ARMAS O ARGUMENTOS PARA VENCER
¿Qué instrumentos utiliza el ser humano para obtener el poder o simplemente para doblegar a su adversario? Pueden ser innumerables pero estos son los principales:
1.- Dios y la religión.
- Si haces eso te vas a condenar.
- Dios te está vigilando.
- La virgencita se va a poner contenta si me obedeces.
- Es pecado.
2.- Las tradiciones sociales y familiares.
- En nuestra familia nunca ha habido alguien...
- No nos vas a hacer romper nuestras tradiciones...
- Los mexicanos somos así, si fuéramos daneses...
3.- El dinero.
- Te voy a desheredar.
- ¿Qué diablos haces con todo el dinero que te doy?
- Si te portas bien te voy a dar un regalo.
4.- La fuerza bruta y la violencia.
- ! Hija de la chingada!
- Te estás acercando al callejón de los chingadazos.
- ¡Impotente, hijo de tu mamacita!
5.- La clase social.
- ¡Mecos estos!
- ¡Fíjese con quien habla, pelado este!
- ¿Es tu pueblo ya tienen teléfono?
6.- La cultura y los conocimientos.
- Cómo te quieres comparar conmigo si ni siquiera has terminado la primaría.
- Mira, primero lee un poco antes de hablar.
- Hijita, cómo quieres salir con ese muchacho que viene de una familia sin la mínima cultura.
7.- La edad.
- Jovencito, cómo te vas a comparar conmigo que ya viví la vida.
- Habla cuando ya tengas alguna experiencia, antes mejor te quedas callado.
- Los niños no deben hablar cuando están hablando los adultos.
8.- Las jerarquías sociales y familiares.
- ¡Obedece a tu abuela y no preguntes!
- El es el jefe y punto.
- Estás hablando de los Martínez Elizarragás, cuida lo que dices. Ellos merecen nuestro mayor respeto.
- Si siguen hablando los voy a reprobar.
9.- El sexo.
- Sí, sí, todo el día fregándome la vida y ahora quieres que te haga el amor. Cómo no.
- ¿No me vas a dar ese pequeño regalo? ¿Acaso ya no te gusto?
- ¡Impotente, eso es lo que eres!
10.- Chantaje moral.
- Yo que me he sacrificado por ti.
- No te importa que me esté muriendo.
- ¿Por qué siempre yo? Ya sé, por ser mujer.
- Enfermo y todo vine a dar la clase para que ustedes ni siquiera hayan hecho la tarea.
11. - Las razas.
- ¡Pinche negro!
- What do you say? I don't understand you.
- Nacos méndigos.
- Güera desabrida, güera balín.
12.- Principios morales.
- Una muchacha decente no se viste así.
- ¿Cómo te atreves a defender el aborto?
- ¿Quieres ser el hazme reír de todos?
13.- El engaño, la mentira, las falsas promesas.
- Voy a conseguir que te suban de categoría si...
- Te voy a presentar a un cuero de vieja si...
- A ti es a quien más quiero ¿acaso no lo sabías ?
-Yo siempre te he admirado ¿verdad que sí me vas a ayudar?
14.- Por miedo, en especial a lo desconocido o a las enfermedades mortales.
- Va a venir el coco y te llevará.
- Si comes tanta grasa te va a dar un infarto.
- Si te da el Sida no digas luego que no te lo advertí.
- En esos lugares te asaltan y hasta te pueden matar.
- Va a venir el difunto y te va a jalar las patas.
15.- Disminuyendo al contrario física o moralmente.
- Eres un tarado, un idiota.
- Chaparro de mierda, cómo te atreves.
- ¿Ya te viste al espejo?
- Tienes caca en la cabeza.
16.- Amenazando.
- Síguele y vas a ver.
- Tú atente a las consecuencias.
- Luego no andes llorando.
- Me las pagarás, claro que me las pagarás.
Generalmente unimos varios de estos modos para derrotar a nuestro enemigo:
- Sí, ya sé que no te importa lo que a mí me pase ni que esto esté en contra de lo que te han enseñado nuestros padres, pero no creas que no tendrás castigo, mi papá ya no te dará dinero, te vas a ir al infierno y yo te voy a dejar de querer. Ojalá y que cuando aprendas un poco de la vida pienses de otro modo. Yo en la universidad aprendí. Y vas a ver cuando te quedes sin nada, entonces vendrás a rogarme, pero niguas, ni pienses que yo...Etc. etc. etc.
Siempre es bueno ver como aplican los autores lo anterior:
JUAN.- Tú también cállate el hocico. Estúpido, ahora resulta que se han convertido en defensores cuando toda la vida han sido ustedes sus peores enemigos. A quien tienen que defender es a mí, soy yo quien les da de tragar; ¡pero si son como los cochis; les tiene que tirar uno la comida de lejos para que no le muerdan la mano! (Patea al enfermo) Lárgate de mi casa si no quieres tra…
EL JINETE DE LA DIVINA PROVIDENCIA de Oscar Liera.
El conflicto sólo se da, y es interesante, cuando las dos fuerzas que se enfrentan tienen la misma intensidad. Si no es así no hay conflicto, hay sometimiento. Un esclavo no puede pelear contra un rey, siempre será destruido. Pero si este esclavo aumenta su poder ya sea por medio de un arma o logrando que otros esclavos se unan a él, entonces ya podrá enfrentarse al rey. Lo mismo puede suceder si el rey se debilita por cualquier causa. En algunos casos suceden ambas cosas, que el esclavo aumente el poder propio y el rey pierda parte del suyo. Al iniciar una obra de teatro el protagonista puede ser muy débil y el antagonista muy fuerte. Uno deberá acrecentar su fuerza y el otro perderla para cuando se enfrenten tengan la misma posibilidad de ganar o perder. Ya niveladas las fuerzas el autor sabrá a cuál darle la victoria, generalmente la obtendrá la fuerza más desarrollada, la más consistente. Según la magnitud de las fuerzas así será la magnitud del conflicto.
Queda otra duda. ¿Cómo pelear en escena con una fuerza invisible, llámese dios, naturaleza o destino? ¿Sus poderes serán tan grandes que no podamos destruirlos jamás? ¿Y si logramos derrotar al adversario cómo lo sabrá el público que no puede verlos? La solución es muy sencilla y es la que se ha utilizado en el teatro desde tiempos remotos: humanizándolos. Los griegos, los aztecas, los egipcios, entendieron esto muy bien. Sus dioses aparecían siempre en escena como seres humanos. El teatro escrito para niños también utiliza frecuentemente este recurso para mostrar a la naturaleza: hombre-lluvia, niña-flor, niño-conejo. Gulliver puede ser un gigante, pero hombre al fin y al cabo. Como hombre le da sueño, se acuesta, se duerme, los enanos lo atan y con eso él pierde.
¿Qué sigue? Los ejercicios. No, no digan que no los van a hacer pues iniciaríamos un conflicto entre ustedes y yo. Y eso no me gustaría.
Vamos a jugar a los conflictos. Uso el verbo jugar a propósito pues es una forma de decir que vamos a hacer teatro. El teatro es juego. Los franceses dicen "juer" en lugar de actuar, los ingleses " to play". En ambos casos se traducen por jugar. Primero uno de ustedes se va a pelear en voz alta contra un Dios o contra la naturaleza o el destino. Piensen que tienen una esposa a la que aman mucho, dos hijos que son su orgullo, una casa que les costó toda la vida de trabajo adquirirla. Llega una tormenta, se incendia la casa y muere la mujer y los dos hijos. ¡No, no le recen! ¡Enfréntenlo, insúltenlo! Díganle que es injusto, un maldito, un envidioso de tu felicidad. Díganle hasta de lo que se va a morir.
El segundo ejercicio también será un monólogo pero puede ser un diálogo. A ver. Uno de ustedes platique a su compañero, su amigo de toda la vida, con el que están en una cantina recordando cuando eran jóvenes y no ya viejos como ahora, viejos y fracasados. Usted pudo llegar a ser un brillante médico pero cortó la carrera para irse a vivir con una mujer que después lo abandonó. ¡Empiece! Lo mínimo que puede llamarse a si mismo es "pendejo".
