CAPITULO XX DRAMATURGIA
Sigue el cuarto conflicto, el cotidiano. En éste todos pierden o al menos nadie gana. Es el conflicto de pareja, otros le llaman conflicto familiar. La pareja no es forzosamente la pareja sexual, es cualquier persona que viva muy cerca de nosotros, que nos conozca y que nosotros conozcamos igual. Puede ser el hijo, la madre, el padre, el abuelo, la sirvienta, nuestro compañero de oficina, de club deportivo, de cantina o de escuela. El o ella saben nuestros defectos, de que pie cojeamos. Pero nosotros también sabemos los de ellos. Es un conflicto que se da una y otra vez y que casi nunca se resuelve o se resuelve muy a la larga. La esposa le reclamará mil veces sus faltas de atención al marido, lo insultará donde sabe que le duele. El, casi mecánicamente, le responderá de la misma manera. Y así un día y otro. Es posible, no digo que no, que después de diez años o más, decidan el divorcio o puede ser que él le pegue un balazo o ella se vaya con su mejor amigo. El mejor amigo de él. Cada vez que se inicia el pleito ya sé que mi mujer me va a llamar impotente, grosero, vulgar, pelón, borracho, y para terminar, diabético. Yo le voy a contestar que ella es una niña mimada, una buena para nada, una inculta, una que sólo se casó por dinero, obesa y fea. Para rematar le diré lo que es: una neurótica consumada, una histérica de marca. Que tenía que ser mujer. Con mi compañero de futball me voy a pelear de diferente manera, le diré pendejo, hüevón, por eso estás tan barrigón, se me hace que ya no das una. El me contestará que soy un ciego, que mejor deje el juego y vaya a barbear a mis jefes, que eso sí lo hago bien. Terminaremos por mentarnos la madre. Al día siguiente empezaremos de nuevo.
ALFONSO.- La próxima vez no me dejo inyectar.
GLORIA.- ¡Te estoy hablando!
ALFONSO.- A ver si investigas quién más inyecta por aquí. ¡Vieja salvaje!
GLORIA.-¡ Pues te aguantas!
ALFONSO.- Me aguanto qué...a ver...qué me aguanto.
GLORIA.- Es la que cobra más barato, Poncho.
ALFONSO.- Pinche vieja.
GLORIA.- Pareces marica, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Estás zafada!
GLORIA.- Sí, pareces marica...pegas unos gritos de vieja asustada.
ALFONSO.- ¡Cállate ya!
GLORIA.- (Imitándolo) ¡Ay...ay...me duele mucho...ay. (Ríe divertida) Eres una gallina ponedora de huevitos. Gallinita.
ALFONSO.- ¡Gallinita tu...!
GLORIA.- ¡Mira, Alfonso, con mi mamá no te metas!
ALFONSO.- ¡Vieja pesada!
GLORIA.- Y tu papá...otra gallina...provienes de aves, Alfonso.
ALFONSO.- ¡Te callas la boca!
GLORIA.- ¡Déjame!
ALFONSO.- Sí, te voy a dejar.
GLORIA.- ¡Te vas de esta casa!
ALFONSO.- Con mucho gusto.
GLORIA.- ¡Ya no te aguanto!
ALFONSO.- ¡Te detesto!
GLORIA.- ¡Eres lo peor de mi vida!
ALFONSO.- ¡No te soporto!
GLORIA.- ¡Lárgate ya!
(UN DÍA DE DOS, de Leonor Azcárate)
No es nada difícil que después de ese pleito la pareja haga el amor.
Veamos otra escena de pareja:
ALMA.- Pero Fernando, te dije que le pagaras.
FERNANDO.-¿Me puedes decir con qué?
ALMA.- Todo por tus vicios.
FERNANDO.- Son míos, no tuyos.
ALMA.- Sí, muy tuyos, pero da la maldita casualidad de que por lo tuyo vamos a morir todos.
FERNANDO.- La neta, ¿de dónde querías que sacara la lana?... ¿querías que robara?
ALMA.- Tú sabes que te dio otra oportunidad.
FERNANDO.- ¿Otra oportunidad? Ese no da nada.
ALMA. –Te pidió que te acostaras con él. Di que no es cierto.
FERNANDO.- ¿Debí hacerlo?
ALMA.- Eso es cosa tuya, pero creo que es mejor que morir aquí, encerrados, asfixiados.
FERNANDO.- No le hago a eso; soy hombre.
ALMA.- Por una vez no te ibas a volver maricón.
