemelos para ver si corresponden. Gracias. Tomás.

sábado, 22 de mayo de 2010

DECIMO CUARTO CAPÍTULO

DECIMO CUARTO CAPÍTULO CURSO DRAMATURGIA


¿Cuáles temas te interesan a ti particularmente? Escríbelos. También anota los que le interesen a tus padres, a tus hermanas, a tus amigos, a la comunidad donde vives, a tu país, a tu grupo religioso. Tener un tema te facilitará en casi un cincuenta por ciento la creación de un texto puesto que ya sabes sobre lo que vas a escribir. Otra cosa. Si ya escogiste el tema debes profundizar en él, estudiarlo en cuanto libro sea posible, investigar sobre él. Si te interesa, por ejemplo, el Sida, tendrás que informarte cómo se contagia, que síntomas da, quiénes son los seres más susceptibles de contagiarse, qué problemas sociales causa esta enfermedad, etc. El tema de la obra más conocida del maestro Rafael Solana es la hipocresía:

MATEA.- Sí, así fue, en efecto...pero no pensé que llegara a saberlo nadie...alguna indiscreción.

AURORA.- Sí, alguna indiscreción...no faltan las indiscreciones...son tan terribles las indiscreciones...le teme tanto la gente... ¡qué no estaría uno dispuesto a hacer para evitar...eso...como usted dice...una indiscreción!

MATEA.- Pero no, no me voy de este pueblo ni aunque me paguen diez veces el valor de esta pobre casa. ¿Dónde puedo ir que más valga? No tengo amigos, no tengo conocidos en ninguna parte. Aquí, ya lo ve usted...aquí los tengo a ustedes.

AURORA.- (Enseñándole un puño cerrado) Sí, nos tiene usted aquí.

(DEBIERA HABER OBISPAS, de Rafael Solana)



Vamos a ver el tema de amor a Dios:

VICTORIA.- Entré, sí, y me encaminé al altar. Cuando el sacerdote me impuso la ceniza, oí de nuevo las palabras rituales, y en un segundo, como si volviera a vivir, recordé aquella mirada de lujuria que apagó años atrás mi juventud. Volví los ojos a mi alrededor. Nadie me veía. Asustada, humillada, bajé la cabeza hasta pegar la frente en el polvo. Y recé, recé, pidiendo a gritos, desde lo hondo de mi pecho, una luz, una palabra. Luego, como si una voz me llamara, levanté los ojos y encontré los de un Cristo crucificado clavados en los míos. ¡Pero esos ojos que me miraban con amor, eran los de usted, Federico! ¡ Y ese rostro maravilloso, era también el suyo! Entonces, creí en Dios sin angustia, sin esfuerzo, con un amor infinito.

FEDERICO.- Bendito amor.

VICTORIA.- Pero es un amor hecho de carne y sangre. Porque sólo a través de usted, yo pude creer en El.

FEDERICO.- Bendito amor.

VICTORIA.- ¿Aunque su objeto no sea divino, sino humano? Aunque necesite de la voz y de la presencia de un hombre como usted?

FEDERICO.- Bendito amor, si la lleva a Dios.

VICTORIA.-¿ Aunque esté lleno de impurezas, de deseos?

FEDERICO.- Dios sabrá purificarlo. Porque ha llegado a EL

(MIÉRCOLES DE CENIZA, de Luis G. Basurto)

Sigamos con otro ejercicio. Lean obras de teatro y traten de encontrar el tema. No es fácil. Deben pensar de qué trata la obra y dejar de lado un poco a la historia. Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.

LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?

RUFINO.- ¿Qué cosa?

LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.

RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.

LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.

RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?

LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.

RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?

LA SEÑO.- Porque no lo sé.

RUFINO.- Total, si ya me voy.

LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.

RUFINO.- ¿Dónde está eso?

LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.

RUFINO.- ¿Entonces?

LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.

RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?

LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?

RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.

LA SEÑO.- Tú sabrás.

(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)



¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.



PIENSEN EN OBRAS QUE LES IMPORTEN O QUE SEAN DE USTEDES ¿CUÁL ES EL TEMA DE ELLAS? AL MENOS DIGAN CINCO TEMAS DE OBRAS QUE CONOZCAN Y PIENSEN SI CORRESPONDE.

martes, 11 de mayo de 2010

DÉCIMO TERCER CAPÍTULO

DÉCIMO TERCER CAPÍTULO CURSO DRAMATURGIA


Continúa una parte que deben tomar muy en cuenta y hacer cuantos ejercicios puedan. Es de lo que va a tratar su obra.