Vamos con el tercer ejercicio. Un grupo de ustedes logra, después de muchos meses de lucha, instalar un cine club en su comunidad. Dos días después de la inauguración vienen a clausurarlo ya que un grupo de mujeres pertenecientes a las " Hijas de María" se quejaron de que pasaban puras películas pornográficas. Enfréntense a ellas o a las autoridades que vienen a poner los sellos de clausura.
Les voy a pedir que formen parejas, no reales, por supuesto. Una pareja de maricones, una pareja de trabajo, una suegra y su yerno, una pareja de amantes, una pareja de Alcohólicos Anónimos. ¿Ya? Busquen cualquier pretexto. Todos sirven. El dinero es uno de los más usados. Empiecen a insultarse, háganlo más a fondo, saquen sus trapitos al sol. ¿ Ya se pelearon bastante? Pues entonces vayan a una cantina y tómense una copa a la salud del otro.
Falta el último ejercicio. Todos están en las tribunas de un estadio de Futball. La mitad le va al América y la otra mitad al Guadalajara. Mete un gol en off side uno de los equipos. ¿Qué esperan para pelear? Eso. Así. No, no se valen los golpes, el pleito que sea sólo de palabras.
Bien, ya conocemos el tema, la tesis, los conflictos. Nos falta saber quién se va a pelear contra quién. Quién va a demostrar nuestra tesis. Ellos serán los personajes.
Pero antes de empezar con ellos vamos contestar algunas de las preguntas que suelen hacerme en mis cursos sobre lo ya visto.
¿Qué sucede si no tengo un tema y ya empecé la obra? ¿La debo dejar y esperar?
Ya dije que el tema es fundamental y se tiene que conocer. Pero no siempre se llega a él de manera sencilla. En algunos casos, por ejemplo, nos relatan un suceso, nos entusiasma y empezamos a escribir una obra sobre él. Sólo conocemos la historia. En este caso yo les recomiendo que piensen por qué les entusiasmo esta anécdota, qué les dijo a ustedes. Suponiendo que es una historia en que un hijo asesina a su padre o a su madre. A ustedes este hecho les pareció tremendo. Pregúntense por qué. A continuación deben buscar las causas del crimen. Si la mató (A la madre) para robarla o por odio. Si fue por robo, o simplemente porque estaba borracho o drogado, la indignación que puede causar es mayor aún. Es posible que ya hayas llegado a la conclusión de que los hijos pueden matar a las madres. Pero no basta, no existe conflicto todavía. Sigues pensando y sacando conclusiones. Este hijo es malo, la madre lo creo así. Es posible que ella también tenga parte de culpa. Si lo hubiera educado de otra manera...Es entonces cuando se te prende el foco y llegas a la tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos"
¿Si yo quiero escribir una obra sobre un personaje determinado también tengo que saber el tema? Por supuesto que sí, no importa que el personaje sea real o de ficción. Si yo tomo a Hitler, por ejemplo, es porque por medio de él voy a decir mi verdad. Ya toqué anteriormente a Oscar Wilde. ¿Por qué y para qué lo escojo? No será seguramente para hablar de su producción literaria, para eso sería mucho mejor escribir un ensayo. Lo tomo para hablar del tema de la homosexualidad y para decir que los homosexuales deben tener libertad total. Pensemos en personajes históricos. Si hablo de los Niños Héroes es para tratar el tema del nacionalismo, del patriotismo. " Se debe defender a la patria aún siendo niño". Si voy a escribir una obra de teatro donde el personaje principal sea Hugo Sánchez, esta no va a tratar de amor, de soledad, de violencia. ¿Qué tema me da Hugo Sánchez? ¿Por qué este jugador de futball nos llama tanto la atención? Por su triunfo en un país extranjero, por ganar diversos trofeos internacionales. No nos interesa por otra cosa. Si se casa con una o con otra, si se divorcia, si gana tanto más cuanto, son detalles para construir el personaje, pero lo principal sigue siendo el triunfo. ¿Cuál sería la premisa? “El que se decide puede triunfar en cualquier lado". ¿Por qué muchos de nuestros deportistas, artistas, intelectuales, no triunfan fuera de México? Simplemente por miedo, por no decidirse. Hugo Sánchez sí se decidió.
Se puede empezar con una anécdota, por un personaje real o histórico o un personaje de ficción. Eso es válido. Pero después se debe buscar hasta encontrar el tema. Ya con él elaborar la tesis.
¿Y si empiezo con un tema equivocado? ¿Si mi tesis no es la correcta? Suele suceder lo anterior. Yo creo que esta historia habla sobre la libertad y después de trabajarla me doy cuenta de que no, que habla, digamos, sobre religión. En el momento en que sientan que su tema y su tesis no corresponden a lo que están escribiendo deben buscar un nuevo tema y una nueva tesis. Si estos concuerdan con lo que ustedes quieren decir deben reiniciar la obra con un nuevo planteamiento. Si no lo corrigen el texto va a quedar equivocado. Vayamos al peor de los casos. Ya terminé mi obra y el tema no concuerda, tampoco la tesis.¿ Qué debo hacer entonces, dejarla como está o volver a escribirla? Lo primero que tienes que hacer es leerla varias veces, estudiarla, sentirla. Lo que te sucedió es que no supiste encontrar el tema como algo concreto pero sí lo pudiste aplicar inconscientemente. Si la obra está correcta no hay nada que hacer con excepción de buscar el tema que de seguro ahí debe de estar. Ahora bien, si después de leer tu texto, de estudiarlo, sientes que no marcha, que algo está mal, que no acaba de convencerte, vuelve a poner sobre la mesa el tema y la tesis, ve si concuerdan con tu obra. Te aseguro que no van a concordar, que puede ser que ni siquiera existan. En este caso tendrás que rehacer todo el texto empezando por la primera cuartilla y aún por el título.
Sucede, y más a menudo de lo que se puede imaginar, que una obra de teatro tenga dos temas y dos tesis. ¿Qué se debe hacer? Eliminar una de ellas y después rehacer la obra para que esté de acuerdo con el tema y la tesis escogidos. La eliminada no debe tirarse a la basura, puede servir para iniciar una nueva obra de teatro.
¿Alguna otra duda? Espero que ninguna ya que es tiempo que nos ocupemos de los personajes.
miércoles, 4 de agosto de 2010
sábado, 24 de julio de 2010
CAPITULO XX DRAMATURGIA
CAPITULO XX DRAMATURGIA
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro compañero de oficina, de club deportivo, de cantina o de escuela. El o ella saben nuestros defectos, de que pie cojeamos. Pero nosotros también sabemos los de ellos. Es un conflicto que se da una y otra vez y que casi nunca se resuelve o se resuelve muy a la larga. La esposa le reclamará mil veces sus faltas de atención al marido, lo insultará donde sabe que le duele. El, casi mecánicamente, le responderá de la misma manera. Y así un día y otro. Es posible, no digo que no, que después de diez años o más, decidan el divorcio o puede ser que él le pegue un balazo o ella se vaya con su mejor amigo. El mejor amigo de él. Cada vez que se inicia el pleito ya sé que mi mujer me va a llamar impotente, grosero, vulgar, pelón, borracho, y para terminar, diabético. Yo le voy a contestar que ella es una niña mimada, una buena para nada, una inculta, una que sólo se casó por dinero, obesa y fea. Para rematar le diré lo que es: una neurótica consumada, una histérica de marca. Que tenía que ser mujer. Con mi compañero de futball me voy a pelear de diferente manera, le diré pendejo, hüevón, por eso estás tan barrigón, se me hace que ya no das una. El me contestará que soy un ciego, que mejor deje el juego y vaya a barbear a mis jefes, que eso sí lo hago bien. Terminaremos por mentarnos la madre. Al día siguiente empezaremos de nuevo.
ALFONSO.- La próxima vez no me dejo inyectar.