FERNANDO.- Jamás, óyelo bien, jamás.
ALMA.- Lo que pasa es que eres un egoísta.
CUPO LIMITADO de Tomás Urtusástegui
¿Qué géneros se manejan en este conflicto? El más usual es el melodrama, pero también se utiliza la comedia y la farsa. Todas las telenovelas manejan solamente este conflicto.
Queda el quinto conflicto. Ya dije que muchos autores opinan que no existe, que el conflicto por el conflicto en sí es un invento más que una realidad, que en todos los casos pertenecerá a alguno de los conflictos anteriores. Yo sí lo utilizo pues tiene características propias. Este es un conflicto que se da espontáneamente, de repente, sin ningún antecedente. Uno conduce su automóvil, se detiene en un alto, mira al conductor del auto vecino, este le pregunta molesto que qué tanto lo mira. Se bajan, se agarran a golpes. Ninguno de los dos se conocía, no tenían nada el uno contra el otro. De repente se presenta la situación y viene el enfrentamiento. En mi obra CUPO LIMITADO, ocho personas quedan atrapadas dentro de un elevador que se descompone. Prácticamente todos son desconocidos. Se inicia el conflicto por un acto baladí, se va complicando, al final hay balazos.
La diferencia con los cuatro conflictos anteriores es que en éste no existe ningún antecedente. En los otros cuatro sí los hay. En el primero los dioses mandan la sequía, después una inundación, se muere el hijo. En el segundo me pregunto a mí mismo por qué no hice esto o lo otro en tantos años. el tercero nos agarramos de la larga cabellera ( recuerden que somos primitivos) con el salvaje que quiso llevarse a mi mujer y que antes ya me había robado mis animales y que además no me dejaba dormir con su tan tan tan toda la noche. En el cuarto llevo años de soportar a mi mujer, ella dice lo mismo, que lleva años soportándome a mí. Pero en el quinto no tengo por qué pelearme con los que van en el Metro conmigo o los que hacen cola en el Banco. El único antecedente que existe es la neurosis de las ciudades o simplemente de las personas. Pero no hay antecedentes de relación personal.
CECILIA.- (Retadora) ¿Quién fue?
FRANCISCA.- ¿Qué le pasó?
CECILIA.- Un imbécil me pellizco cuando me agaché a buscar el encendedor.
FERNANDO.- ¿Un o una? Se dan casos.
FRANCISCA.- Lo único que nos faltaba. ¡Pocos hombres!
RAMÓN.- (Tose) No generalice.
CECILIA.- ¡Tápese la boca cuando tosa. Puerco!
RAMÓN.- (Molesto) Si le pellizcaron las nalgas es por andar vestida así.
CECILIA.- ¿Cómo sabe que fueron las nalgas? ¿Fue usted?
RAMÓN.- Prefiero no contestar.
(CUPO LIMITADO, de Tomás Urtusástegui)
En este conflicto pierden las dos partes. Uno puede matar al otro pero pierde como persona. Se presta para la farsa, la comedia y hasta el melodrama pero su género natural es la obra didáctica.
¿Qué es lo que tienen de común los cinco conflictos? Sí, claro. El ser una lucha. ¿Qué más, por qué se pelea en todos los casos? Se pelea por una sola cosa: EL PODER. No peleamos por el dinero, por el mueble, por el puesto, porque me miró feo, por el amor de esa mujer. Ese es el pretexto. El pleito es por el poder. Mi hijo no quiere que yo lo gobierne pero él me quiere manipular. Los comunistas le quieren quitar el poder a los capitalistas. Todos los matrimonios pelean para ver quién puede más, tú o yo. También con Dios peleamos por el poder: " Tú, Dios, tuviste el poder para matar a mi hijo pero yo tengo el poder para negarte, en este momento dejas de existir". Necesito el poder para imponer mis puntos de vista, para tener más cosas, para demostrar que soy el mejor, para que me sirvan.
sábado, 24 de julio de 2010
lunes, 12 de julio de 2010
CAPITULO XIX CURSO DRAMATURGIA
CAPITULO XIX CURSO DRAMATURGIA
SEGUIMOS CON EL SEGUNDO CONFLICTO. EL HOMBRE CONTRA EL MISMO.