EL TEATRO Y SU CONTENIDO

Ya estudiamos la forma en que se comunica el ser humano en la vida real y en el teatro. La pregunta es qué vamos a comunicar y cómo lo vamos a hacer.

En pocas palabras diremos que contando una historia que lleve implícita una premisa o tesis y que presentaremos en forma de argumento. Así de fácil. ¿Qué no? ¿No, qué? ¿Qué no entendieron nada de nada? Bien, entonces ampliaremos la explicación. La premisa es lo que nosotros queremos decir de un tema. Algunos autores le llaman también tesis (Yo entre ellos). La historia es la serie de acontecimientos que ilustran el tema y la tesis; el argumento es la historia escrita, ya terminada, estructurada y lista para ser leída en su totalidad. Olvidemos por lo pronto la historia y el argumento y vayamos a lo importante, al tema y a la tesis o premisa.

EL TEMA
El tema es de lo que se trata en la obra, su esencia, su base principal. Si yo voy a escribir una obra de teatro lo voy a hacer porque quiero tratar un tema que me importe, un tema del que quiero decir algo a los demás. Temas hay miles, temas humanos, se debe especificar, pues también existen temas científicos, geográficos, históricos, etc. El teatro maneja temas humanos. ¿Pueden ustedes ponerme algunos ejemplos de temas humanos? Sí, muy bien: el amor, la amistad, la soledad, la muerte, el aborto, la derogación, la homosexualidad, la violencia, la vejez, el hambre, la libertad, la liberación femenina. Veamos temas específicos, por ejemplo temas femeninos: el aborto, el amor, la liberación, el trabajo, la maternidad, el matrimonio, la belleza, el control de la natalidad, la vejez. Siguen temas masculinos: el amor, el sexo, el trabajo, la competencia, el valor, la justicia, la guerra. ¿Temas infantiles? La fantasía, la familia, el maltrato, las enfermedades, el amor, los juegos, la escuela. ¿Temas nacionales? La pobreza, la sobrepoblación, la emigración, el tráfico de drogas, la educación. ¿Temas de homosexuales? El Sida, el amor, la pareja, la incomprensión, la segregación, la familia, la sociedad. Temas capitalinos: la violencia, la sobrepoblación, la justicia, el espacio vital, la contaminación, las clases sociales, la seguridad pública. Temas de ancianos: la soledad, la muerte, las enfermedades, los recuerdos, la familia, la situación económica. Y así podríamos continuar por mucho tiempo encontrando temas específicos. De alguno de estos temas vamos a hablar en nuestra obra de teatro. Esto es forzoso y más vale conocerlo antes de ponerse a escribir que descubrirlo cuando ya se terminó la obra y ver que por esta falla el texto no quedó bien. Si el tema es claro todo se facilitará. Sabrán a qué le tiran, cómo dicen los chavos de mi colonia. ¿Cuál es el tema de Romeo y Julieta? No es el pleito entre dos familias, tampoco es la sociedad o la religión. El tema es el amor. ¿El de Otelo? Todo el mundo lo sabe: los celos. El amor es uno de los temas preferidos, cientos de libros se han escrito sobre él, muchísimas obras de teatro, películas, canciones y poemas se dedican a explicárnoslo, a alabarlo, a decir que es la cosa más esplendorosa del mundo. Los comerciantes lo prostituyen, en televisión lo ridiculizan, los religiosos lo subliman, los jóvenes lo viven, los amargados se burlan de él, los escépticos no creen en él. Pero ahí está. Es el amor.

Recuerden temas de obras de teatro, de películas, de novelas. ¿El tema de CASA DE MUÑECAS? Sí, es el de la liberación femenina. El de EL EMPERADOR JONES es la segregación, el de LOS NIÑOS PROHIBIDOS, la niñez; del GESTICULADOR, el engaño. En mi obra VIDA ESTAMOS EN PAZ toco el tema de la ancianidad. En ROJO AMANECER se habla de la represión política. ¿Alguno de ustedes conoce o ha leído mi CUPO LIMITADO? ¿Cuál puede ser su tema? ¿Las clases sociales, la violencia? No. De lo que hablo en esta obra es la falta de espacio vital, un problema al que no damos importancia y que puede crear, como ya sucede en las grandes ciudades, neurosis que pueden conducir a la muerte por asesinato o suicidio. Veamos algunos diálogos de esta obra.