GLORIA.- ¡Te estoy hablando!
ALFONSO.- A ver si investigas quién más inyecta por aquí. ¡Vieja salvaje!
GLORIA.-¡ Pues te aguantas!
ALFONSO.- Me aguanto qué...a ver...qué me aguanto.
GLORIA.- Es la que cobra más barato, Poncho.
ALFONSO.- Pinche vieja.
GLORIA.- Pareces marica, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Estás zafada!
GLORIA.- Sí, pareces marica...pegas unos gritos de vieja asustada.
ALFONSO.- ¡Cállate ya!
GLORIA.- (Imitándolo) ¡Ay...ay...me duele mucho...ay. (Ríe divertida) Eres una gallina ponedora de huevitos. Gallinita.
ALFONSO.- ¡Gallinita tu...!
GLORIA.- ¡Mira, Alfonso, con mi mamá no te metas!
ALFONSO.- ¡Vieja pesada!
GLORIA.- Y tu papá...otra gallina...provienes de aves, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Te callas la boca!
GLORIA.- ¡Déjame!
ALFONSO.- Sí, te voy a dejar.
GLORIA.- ¡Te vas de esta casa!
ALFONSO.- Con mucho gusto.
GLORIA.- ¡Ya no te aguanto!
ALFONSO.- ¡Te detesto!
GLORIA.- ¡Eres lo peor de mi vida!
ALFONSO.- ¡No te soporto!
GLORIA.- ¡Lárgate ya!
(UN DÍA DE DOS, de Leonor Azcárate)
No es nada difícil que después de ese pleito la pareja haga el amor.
Veamos otra escena de pareja:
ALMA.- Pero Fernando, te dije que le pagaras.
FERNANDO.-¿Me puedes decir con qué?
ALMA.- Todo por tus vicios.
FERNANDO.- Son míos, no tuyos.
ALMA.- Sí, muy tuyos, pero da la maldita casualidad de que por lo tuyo vamos a morir todos.
FERNANDO.- La neta, ¿de dónde querías que sacara la lana?... ¿querías que robara?
ALMA.- Tú sabes que te dio otra oportunidad.
FERNANDO.- ¿Otra oportunidad? Ese no da nada.
ALMA. –Te pidió que te acostaras con él. Di que no es cierto.
FERNANDO.- ¿Debí hacerlo?
ALMA.- Eso es cosa tuya, pero creo que es mejor que morir aquí, encerrados, asfixiados.
FERNANDO.- No le hago a eso; soy hombre.
ALMA.- Por una vez no te ibas a volver maricón.
FERNANDO.- Jamás, óyelo bien, jamás.
ALMA.- Lo que pasa es que eres un egoísta.
CUPO LIMITADO de Tomás Urtusástegui
¿Qué géneros se manejan en este conflicto? El más usual es el melodrama, pero también se utiliza la comedia y la farsa. Todas las telenovelas manejan solamente este conflicto.
Queda el quinto conflicto. Ya dije que muchos autores opinan que no existe, que el conflicto por el conflicto en sí es un invento más que una realidad, que en todos los casos pertenecerá a alguno de los conflictos anteriores. Yo sí lo utilizo pues tiene características propias. Este es un conflicto que se da espontáneamente, de repente, sin ningún antecedente. Uno conduce su automóvil, se detiene en un alto, mira al conductor del auto vecino, este le pregunta molesto que qué tanto lo mira. Se bajan, se agarran a golpes. Ninguno de los dos se conocía, no tenían nada el uno contra el otro. De repente se presenta la situación y viene el enfrentamiento. En mi obra CUPO LIMITADO, ocho personas quedan atrapadas dentro de un elevador que se descompone. Prácticamente todos son desconocidos. Se inicia el conflicto por un acto baladí, se va complicando, al final hay balazos.
La diferencia con los cuatro conflictos anteriores es que en éste no existe ningún antecedente. En los otros cuatro sí los hay. En el primero los dioses mandan la sequía, después una inundación, se muere el hijo. En el segundo me pregunto a mí mismo por qué no hice esto o lo otro en tantos años. el tercero nos agarramos de la larga cabellera ( recuerden que somos primitivos) con el salvaje que quiso llevarse a mi mujer y que antes ya me había robado mis animales y que además no me dejaba dormir con su tan tan tan toda la noche. En el cuarto llevo años de soportar a mi mujer, ella dice lo mismo, que lleva años soportándome a mí. Pero en el quinto no tengo por qué pelearme con los que van en el Metro conmigo o los que hacen cola en el Banco. El único antecedente que existe es la neurosis de las ciudades o simplemente de las personas. Pero no hay antecedentes de relación personal.
CECILIA.- (Retadora) ¿Quién fue?
FRANCISCA.- ¿Qué le pasó?
CECILIA.- Un imbécil me pellizco cuando me agaché a buscar el encendedor.
FERNANDO.- ¿Un o una? Se dan casos.
FRANCISCA.- Lo único que nos faltaba. ¡Pocos hombres!
RAMÓN.- (Tose) No generalice.
CECILIA.- ¡Tápese la boca cuando tosa. Puerco!
RAMÓN.- (Molesto) Si le pellizcaron las nalgas es por andar vestida así.
CECILIA.- ¿Cómo sabe que fueron las nalgas? ¿Fue usted?
RAMÓN.- Prefiero no contestar.
(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)
En este conflicto pierden las dos partes. Uno puede matar al otro pero pierde como persona. Se presta para la farsa, la comedia y hasta el melodrama pero su género natural es la obra didáctica.
¿Qué es lo que tienen de común los cinco conflictos? Sí, claro. El ser una lucha. ¿Qué más, por qué se pelea en todos los casos? Se pelea por una sola cosa: EL PODER. No peleamos por el dinero, por el mueble, por el puesto, porque me miró feo, por el amor de esa mujer. Ese es el pretexto. El pleito es por el poder. Mi hijo no quiere que yo lo gobierne pero él me quiere manipular. Los comunistas le quieren quitar el poder a los capitalistas. Todos los matrimonios pelean para ver quién puede más, tú o yo. También con Dios peleamos por el poder: " Tú, Dios, tuviste el poder para matar a mi hijo pero yo tengo el poder para negarte, en este momento dejas de existir". Necesito el poder para imponer mis puntos de vista, para tener más cosas, para demostrar que soy el mejor, para que me sirvan.
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro compañero de oficina, de club deportivo, de cantina o de escuela. El o ella saben nuestros defectos, de que pie cojeamos. Pero nosotros también sabemos los de ellos. Es un conflicto que se da una y otra vez y que casi nunca se resuelve o se resuelve muy a la larga. La esposa le reclamará mil veces sus faltas de atención al marido, lo insultará donde sabe que le duele. El, casi mecánicamente, le responderá de la misma manera. Y así un día y otro. Es posible, no digo que no, que después de diez años o más, decidan el divorcio o puede ser que él le pegue un balazo o ella se vaya con su mejor amigo. El mejor amigo de él. Cada vez que se inicia el pleito ya sé que mi mujer me va a llamar impotente, grosero, vulgar, pelón, borracho, y para terminar, diabético. Yo le voy a contestar que ella es una niña mimada, una buena para nada, una inculta, una que sólo se casó por dinero, obesa y fea. Para rematar le diré lo que es: una neurótica consumada, una histérica de marca. Que tenía que ser mujer. Con mi compañero de futball me voy a pelear de diferente manera, le diré pendejo, hüevón, por eso estás tan barrigón, se me hace que ya no das una. El me contestará que soy un ciego, que mejor deje el juego y vaya a barbear a mis jefes, que eso sí lo hago bien. Terminaremos por mentarnos la madre. Al día siguiente empezaremos de nuevo.
ALFONSO.- La próxima vez no me dejo inyectar.
GLORIA.- ¡Te estoy hablando!
ALFONSO.- A ver si investigas quién más inyecta por aquí. ¡Vieja salvaje!
GLORIA.-¡ Pues te aguantas!
ALFONSO.- Me aguanto qué...a ver...qué me aguanto.