Pasan años, y quizás siglos, para que el hombre observe que si deja caer un grano y éste se cubre de tierra fértil nacerá una planta con muchos más granos. Aprende también que puede domesticar animales. Con ello deja de ser errante y se establece en un lugar fijo. Muy pronto aprende a sembrar, a cazar, a defenderse, a cubrirse de pieles, a masticar hierbas para las enfermedades, a construir. Se da cuenta de que muchas de las cosas que le suceden no son por culpa de los dioses sino de él mismo. Es entonces se pregunta que quién es él, qué hace en la tierra, para qué vive. Se empieza a llenar de culpas. Este es el segundo conflicto. El del hombre contra si mismo. Igual que en el primer conflicto resulta derrotado. Resulta derrotado pues nunca llega a explicarse a si mismo totalmente. Su final puede ser el suicidio. El género al que pertenece este segundo conflicto es la pieza.
LIUBOV ANDREIEVNA.- (Contemplando el jardín) ¡Oh, mi infancia, mi pureza!...Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín. Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que ahora, no ha cambiado nada. (Riendo de alegría) Todo, todo blanco. ¡Oh, mi jardín! Después de un otoño gris e inclemente, de un frío invierno, ser otra vez joven y estar llena de felicidad...Loas ángeles celestiales no te han abandonado...¡ Si pudiera librar mi pecho y mis hombros de esta pesada piedra! ¡ Si pudiera olvidar mi pasado!
(EL JARDÍN DE LOS CEREZOS, de Anton Chejov)
HAZ VARIOS EJERCICIOS DE ESTE CONFLICTO.
SEGUIMOS CON EL SEGUNDO CONFLICTO. EL HOMBRE CONTRA EL MISMO.
Pasan años, y quizás siglos, para que el hombre observe que si deja caer un grano y éste se cubre de tierra fértil nacerá una planta con muchos más granos. Aprende también que puede domesticar animales. Con ello deja de ser errante y se establece en un lugar fijo. Muy pronto aprende a sembrar, a cazar, a defenderse, a cubrirse de pieles, a masticar hierbas para las enfermedades, a construir. Se da cuenta de que muchas de las cosas que le suceden no son por culpa de los dioses sino de él mismo. Es entonces se pregunta que quién es él, qué hace en la tierra, para qué vive. Se empieza a llenar de culpas. Este es el segundo conflicto. El del hombre contra si mismo. Igual que en el primer conflicto resulta derrotado. Resulta derrotado pues nunca llega a explicarse a si mismo totalmente. Su final puede ser el suicidio. El género al que pertenece este segundo conflicto es la pieza.
LIUBOV ANDREIEVNA.- (Contemplando el jardín) ¡Oh, mi infancia, mi pureza!...Desde este cuarto de los niños, donde dormía, solía mirar el jardín. Cuando la dicha y yo nos despertábamos juntas cada mañana, estaba igual que ahora, no ha cambiado nada. (Riendo de alegría) Todo, todo blanco. ¡Oh, mi jardín! Después de un otoño gris e inclemente, de un frío invierno, ser otra vez joven y estar llena de felicidad...Loas ángeles celestiales no te han abandonado...¡ Si pudiera librar mi pecho y mis hombros de esta pesada piedra! ¡ Si pudiera olvidar mi pasado!
(EL JARDÍN DE LOS CEREZOS, de Anton Chejov)
HAZ VARIOS EJERCICIOS DE ESTE CONFLICTO.
domingo, 20 de junio de 2010
Decimo octavo capitulo
DECIMO OCTAVO CAPITULO DRAMATURGIA
SIN CONFLICTO NO EXISTE OBRA DE TEATRO
CONFLICTOS TEATRALES
Son cinco los conflictos que se tratan en el teatro y ellos son los mismos a los que nos enfrentamos en la vida real. Algunos autores consideran que sólo deben existir cuatro, y pueden tener razón, como veremos más adelante.
Primero los enumeraré para después explicarlos.
CONFLICTO 1.- Contra dios, contra el destino o contra la naturaleza.
CONFLICTO 2.- Contra uno mismo y nuestras pasiones.
CONFLICTO 3.- Contra la sociedad.
CONFLICTO 4.- Contra nuestra pareja.
CONFLICTO 5.- El conflicto por el conflicto en sí.
Cuando el hombre hace su aparición sobre la faz de la tierra es un ser ignorante, sin experiencia. Todos sus actos se basan en los instintos primarios de supervivencia. Se reproduce sin saber como, se alimenta de lo que está a su alcance. Para él no existe explicación para que se produzca el frío o el calor, que haya luz de día y oscuridad de noche, menos aún puede explicar las enfermedades, las sequías, las inundaciones, el nacimiento y la muerte. Al no encontrar respuesta a sus múltiples dudas inventa seres superiores que serán los responsables directos de todos esos fenómenos. Así crea un dios para la lluvia, otro para las cosechas, uno más para la muerte y otro para el nacimiento. Más tarde condensará en un solo dios a todos ellos, un dios con un poder infinito. ¿Qué hace el ser primitivo cuando no llueve durante mucho tiempo? Va y le reclama al dios de la lluvia. Si sigue sin llover le llevará ofrendas para tenerlo contento. Si no lo contenta entonces lleva a cabo un sacrificio humano o animal.