ALMA.- ¿Alguien tiene un cigarro?

FRANCISCA.- ¿Un cigarro? ¿Para qué?

ALMA.- Para que va a ser, para fumarlo.

FRANCISCA.- ¿Ya viste el espacio en que estamos encerrados, en la cantidad de oxígeno que tenemos?

ALMA.- El elevador tiene rendijas.

RAMÓN.- ¡Aquí nadie fuma! ¡No lo voy a permitir!

ALMA.- ¡Soy libre!

RAMÓN.-En ninguna parte del mundo se fuma en los elevadores, está prohibido.

ALMA.- Eso será cuando funcionan.

VIRGINIA.- Sólo a los jóvenes se les puede ocurrir.

ALMA.- Si no me voy a dar un toque, aunque ganas no me faltan.

(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)



Agrego la obra completa de Cupo Limitado.

martes, 4 de mayo de 2010

DUODÉCIMO CAPITULO

DUODÉCIMO CAPÍTULO DRAMATURGIA


VA EL ÚLTIMO DE DIÁLOGO TEATRAL
12.- LOS DIÁLOGOS TEATRALES DEBEN SER CREÍBLES E INTERESANTES
El diálogo será creíble en cuanto sea congruente con los personajes y la situación. Serán interesantes según se comprometa el autor con su tema, y sobre todo, cuando nos diga algo diferente y en un estilo propio.



LUIS.- ¿Qué secreto?

ÁNGELA.- Cómo quisiera saber tu reacción cuando te lo diga, tengo mucho miedo.

LUIS.- Si no me lo dices nunca lo sabrás. Dos personas que se aman en todos los casos pueden llegar a un entendimiento. Lo tuyo no creo que sea algo tan tremendo que pueda...

ÁNGELA.- ¡Lo es!

LUIS.- Dilo, te lo suplico.

ÁNGELA.- Antes júrame que me perdonarás.

LUIS.- No puedo jurar eso.

ÁNGELA.- (Retorciéndose los dedos de las manos) Bien, te lo diré:

(Larga pausa, ella suspira profundamente. Música de suspenso) Soy...Soy... ¡Soy virgen!

LUIS.- (Incrédulo) No te oí bien, repite lo que dijiste.

ÁNGELA.- Eso, que soy virgen. ¡VIRGEN!

LUIS.- (Se indigna poco a poco) ¿Virgen? ¿Y lo dices tan campante, como si fuera lo más natural del mundo, como decirme que amaneciste con tos?

ÁNGELA.- Por eso te pedí perdón antes.

LUIS.- Cualquier cosa te perdonaría, cualquiera, que no fueras hija de tus padres, que no trabajaras, que fueras mocha de iglesia, que tuvieras dos o tres hijos, que hubieras sido lesbiana en tu juventud...Pero esto...Esto sí que no tiene perdón posible.

(HOMBRE Y MUJER, de Tomás Urtusástegui)



¿Quieren otro ejemplo?



GLORIA.- Eres un cabrón

ODISEO.- (Subiendo sus manos por sus piernas.) Eso, eso: un malo malo malo. Un ladrón.

GLORIA.- Eso: un maldito ladrón.

ODISEO.- Un aventurero infame pobre diablo, transa seductor.

GLORIA.- Violador, no seductor, violador.

ODISEO.- Soy el Oscuro, Gloria; el Ofensivo, el Impuro, el Coco. Soy el Coco, Gloria, contra el que te educaron tus progenitores: el Intoxique: el Marqués del Guato, el Demoledor de Ritos y Barreras el muy amado de los dementes: el Capitán Centella: la Rosa Negra del Caos: el Negro Olor del Sexo: el Caballero Rosacruz de la Pavorosa Espinadura



MUERTE SÚBITA de Sabina Berman.



¿Ya están listos para escribir un diálogo? ¿Pues qué esperan? ¡Háganlo! Procuren poner en él la mayor parte de las características que hemos visto. Antes de escribirlo lo pueden improvisar con algún compañero. Uno de ustedes que sea emocional y el otro racional, uno un campesino que llega a la capital y el otro un policía que se lo lleva preso por orinarse en la calle. ¿No les gusta esta situación? Tienen todo el derecho a ello. Inventen la suya propia. Pero háganlo. La teoría sin práctica no les va a servir de mucho.

Otra tarea de por vida: escuchen a la gente, escúchenla en todas partes. Vayan al teatro y escuchen los diálogos, lean textos teatrales y examinen los diálogos. Repito, esta tarea es de por vida.