GLORIA.- Es la que cobra más barato, Poncho.
ALFONSO.- Pinche vieja.
GLORIA.- Pareces marica, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Estás zafada!
GLORIA.- Sí, pareces marica...pegas unos gritos de vieja asustada.
ALFONSO.- ¡Cállate ya!
GLORIA.- (Imitándolo) ¡Ay...ay...me duele mucho...ay. (Ríe divertida) Eres una gallina ponedora de huevitos. Gallinita.
ALFONSO.- ¡Gallinita tu...!
GLORIA.- ¡Mira, Alfonso, con mi mamá no te metas!
ALFONSO.- ¡Vieja pesada!
GLORIA.- Y tu papá...otra gallina...provienes de aves, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Te callas la boca!
GLORIA.- ¡Déjame!
ALFONSO.- Sí, te voy a dejar.
GLORIA.- ¡Te vas de esta casa!
ALFONSO.- Con mucho gusto.
GLORIA.- ¡Ya no te aguanto!
ALFONSO.- ¡Te detesto!
GLORIA.- ¡Eres lo peor de mi vida!
ALFONSO.- ¡No te soporto!
GLORIA.- ¡Lárgate ya!
(UN DÍA DE DOS, de Leonor Azcárate)
No es nada difícil que después de ese pleito la pareja haga el amor.
Veamos otra escena de pareja:
ALMA.- Pero Fernando, te dije que le pagaras.
FERNANDO.-¿Me puedes decir con qué?
ALMA.- Todo por tus vicios.
FERNANDO.- Son míos, no tuyos.
ALMA.- Sí, muy tuyos, pero da la maldita casualidad de que por lo tuyo vamos a morir todos.
FERNANDO.- La neta, ¿de dónde querías que sacara la lana?... ¿querías que robara?
ALMA.- Tú sabes que te dio otra oportunidad.
FERNANDO.- ¿Otra oportunidad? Ese no da nada.
ALMA. –Te pidió que te acostaras con él. Di que no es cierto.
FERNANDO.- ¿Debí hacerlo?
ALMA.- Eso es cosa tuya, pero creo que es mejor que morir aquí, encerrados, asfixiados.
FERNANDO.- No le hago a eso; soy hombre.
ALMA.- Por una vez no te ibas a volver maricón.
FERNANDO.- Jamás, óyelo bien, jamás.
ALMA.- Lo que pasa es que eres un egoísta.
CUPO LIMITADO de Tomás Urtusástegui
¿Qué géneros se manejan en este conflicto? El más usual es el melodrama, pero también se utiliza la comedia y la farsa. Todas las telenovelas manejan solamente este conflicto.
Queda el quinto conflicto. Ya dije que muchos autores opinan que no existe, que el conflicto por el conflicto en sí es un invento más que una realidad, que en todos los casos pertenecerá a alguno de los conflictos anteriores. Yo sí lo utilizo pues tiene características propias. Este es un conflicto que se da espontáneamente, de repente, sin ningún antecedente. Uno conduce su automóvil, se detiene en un alto, mira al conductor del auto vecino, este le pregunta molesto que qué tanto lo mira. Se bajan, se agarran a golpes. Ninguno de los dos se conocía, no tenían nada el uno contra el otro. De repente se presenta la situación y viene el enfrentamiento. En mi obra CUPO LIMITADO, ocho personas quedan atrapadas dentro de un elevador que se descompone. Prácticamente todos son desconocidos. Se inicia el conflicto por un acto baladí, se va complicando, al final hay balazos.
La diferencia con los cuatro conflictos anteriores es que en éste no existe ningún antecedente. En los otros cuatro sí los hay. En el primero los dioses mandan la sequía, después una inundación, se muere el hijo. En el segundo me pregunto a mí mismo por qué no hice esto o lo otro en tantos años. el tercero nos agarramos de la larga cabellera ( recuerden que somos primitivos) con el salvaje que quiso llevarse a mi mujer y que antes ya me había robado mis animales y que además no me dejaba dormir con su tan tan tan toda la noche. En el cuarto llevo años de soportar a mi mujer, ella dice lo mismo, que lleva años soportándome a mí. Pero en el quinto no tengo por qué pelearme con los que van en el Metro conmigo o los que hacen cola en el Banco. El único antecedente que existe es la neurosis de las ciudades o simplemente de las personas. Pero no hay antecedentes de relación personal.
CECILIA.- (Retadora) ¿Quién fue?
FRANCISCA.- ¿Qué le pasó?
CECILIA.- Un imbécil me pellizco cuando me agaché a buscar el encendedor.
FERNANDO.- ¿Un o una? Se dan casos.
FRANCISCA.- Lo único que nos faltaba. ¡Pocos hombres!
RAMÓN.- (Tose) No generalice.
CECILIA.- ¡Tápese la boca cuando tosa. Puerco!
RAMÓN.- (Molesto) Si le pellizcaron las nalgas es por andar vestida así.
CECILIA.- ¿Cómo sabe que fueron las nalgas? ¿Fue usted?
RAMÓN.- Prefiero no contestar.
(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)
En este conflicto pierden las dos partes. Uno puede matar al otro pero pierde como persona. Se presta para la farsa, la comedia y hasta el melodrama pero su género natural es la obra didáctica.
¿Qué es lo que tienen de común los cinco conflictos? Sí, claro. El ser una lucha. ¿Qué más, por qué se pelea en todos los casos? Se pelea por una sola cosa: EL PODER. No peleamos por el dinero, por el mueble, por el puesto, porque me miró feo, por el amor de esa mujer. Ese es el pretexto. El pleito es por el poder. Mi hijo no quiere que yo lo gobierne pero él me quiere manipular. Los comunistas le quieren quitar el poder a los capitalistas. Todos los matrimonios pelean para ver quién puede más, tú o yo. También con Dios peleamos por el poder: " Tú, Dios, tuviste el poder para matar a mi hijo pero yo tengo el poder para negarte, en este momento dejas de existir". Necesito el poder para imponer mis puntos de vista, para tener más cosas, para demostrar que soy el mejor, para que me sirvan.
lunes, 12 de julio de 2010
CAPITULO XIX CURSO DRAMATURGIA
CAPITULO XIX CURSO DRAMATURGIA
SEGUIMOS CON EL SEGUNDO CONFLICTO. EL HOMBRE CONTRA EL MISMO.
Pasan años, y quizás siglos, para que el hombre observe que si deja caer un grano y éste se cubre de tierra fértil nacerá una planta con muchos más granos. Aprende también que puede domesticar animales. Con ello deja de ser errante y se establece en un lugar fijo. Muy pronto aprende a sembrar, a cazar, a defenderse, a cubrirse de pieles, a masticar hierbas para las enfermedades, a construir. Se da cuenta de que muchas de las cosas que le suceden no son por culpa de los dioses sino de él mismo. Es entonces se pregunta que quién es él, qué hace en la tierra, para qué vive. Se empieza a llenar de culpas. Este es el segundo conflicto. El del hombre contra si mismo. Igual que en el primer conflicto resulta derrotado. Resulta derrotado pues nunca llega a explicarse a si mismo totalmente. Su final puede ser el suicidio. El género al que pertenece este segundo conflicto es la pieza.
LIUBOV ANDREIEVNA.- (Contemplando el jardín) ¡Oh, mi infancia, mi pureza!...Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín. Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que ahora, no ha cambiado nada. (Riendo de alegría) Todo, todo blanco. ¡Oh, mi jardín! Después de un otoño gris e inclemente, de un frío invierno, ser otra vez joven y estar llena de felicidad...Loas ángeles celestiales no te han abandonado...¡ Si pudiera librar mi pecho y mis hombros de esta pesada piedra! ¡ Si pudiera olvidar mi pasado!
(EL JARDÍN DE LOS CEREZOS, de Anton Chejov)
HAZ VARIOS EJERCICIOS DE ESTE CONFLICTO.
SEGUIMOS CON EL SEGUNDO CONFLICTO. EL HOMBRE CONTRA EL MISMO.