Históricamente el conflicto con los dioses es el primero que aparece. Lo mismo sucede en el teatro. Las primeras representaciones fueron ritos religiosos. El teatro griego se inicia también con este conflicto, el de los dioses.
ARTEMISA.-(Invisible) ¡Oh, infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido la causa de tu ruina.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! ¡ Oh divino y embriagador perfume! Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.
ARTEMISA.- ¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.
HIPÓLITO.- ¡Vedme, señora, en la desventura en que me hallo!
ARTEMISA.- Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.
HIPÓLITO.- Ya no sobrevivirá a su desdicha tu cazador y sacerdote.
ARTEMISA.- No, seguramente; pero mueres amado por mí.
HIPÓLITO.- Ni el que guiaba tus caballos y guardaba tus estatuas.
ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.
(HIPÓLITO, de Eurípides)
En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.
Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.
HAGAN UN EJERCICIO DEL PRIMER CONFICTO.
SIN CONFLICTO NO EXISTE OBRA DE TEATRO
CONFLICTOS TEATRALES
Son cinco los conflictos que se tratan en el teatro y ellos son los mismos a los que nos enfrentamos en la vida real. Algunos autores consideran que sólo deben existir cuatro, y pueden tener razón, como veremos más adelante.
Primero los enumeraré para después explicarlos.
CONFLICTO 1.- Contra dios, contra el destino o contra la naturaleza.
CONFLICTO 2.- Contra uno mismo y nuestras pasiones.
CONFLICTO 3.- Contra la sociedad.
CONFLICTO 4.- Contra nuestra pareja.
CONFLICTO 5.- El conflicto por el conflicto en sí.
Cuando el hombre hace su aparición sobre la faz de la tierra es un ser ignorante, sin experiencia. Todos sus actos se basan en los instintos primarios de supervivencia. Se reproduce sin saber como, se alimenta de lo que está a su alcance. Para él no existe explicación para que se produzca el frío o el calor, que haya luz de día y oscuridad de noche, menos aún puede explicar las enfermedades, las sequías, las inundaciones, el nacimiento y la muerte. Al no encontrar respuesta a sus múltiples dudas inventa seres superiores que serán los responsables directos de todos esos fenómenos. Así crea un dios para la lluvia, otro para las cosechas, uno más para la muerte y otro para el nacimiento. Más tarde condensará en un solo dios a todos ellos, un dios con un poder infinito. ¿Qué hace el ser primitivo cuando no llueve durante mucho tiempo? Va y le reclama al dios de la lluvia. Si sigue sin llover le llevará ofrendas para tenerlo contento. Si no lo contenta entonces lleva a cabo un sacrificio humano o animal.
Históricamente el conflicto con los dioses es el primero que aparece. Lo mismo sucede en el teatro. Las primeras representaciones fueron ritos religiosos. El teatro griego se inicia también con este conflicto, el de los dioses.
ARTEMISA.-(Invisible) ¡Oh, infeliz! ¡Qué calamidad te atormenta! La grandeza de tu alma ha sido la causa de tu ruina.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! ¡ Oh divino y embriagador perfume! Aun en medio de mis males te he percibido, y mi cuerpo siente consuelo. Aquí está la diosa Artemisa.
ARTEMISA.- ¡Oh mísero! A tu lado está la diosa que más te ama.
HIPÓLITO.- ¡Vedme, señora, en la desventura en que me hallo!
ARTEMISA.- Te veo; pero no me es lícito derramar lágrimas de mis ojos.
HIPÓLITO.- Ya no sobrevivirá a su desdicha tu cazador y sacerdote.
ARTEMISA.- No, seguramente; pero mueres amado por mí.
HIPÓLITO.- Ni el que guiaba tus caballos y guardaba tus estatuas.
ARTEMISA.- Obra es de la engañosa Cipris.
HIPÓLITO.- ¡Ay de mí! Ya reconozco la deidad causa de mis males.
(HIPÓLITO, de Eurípides)
En la lucha con los dioses el hombre quedaba siempre derrotado. Al transcurrir el tiempo el hombre dejó de creer en muchos de los dioses y aún en el dios único. Pero no por ello dejó de enfrentarse a fuerzas a las que no puede, aún ahora, dominar. Entonces, en lugar de luchar contra dioses, lucha contra el destino o la naturaleza. Estas dos fuerzas, estos dos adversarios, son los que sustituyen a Gea, a Baco, a Dionisio, a Zeus, a Marte, a Minerva, a los dioses chinos, japoneses, mayas, aztecas, incas, escandinavos. El hombre puede pelear de tú a tú con sus semejantes pero no contra estas fuerzas. En la actualidad si no llueve le echamos la culpa a la naturaleza, si alguien muere al destino. Una gran parte de la humanidad sigue pensando que la causa son los dioses.
Este primer conflicto, el del hombre contra los dioses, la naturaleza o el destino produce, teatralmente hablando, la tragedia.
HAGAN UN EJERCICIO DEL PRIMER CONFICTO.
lunes, 7 de junio de 2010
DECIMO SÉPTIMO CAPITULO
DECIMO SÉPTIMO CAPITULO DRAMATURGIA
Cuando ustedes anoten su tesis deben procurar que ésta sea lo más clara posible, que contenga un mínimo de palabras, que marque el conflicto y la acción, o sea que tenga un verbo que la defina. El verbo es acción. No pueden elaborar una tesis diciendo: La juventud es como un sol durante la aurora. La frase puede hasta gustar pero no define nada. No hay tesis. En cambio si dicen: Todos los jóvenes son unos degenerados, sí tienen una tesis que tendrán que defender. Pondré algunos ejemplos de temas con tesis, que por supuesto no son míos. El tema lo escribiré con mayúsculas.
LA EUTANASIA se debe permitir.
EL AMOR es solamente una fantasía.
ES POBRE solamente el que quiere.
LA MORAL es la principal fuente de frustraciones.
LA IGLESIA está corrompida desde sus bases.
LA SOBERBIA nos lleva a la soledad.
Todos somos HIPÓCRITAS.
LA MUJER es inferior al hombre.
LOS BLANCOS son superiores a los negros.
LA PENA DE MUERTE es necesaria.
EL COMUNISMO salvará al mundo.
EL SIDA es un castigo de Dios.
Muchas de estas tesis han sido defendidas en la historia de la humanidad y han producido muertes y conflictos que continúan hasta la fecha. ¿Cuántos negros no han muerto por la tesis de que son inferiores a los blancos? ¿Cuántos problemas no ha acarreado la idea de la inferioridad de la mujer? Por supuesto que lo anterior no quita que las tesis estaban bien planteadas, que sean firmes. Y entre más firmes mayor impacto van a tener.
Nuestros proverbios, que tanto usamos, en el fondo todos son tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos", "Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza”, “No por mucho madrugar amanece más temprano", "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".
Ya tienen ustedes sus tres temas con sus respectivos subtemas, agréguenles la tesis. Piénsenla bien y cuando la hayan escrito confirmen que sea clara y que sea de verdad su pensamiento y no el de otros. Si de repente nos preguntan qué pensamos de la pena de muerte, todos contestamos que no debe existir, que es otro crimen. Pero todos al leer que un tipo se metió a una casa, violó a una niña, mató a la madre y al padre y se robó todo lo que había, deseamos que ese fulano se muera, que lo maten a sangre fría. ¿Estamos a favor o en contra de la pena de muerte? ¡Piénsenlo!
Ya teniendo un tema, los subtemas y la tesis todo se les a facilitar. Por lo pronto ya tienen los protagonistas y los antagonistas, el conflicto y esbozada la historia. Si mi tema es el aborto, mi tesis que se debe permitir, mi historia por fuerza tratará de una mujer que necesita abortar porque el novio no quiso casarse con ella o porque la van a correr del trabajo. ¿ A quién se va a enfrentar? A su novio, a la familia conservadora, al cura que le dice que eso es pecado. La van a ayudar una amiga, su hermana casada y un psiquiatra. Ya falta poco para redondear la anécdota. ¿O no?
Cuando digo que los personajes que están a favor de la tesis del autor serán los protagonistas no quiero decir que ellos serán los triunfadores en todos los casos. La que debe de triunfar es la tesis, no así el personaje. Este puede ser perdedor o ganador. Me explico. Si ustedes toman como tema la homosexualidad y su tesis es que ésta debe ser respetada, el personaje, digamos Oscar Wilde, puede perder: lo llevan a la cárcel y cuando sale muere de tristeza. Al matarlo o llevarlo a la cárcel no estamos diciendo que ese es el final que merecen los homosexuales. ¡No! Con ello demostramos la injusticia que se comete en un ser tan brillante como fue Oscar Wilde y así el público tendrá que decir que los homosexuales deben ser respetados, lo que es la tesis del autor.