Pasan años, y quizás siglos, para que el hombre observe que si deja caer un grano y éste se cubre de tierra fértil nacerá una planta con muchos más granos. Aprende también que puede domesticar animales. Con ello deja de ser errante y se establece en un lugar fijo. Muy pronto aprende a sembrar, a cazar, a defenderse, a cubrirse de pieles, a masticar hierbas para las enfermedades, a construir. Se da cuenta de que muchas de las cosas que le suceden no son por culpa de los dioses sino de él mismo. Es entonces se pregunta que quién es él, qué hace en la tierra, para qué vive. Se empieza a llenar de culpas. Este es el segundo conflicto. El del hombre contra si mismo. Igual que en el primer conflicto resulta derrotado. Resulta derrotado pues nunca llega a explicarse a si mismo totalmente. Su final puede ser el suicidio. El género al que pertenece este segundo conflicto es la pieza.
LIUBOV ANDREIEVNA.- (Contemplando el jardín) ¡Oh, mi infancia, mi pureza!...Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín. Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que ahora, no ha cambiado nada. (Riendo de alegría) Todo, todo blanco. ¡Oh, mi jardín! Después de un otoño gris e inclemente, de un frío invierno, ser otra vez joven y estar llena de felicidad...Loas ángeles celestiales no te han abandonado...¡ Si pudiera librar mi pecho y mis hombros de esta pesada piedra! ¡ Si pudiera olvidar mi pasado!
(EL JARDÍN DE LOS CEREZOS, de Anton Chejov)
HAZ VARIOS EJERCICIOS DE ESTE CONFLICTO.
domingo, 20 de junio de 2010
Decimo octavo capitulo
DECIMO OCTAVO CAPITULO DRAMATURGIA
SIN CONFLICTO NO EXISTE OBRA DE TEATRO
CONFLICTOS TEATRALES
Son cinco los conflictos que se tratan en el teatro y ellos son los mismos a los que nos enfrentamos en la vida real. Algunos autores consideran que sólo deben existir cuatro, y pueden tener razón, como veremos más adelante.
Primero los enumeraré para después explicarlos.
CONFLICTO 1.- Contra dios, contra el destino o contra la naturaleza.
CONFLICTO 2.- Contra uno mismo y nuestras pasiones.
CONFLICTO 3.- Contra la sociedad.
CONFLICTO 4.- Contra nuestra pareja.
CONFLICTO 5.- El conflicto por el conflicto en sí.
Cuando el hombre hace su aparición sobre la faz de la tierra es un ser ignorante, sin experiencia. Todos sus actos se basan en los instintos primarios de supervivencia. Se reproduce sin saber como, se alimenta de lo que está a su alcance. Para él no existe explicación para que se produzca el frío o el calor, que haya luz de día y oscuridad de noche, menos aún puede explicar las enfermedades, las sequías, las inundaciones, el nacimiento y la muerte. Al no encontrar respuesta a sus múltiples dudas inventa seres superiores que serán los responsables directos de todos esos fenómenos. Así crea un dios para la lluvia, otro para las cosechas, uno más para la muerte y otro para el nacimiento. Más tarde condensará en un solo dios a todos ellos, un dios con un poder infinito. ¿Qué hace el ser primitivo cuando no llueve durante mucho tiempo? Va y le reclama al dios de la lluvia. Si sigue sin llover le llevará ofrendas para tenerlo contento. Si no lo contenta entonces lleva a cabo un sacrificio humano o animal.
Históricamente el conflicto con los dioses es el primero que aparece. Lo mismo sucede en el teatro. Las primeras representaciones fueron ritos religiosos. El teatro griego se inicia también con este conflicto, el de los dioses.
ARTEMISA.-(Invisible) ¡Oh, infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido la causa de tu ruina.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! ¡ Oh divino y embriagador perfume! Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.
ARTEMISA.- ¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.
HIPÓLITO.- ¡Vedme, señora, en la desventura en que me hallo!
ARTEMISA.- Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.
HIPÓLITO.- Ya no sobrevivirá a su desdicha tu cazador y sacerdote.
ARTEMISA.- No, seguramente; pero mueres amado por mí.
HIPÓLITO.- Ni el que guiaba tus caballos y guardaba tus estatuas.
ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.
(HIPÓLITO, de Eurípides)
En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.
Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.
HAGAN UN EJERCICIO DEL PRIMER CONFICTO.
SIN CONFLICTO NO EXISTE OBRA DE TEATRO
CONFLICTOS TEATRALES
Son cinco los conflictos que se tratan en el teatro y ellos son los mismos a los que nos enfrentamos en la vida real. Algunos autores consideran que sólo deben existir cuatro, y pueden tener razón, como veremos más adelante.
Primero los enumeraré para después explicarlos.
CONFLICTO 1.- Contra dios, contra el destino o contra la naturaleza.
CONFLICTO 2.- Contra uno mismo y nuestras pasiones.
CONFLICTO 3.- Contra la sociedad.
CONFLICTO 4.- Contra nuestra pareja.
CONFLICTO 5.- El conflicto por el conflicto en sí.
Cuando el hombre hace su aparición sobre la faz de la tierra es un ser ignorante, sin experiencia. Todos sus actos se basan en los instintos primarios de supervivencia. Se reproduce sin saber como, se alimenta de lo que está a su alcance. Para él no existe explicación para que se produzca el frío o el calor, que haya luz de día y oscuridad de noche, menos aún puede explicar las enfermedades, las sequías, las inundaciones, el nacimiento y la muerte. Al no encontrar respuesta a sus múltiples dudas inventa seres superiores que serán los responsables directos de todos esos fenómenos. Así crea un dios para la lluvia, otro para las cosechas, uno más para la muerte y otro para el nacimiento. Más tarde condensará en un solo dios a todos ellos, un dios con un poder infinito. ¿Qué hace el ser primitivo cuando no llueve durante mucho tiempo? Va y le reclama al dios de la lluvia. Si sigue sin llover le llevará ofrendas para tenerlo contento. Si no lo contenta entonces lleva a cabo un sacrificio humano o animal.
Históricamente el conflicto con los dioses es el primero que aparece. Lo mismo sucede en el teatro. Las primeras representaciones fueron ritos religiosos. El teatro griego se inicia también con este conflicto, el de los dioses.
ARTEMISA.-(Invisible) ¡Oh, infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido la causa de tu ruina.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! ¡ Oh divino y embriagador perfume! Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.
ARTEMISA.- ¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.
HIPÓLITO.- ¡Vedme, señora, en la desventura en que me hallo!
ARTEMISA.- Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.
HIPÓLITO.- Ya no sobrevivirá a su desdicha tu cazador y sacerdote.
ARTEMISA.- No, seguramente; pero mueres amado por mí.
HIPÓLITO.- Ni el que guiaba tus caballos y guardaba tus estatuas.
ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.
(HIPÓLITO, de Eurípides)
En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.
Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.
HAGAN UN EJERCICIO DEL PRIMER CONFICTO.
lunes, 7 de junio de 2010
DECIMO SÉPTIMO CAPITULO
DECIMO SÉPTIMO CAPITULO DRAMATURGIA
Cuando ustedes anoten su tesis deben procurar que ésta sea lo más clara posible, que contenga un mínimo de palabras, que marque el conflicto y la acción, o sea que tenga un verbo que la defina. El verbo es acción. No pueden elaborar una tesis diciendo: La juventud es como un sol durante la aurora. La frase puede hasta gustar pero no define nada. No hay tesis. En cambio si dicen: Todos los jóvenes son unos degenerados, sí tienen una tesis que tendrán que defender. Pondré algunos ejemplos de temas con tesis, que por supuesto no son míos. El tema lo escribiré con mayúsculas.
LA EUTANASIA se debe permitir.
EL AMOR es solamente una fantasía.
ES POBRE solamente el que quiere.
LA MORAL es la principal fuente de frustraciones.
LA IGLESIA está corrompida desde sus bases.
LA SOBERBIA nos lleva a la soledad.
Todos somos HIPÓCRITAS.
LA MUJER es inferior al hombre.
LOS BLANCOS son superiores a los negros.
LA PENA DE MUERTE es necesaria.
EL COMUNISMO salvará al mundo.
EL SIDA es un castigo de Dios.
Muchas de estas tesis han sido defendidas en la historia de la humanidad y han producido muertes y conflictos que continúan hasta la fecha. ¿Cuántos negros no han muerto por la tesis de que son inferiores a los blancos? ¿Cuántos problemas no ha acarreado la idea de la inferioridad de la mujer? Por supuesto que lo anterior no quita que las tesis estaban bien planteadas, que sean firmes. Y entre más firmes mayor impacto van a tener.
Nuestros proverbios, que tanto usamos, en el fondo todos son tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos", "Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza”, “No por mucho madrugar amanece más temprano", "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".
Ya tienen ustedes sus tres temas con sus respectivos subtemas, agréguenles la tesis. Piénsenla bien y cuando la hayan escrito confirmen que sea clara y que sea de verdad su pensamiento y no el de otros. Si de repente nos preguntan qué pensamos de la pena de muerte, todos contestamos que no debe existir, que es otro crimen. Pero todos al leer que un tipo se metió a una casa, violó a una niña, mató a la madre y al padre y se robó todo lo que había, deseamos que ese fulano se muera, que lo maten a sangre fría. ¿Estamos a favor o en contra de la pena de muerte? ¡Piénsenlo!
Ya teniendo un tema, los subtemas y la tesis todo se les a facilitar. Por lo pronto ya tienen los protagonistas y los antagonistas, el conflicto y esbozada la historia. Si mi tema es el aborto, mi tesis que se debe permitir, mi historia por fuerza tratará de una mujer que necesita abortar porque el novio no quiso casarse con ella o porque la van a correr del trabajo. ¿ A quién se va a enfrentar? A su novio, a la familia conservadora, al cura que le dice que eso es pecado. La van a ayudar una amiga, su hermana casada y un psiquiatra. Ya falta poco para redondear la anécdota. ¿O no?
Cuando digo que los personajes que están a favor de la tesis del autor serán los protagonistas no quiero decir que ellos serán los triunfadores en todos los casos. La que debe de triunfar es la tesis, no así el personaje. Este puede ser perdedor o ganador. Me explico. Si ustedes toman como tema la homosexualidad y su tesis es que ésta debe ser respetada, el personaje, digamos Oscar Wilde, puede perder: lo llevan a la cárcel y cuando sale muere de tristeza. Al matarlo o llevarlo a la cárcel no estamos diciendo que ese es el final que merecen los homosexuales. ¡No! Con ello demostramos la injusticia que se comete en un ser tan brillante como fue Oscar Wilde y así el público tendrá que decir que los homosexuales deben ser respetados, lo que es la tesis del autor.
Al escribir ustedes una obra de teatro pueden olvidar que existen conflictos, las características del diálogo, los géneros y los estilos, pueden olvidar hasta la misma estructura, pero lo que no deben hacer jamás es olvidar el tema y su tesis. Estos dos les darán el género y el estilo necesario, el tipo de diálogo que van a usar, el conflicto y hasta la estructura. Sin un tema y una tesis todo lo que hagan es posible que les quede mal.
Me preguntan con frecuencia que si los grandes autores de teatro sabían esto del tema y la tesis. Contesto que sí, posiblemente con otras palabras y hasta con otros conceptos. Es casi seguro que no lo pensaban conscientemente pero todos ellos sabían lo que querían decir con sus obras. Lope de Vega posiblemente jamás utilizó estos términos pero sabía que estaba hablando de LA LIBERTAD cuando escribió FUENTEOVEJUNA. Y su tesis, que seguramente no la pensó como tal, fue que por la libertad se debe hasta morir.
Por la importancia de este capítulo les recomiendo que sigan leyendo obras de teatro, viendo películas, que escriban. Siempre busquen el tema y la tesis. No es fácil encontrarlos mientras no se tiene práctica o cuando no se busca deliberadamente. En otros casos el tema y la tesis serán obvios como es el caso de todo el teatro político que se hace y se sigue haciendo en muchos países y que sirve para eso, para enunciar una tesis: "Los capitalistas se roban las riquezas del país", "El gobierno es asesino", "Sólo el socialismo puede garantizar la igualdad".
Para terminar este capítulo anotaré un tema y una tesis de mi autoría: ¡Teatro sin tema y tesis no sirve!
Cuando ustedes anoten su tesis deben procurar que ésta sea lo más clara posible, que contenga un mínimo de palabras, que marque el conflicto y la acción, o sea que tenga un verbo que la defina. El verbo es acción. No pueden elaborar una tesis diciendo: La juventud es como un sol durante la aurora. La frase puede hasta gustar pero no define nada. No hay tesis. En cambio si dicen: Todos los jóvenes son unos degenerados, sí tienen una tesis que tendrán que defender. Pondré algunos ejemplos de temas con tesis, que por supuesto no son míos. El tema lo escribiré con mayúsculas.
LA EUTANASIA se debe permitir.
EL AMOR es solamente una fantasía.
ES POBRE solamente el que quiere.
LA MORAL es la principal fuente de frustraciones.
LA IGLESIA está corrompida desde sus bases.
LA SOBERBIA nos lleva a la soledad.
Todos somos HIPÓCRITAS.
LA MUJER es inferior al hombre.
LOS BLANCOS son superiores a los negros.
LA PENA DE MUERTE es necesaria.
EL COMUNISMO salvará al mundo.
EL SIDA es un castigo de Dios.
Muchas de estas tesis han sido defendidas en la historia de la humanidad y han producido muertes y conflictos que continúan hasta la fecha. ¿Cuántos negros no han muerto por la tesis de que son inferiores a los blancos? ¿Cuántos problemas no ha acarreado la idea de la inferioridad de la mujer? Por supuesto que lo anterior no quita que las tesis estaban bien planteadas, que sean firmes. Y entre más firmes mayor impacto van a tener.
Nuestros proverbios, que tanto usamos, en el fondo todos son tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos", "Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza”, “No por mucho madrugar amanece más temprano", "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".
Ya tienen ustedes sus tres temas con sus respectivos subtemas, agréguenles la tesis. Piénsenla bien y cuando la hayan escrito confirmen que sea clara y que sea de verdad su pensamiento y no el de otros. Si de repente nos preguntan qué pensamos de la pena de muerte, todos contestamos que no debe existir, que es otro crimen. Pero todos al leer que un tipo se metió a una casa, violó a una niña, mató a la madre y al padre y se robó todo lo que había, deseamos que ese fulano se muera, que lo maten a sangre fría. ¿Estamos a favor o en contra de la pena de muerte? ¡Piénsenlo!
Ya teniendo un tema, los subtemas y la tesis todo se les a facilitar. Por lo pronto ya tienen los protagonistas y los antagonistas, el conflicto y esbozada la historia. Si mi tema es el aborto, mi tesis que se debe permitir, mi historia por fuerza tratará de una mujer que necesita abortar porque el novio no quiso casarse con ella o porque la van a correr del trabajo. ¿ A quién se va a enfrentar? A su novio, a la familia conservadora, al cura que le dice que eso es pecado. La van a ayudar una amiga, su hermana casada y un psiquiatra. Ya falta poco para redondear la anécdota. ¿O no?
Cuando digo que los personajes que están a favor de la tesis del autor serán los protagonistas no quiero decir que ellos serán los triunfadores en todos los casos. La que debe de triunfar es la tesis, no así el personaje. Este puede ser perdedor o ganador. Me explico. Si ustedes toman como tema la homosexualidad y su tesis es que ésta debe ser respetada, el personaje, digamos Oscar Wilde, puede perder: lo llevan a la cárcel y cuando sale muere de tristeza. Al matarlo o llevarlo a la cárcel no estamos diciendo que ese es el final que merecen los homosexuales. ¡No! Con ello demostramos la injusticia que se comete en un ser tan brillante como fue Oscar Wilde y así el público tendrá que decir que los homosexuales deben ser respetados, lo que es la tesis del autor.
Al escribir ustedes una obra de teatro pueden olvidar que existen conflictos, las características del diálogo, los géneros y los estilos, pueden olvidar hasta la misma estructura, pero lo que no deben hacer jamás es olvidar el tema y su tesis. Estos dos les darán el género y el estilo necesario, el tipo de diálogo que van a usar, el conflicto y hasta la estructura. Sin un tema y una tesis todo lo que hagan es posible que les quede mal.
Me preguntan con frecuencia que si los grandes autores de teatro sabían esto del tema y la tesis. Contesto que sí, posiblemente con otras palabras y hasta con otros conceptos. Es casi seguro que no lo pensaban conscientemente pero todos ellos sabían lo que querían decir con sus obras. Lope de Vega posiblemente jamás utilizó estos términos pero sabía que estaba hablando de LA LIBERTAD cuando escribió FUENTEOVEJUNA. Y su tesis, que seguramente no la pensó como tal, fue que por la libertad se debe hasta morir.
Por la importancia de este capítulo les recomiendo que sigan leyendo obras de teatro, viendo películas, que escriban. Siempre busquen el tema y la tesis. No es fácil encontrarlos mientras no se tiene práctica o cuando no se busca deliberadamente. En otros casos el tema y la tesis serán obvios como es el caso de todo el teatro político que se hace y se sigue haciendo en muchos países y que sirve para eso, para enunciar una tesis: "Los capitalistas se roban las riquezas del país", "El gobierno es asesino", "Sólo el socialismo puede garantizar la igualdad".
Para terminar este capítulo anotaré un tema y una tesis de mi autoría: ¡Teatro sin tema y tesis no sirve!
DECIMO SEXTO CAPITULO
DECIMO SEXTO CAPITULO DRAMATURGIA
PREMISA O TESIS
El diccionario dice que tesis es una conclusión, una proposición que se mantiene con argumentos, con razonamientos. El mismo diccionario define a la premisa como una de las dos primeras proposiciones del silogismo, de donde se infiere y saca la conclusión. Ambas son proposiciones para llegar a una conclusión. Para no crear confusión usaré exclusivamente la palabra tesis, el que desee usar la palabra premisa también tiene el derecho a hacerlo.
Ustedes ya escogieron tres temas para desarrollarlos, también los estudiaron y buscaron subtemas para enriquecerlos. Pero falta lo principal, el saber por qué y para qué se escogió un tema determinado, saber qué quiero decir de él. Si yo, por ejemplo, escojo el tema del amor no es para hablar en abstracto de él, yo quiero dar mi punto de vista. Este puede ser que el amor no existe, o que el amor es el único sentimiento verdadero del hombre, o que el amor es una costumbre y no otra cosa. Esto que quiero decir de un tema es la tesis. Y esta tesis es lo que voy a demostrar en mi obra. Si yo digo que los homosexuales son seres degenerados a los que se debe de matar, en mi escrito tendré que dar los argumentos necesarios para probar esto. También puedo decir lo contrario, que los homosexuales tienen todos los derechos del mundo a manifestarse tal como son. Esto también lo voy a demostrar. El autor se debe comprometer con su tesis no importa que esto le pueda causar problemas familiares, sociales o políticos. Si no se compromete mejor que no escriba. No se puede decir que debe existir libertad sexual para unos pero que no se les debe conceder a otros. Tampoco que el matrimonio destruye el amor pero que puede ser útil a algunos. Se es o no se es. El tema sin tesis queda en un simple ensayo. Pero una tesis en que el autor no se comprometa, además de ser una cobardía, será una tesis confusa. Repito, no puedo defender a los ateos y a los fanáticos religiosos al mismo tiempo. O estoy con unos o estoy con los otros. Una obra sin una tesis definida no tendrá "garra", no podrá trascender. Si quiero decir que la sociedad es cabrona lo tengo que sostener a pesar de que me puedan excluir de ella, si quiero hablar de la corrupción del gobierno lo tengo que hacer aunque me metan a la cárcel o aún me maten, cosa que ya ha sucedido a más de un escritor. Si tengo miedo mejor no hacerlo. Si se tiene miedo se puede uno dedicar a escribir comeditas intranscendentes, para divertir. Eso hacen infinidad de autores. No se comprometen y viven contentos. Brecht se comprometió, Ibsen por comprometerse fue expulsado de su país, a García Lorca lo mataron. Los tres fueron, y son, grandes.
Al existir una tesis por lógica existe al mismo tiempo una antítesis. Si yo estoy a favor del aborto muchos no lo estarán. Si yo quiero que maten a los homosexuales muchos otros lucharán por su libertad, si yo digo que el matrimonio es nefasto miles dirán lo contrario. La lucha entre ambas posiciones produce el conflicto. “Teatro sin conflicto no es teatro". Esta sentencia la hemos leído y escuchado infinidad de veces. Yo estoy de acuerdo con ella. El conflicto debe de existir aunque sea mínimo. Sin conflicto no hay interés.
Adelantando otro poco, ya que el conflicto es un tema aparte, también diré que los personajes que estén a favor de la tesis del autor serán los protagonistas y los que estén en contra los antagonistas. Pero eso ya lo veremos después.
ESCRIBAN VARIAS TESIS PERSONALES SOBRE DIFERENTES TEMAS COMO PUEDEN SER LA GUERRA, LA HOMOSEXUALIDAD, LA FAMILIA, EL DINERO, EL PODER, LA MUERTE, LAS DROGAS, EL AMOR, LA RELIGION, LA EDAD. ¿Listos?
Envien sus tesis. Gracias.
PREMISA O TESIS
El diccionario dice que tesis es una conclusión, una proposición que se mantiene con argumentos, con razonamientos. El mismo diccionario define a la premisa como una de las dos primeras proposiciones del silogismo, de donde se infiere y saca la conclusión. Ambas son proposiciones para llegar a una conclusión. Para no crear confusión usaré exclusivamente la palabra tesis, el que desee usar la palabra premisa también tiene el derecho a hacerlo.
Ustedes ya escogieron tres temas para desarrollarlos, también los estudiaron y buscaron subtemas para enriquecerlos. Pero falta lo principal, el saber por qué y para qué se escogió un tema determinado, saber qué quiero decir de él. Si yo, por ejemplo, escojo el tema del amor no es para hablar en abstracto de él, yo quiero dar mi punto de vista. Este puede ser que el amor no existe, o que el amor es el único sentimiento verdadero del hombre, o que el amor es una costumbre y no otra cosa. Esto que quiero decir de un tema es la tesis. Y esta tesis es lo que voy a demostrar en mi obra. Si yo digo que los homosexuales son seres degenerados a los que se debe de matar, en mi escrito tendré que dar los argumentos necesarios para probar esto. También puedo decir lo contrario, que los homosexuales tienen todos los derechos del mundo a manifestarse tal como son. Esto también lo voy a demostrar. El autor se debe comprometer con su tesis no importa que esto le pueda causar problemas familiares, sociales o políticos. Si no se compromete mejor que no escriba. No se puede decir que debe existir libertad sexual para unos pero que no se les debe conceder a otros. Tampoco que el matrimonio destruye el amor pero que puede ser útil a algunos. Se es o no se es. El tema sin tesis queda en un simple ensayo. Pero una tesis en que el autor no se comprometa, además de ser una cobardía, será una tesis confusa. Repito, no puedo defender a los ateos y a los fanáticos religiosos al mismo tiempo. O estoy con unos o estoy con los otros. Una obra sin una tesis definida no tendrá "garra", no podrá trascender. Si quiero decir que la sociedad es cabrona lo tengo que sostener a pesar de que me puedan excluir de ella, si quiero hablar de la corrupción del gobierno lo tengo que hacer aunque me metan a la cárcel o aún me maten, cosa que ya ha sucedido a más de un escritor. Si tengo miedo mejor no hacerlo. Si se tiene miedo se puede uno dedicar a escribir comeditas intranscendentes, para divertir. Eso hacen infinidad de autores. No se comprometen y viven contentos. Brecht se comprometió, Ibsen por comprometerse fue expulsado de su país, a García Lorca lo mataron. Los tres fueron, y son, grandes.
Al existir una tesis por lógica existe al mismo tiempo una antítesis. Si yo estoy a favor del aborto muchos no lo estarán. Si yo quiero que maten a los homosexuales muchos otros lucharán por su libertad, si yo digo que el matrimonio es nefasto miles dirán lo contrario. La lucha entre ambas posiciones produce el conflicto. “Teatro sin conflicto no es teatro". Esta sentencia la hemos leído y escuchado infinidad de veces. Yo estoy de acuerdo con ella. El conflicto debe de existir aunque sea mínimo. Sin conflicto no hay interés.
Adelantando otro poco, ya que el conflicto es un tema aparte, también diré que los personajes que estén a favor de la tesis del autor serán los protagonistas y los que estén en contra los antagonistas. Pero eso ya lo veremos después.
ESCRIBAN VARIAS TESIS PERSONALES SOBRE DIFERENTES TEMAS COMO PUEDEN SER LA GUERRA, LA HOMOSEXUALIDAD, LA FAMILIA, EL DINERO, EL PODER, LA MUERTE, LAS DROGAS, EL AMOR, LA RELIGION, LA EDAD. ¿Listos?
Envien sus tesis. Gracias.
viernes, 28 de mayo de 2010
DECIMO QUINTO CAPÍTULO
DECIMO QUINTO CAPÍTULO DRAMATURGIA
Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
Los que no vivan en México pueden conseguir la versión cinematográfica de esta obra. Es una obra violenta y de gran calidad.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
Un dato muy importante. Una obra de teatro debe tener UN SOLO TEMA. En ningún caso dos o tres. Esto es fundamental. Sucede, y con mayor frecuencia de lo que uno se imagina, que al empezar a escribir sobre un tema, digamos el amor, va uno involucrando a otros y termina por hablar de la familia o de la brecha generacional. En este caso la obra termina por no ser ni chicha ni limonada. Ni terminamos de hablar del amor pero tampoco de la familia o de la brecha generacional. Cuando doy el curso en vivo me preguntan con frecuencia que cómo es posible hablar del amor sin involucrar a otros temas como son la familia, la brecha generacional, el sexo, la religión; que de todo eso se habla en una obra de teatro. Les contesto que tienen razón, solamente que lo que en un caso todos serían temas, cuando toman parte de una obra se convierten en asuntos, llamados subtemas, y van a servir para reforzar al tema principal, para que veamos diversos puntos de vista sobre éste. La familia es un tema, pero si entra en una obra donde el tema es el amor, pasará a ser asunto o subtema. La familia nos dará su punto de vista del amor. Los subtemas siempre estarán en razón directa del tema principal. Si mi tema es la homosexualidad puedo usar de subtemas a la familia, al psiquiatra, a los amigos, al cura, a la policía. Todos ellos enriquecerán el tema de la homosexualidad pues vamos a saber que opinan el psiquiatra, el policía, los amigos, la familia, sobre él. Y no sólo lo que opinan sino que también vamos a conocer cuál es su respuesta, su actitud frente a ella. El policía probablemente se lleve preso al homosexual, el amigo tratará que se vaya a vivir con él, la familia lo despreciará, el cura le dirá que lo que hace es pecado. En caso de que el cura deje de relacionar al homosexual con su actitud y pensamientos y nos diga que la iglesia sirve a todo el mundo, en especial a los pobres, que el Papa en Roma reza todos los días por la paz del mundo, que él mismo se sacrifica cada día para lograr que se perdonen los pecados a todos los que ofenden a Dios y etc. etc. En ese momento deja de ser la religión un subtema y se convierte en tema. La obra a partir de ese momento quedará desbalanceada. Una obra de teatro entre más subtemas tenga será más interesante. Hagamos entre todos unos ejercicios para afianzar este conocimiento. Cada subtema está representado, generalmente, por un personaje tipo: el cura, el policía, el padre, el amante. etc..
¿Qué subtemas puede tener la liberación femenina? La familia, la pareja, el trabajo, el matrimonio, las tradiciones, la moral, los hijos. ¿Y el de la drogadicción tan popular en nuestros días? La policía, la sociedad, los médicos, la familia, las mafias. Vamos a tratar el tema de la ancianidad. Serán subtemas de ella la soledad, la enfermedad, los derechos humanos, el amor, la pobreza, la familia. La familia que aparecerá una y otra vez ya sea como tema o subtema.
Ustedes van a escribir tres temas que les importen mucho, tres temas que desean tratar. ¿Ya? Anoten los subtemas para cada uno de ellos. ¿Ya terminaron?
Mándemelos para ver si corresponden. Gracias. Tomás.
Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
Los que no vivan en México pueden conseguir la versión cinematográfica de esta obra. Es una obra violenta y de gran calidad.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
Un dato muy importante. Una obra de teatro debe tener UN SOLO TEMA. En ningún caso dos o tres. Esto es fundamental. Sucede, y con mayor frecuencia de lo que uno se imagina, que al empezar a escribir sobre un tema, digamos el amor, va uno involucrando a otros y termina por hablar de la familia o de la brecha generacional. En este caso la obra termina por no ser ni chicha ni limonada. Ni terminamos de hablar del amor pero tampoco de la familia o de la brecha generacional. Cuando doy el curso en vivo me preguntan con frecuencia que cómo es posible hablar del amor sin involucrar a otros temas como son la familia, la brecha generacional, el sexo, la religión; que de todo eso se habla en una obra de teatro. Les contesto que tienen razón, solamente que lo que en un caso todos serían temas, cuando toman parte de una obra se convierten en asuntos, llamados subtemas, y van a servir para reforzar al tema principal, para que veamos diversos puntos de vista sobre éste. La familia es un tema, pero si entra en una obra donde el tema es el amor, pasará a ser asunto o subtema. La familia nos dará su punto de vista del amor. Los subtemas siempre estarán en razón directa del tema principal. Si mi tema es la homosexualidad puedo usar de subtemas a la familia, al psiquiatra, a los amigos, al cura, a la policía. Todos ellos enriquecerán el tema de la homosexualidad pues vamos a saber que opinan el psiquiatra, el policía, los amigos, la familia, sobre él. Y no sólo lo que opinan sino que también vamos a conocer cuál es su respuesta, su actitud frente a ella. El policía probablemente se lleve preso al homosexual, el amigo tratará que se vaya a vivir con él, la familia lo despreciará, el cura le dirá que lo que hace es pecado. En caso de que el cura deje de relacionar al homosexual con su actitud y pensamientos y nos diga que la iglesia sirve a todo el mundo, en especial a los pobres, que el Papa en Roma reza todos los días por la paz del mundo, que él mismo se sacrifica cada día para lograr que se perdonen los pecados a todos los que ofenden a Dios y etc. etc. En ese momento deja de ser la religión un subtema y se convierte en tema. La obra a partir de ese momento quedará desbalanceada. Una obra de teatro entre más subtemas tenga será más interesante. Hagamos entre todos unos ejercicios para afianzar este conocimiento. Cada subtema está representado, generalmente, por un personaje tipo: el cura, el policía, el padre, el amante. etc..
¿Qué subtemas puede tener la liberación femenina? La familia, la pareja, el trabajo, el matrimonio, las tradiciones, la moral, los hijos. ¿Y el de la drogadicción tan popular en nuestros días? La policía, la sociedad, los médicos, la familia, las mafias. Vamos a tratar el tema de la ancianidad. Serán subtemas de ella la soledad, la enfermedad, los derechos humanos, el amor, la pobreza, la familia. La familia que aparecerá una y otra vez ya sea como tema o subtema.
Ustedes van a escribir tres temas que les importen mucho, tres temas que desean tratar. ¿Ya? Anoten los subtemas para cada uno de ellos. ¿Ya terminaron?
Mándemelos para ver si corresponden. Gracias. Tomás.
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