Al escribir ustedes una obra de teatro pueden olvidar que existen conflictos, las características del diálogo, los géneros y los estilos, pueden olvidar hasta la misma estructura, pero lo que no deben hacer jamás es olvidar el tema y su tesis. Estos dos les darán el género y el estilo necesario, el tipo de diálogo que van a usar, el conflicto y hasta la estructura. Sin un tema y una tesis todo lo que hagan es posible que les quede mal.
Me preguntan con frecuencia que si los grandes autores de teatro sabían esto del tema y la tesis. Contesto que sí, posiblemente con otras palabras y hasta con otros conceptos. Es casi seguro que no lo pensaban conscientemente pero todos ellos sabían lo que querían decir con sus obras. Lope de Vega posiblemente jamás utilizó estos términos pero sabía que estaba hablando de LA LIBERTAD cuando escribió FUENTEOVEJUNA. Y su tesis, que seguramente no la pensó como tal, fue que por la libertad se debe hasta morir.
Por la importancia de este capítulo les recomiendo que sigan leyendo obras de teatro, viendo películas, que escriban. Siempre busquen el tema y la tesis. No es fácil encontrarlos mientras no se tiene práctica o cuando no se busca deliberadamente. En otros casos el tema y la tesis serán obvios como es el caso de todo el teatro político que se hace y se sigue haciendo en muchos países y que sirve para eso, para enunciar una tesis: "Los capitalistas se roban las riquezas del país", "El gobierno es asesino", "Sólo el socialismo puede garantizar la igualdad".
Para terminar este capítulo anotaré un tema y una tesis de mi autoría: ¡Teatro sin tema y tesis no sirve!
Cuando ustedes anoten su tesis deben procurar que ésta sea lo más clara posible, que contenga un mínimo de palabras, que marque el conflicto y la acción, o sea que tenga un verbo que la defina. El verbo es acción. No pueden elaborar una tesis diciendo: La juventud es como un sol durante la aurora. La frase puede hasta gustar pero no define nada. No hay tesis. En cambio si dicen: Todos los jóvenes son unos degenerados, sí tienen una tesis que tendrán que defender. Pondré algunos ejemplos de temas con tesis, que por supuesto no son míos. El tema lo escribiré con mayúsculas.
LA EUTANASIA se debe permitir.
EL AMOR es solamente una fantasía.
ES POBRE solamente el que quiere.
LA MORAL es la principal fuente de frustraciones.
LA IGLESIA está corrompida desde sus bases.
LA SOBERBIA nos lleva a la soledad.
Todos somos HIPÓCRITAS.
LA MUJER es inferior al hombre.
LOS BLANCOS son superiores a los negros.
LA PENA DE MUERTE es necesaria.
EL COMUNISMO salvará al mundo.
EL SIDA es un castigo de Dios.
Muchas de estas tesis han sido defendidas en la historia de la humanidad y han producido muertes y conflictos que continúan hasta la fecha. ¿Cuántos negros no han muerto por la tesis de que son inferiores a los blancos? ¿Cuántos problemas no ha acarreado la idea de la inferioridad de la mujer? Por supuesto que lo anterior no quita que las tesis estaban bien planteadas, que sean firmes. Y entre más firmes mayor impacto van a tener.
Nuestros proverbios, que tanto usamos, en el fondo todos son tesis: " Cría cuervos y te sacarán los ojos", "Árbol que nace torcido jamás sus ramas endereza”, “No por mucho madrugar amanece más temprano", "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente".
Ya tienen ustedes sus tres temas con sus respectivos subtemas, agréguenles la tesis. Piénsenla bien y cuando la hayan escrito confirmen que sea clara y que sea de verdad su pensamiento y no el de otros. Si de repente nos preguntan qué pensamos de la pena de muerte, todos contestamos que no debe existir, que es otro crimen. Pero todos al leer que un tipo se metió a una casa, violó a una niña, mató a la madre y al padre y se robó todo lo que había, deseamos que ese fulano se muera, que lo maten a sangre fría. ¿Estamos a favor o en contra de la pena de muerte? ¡Piénsenlo!
Ya teniendo un tema, los subtemas y la tesis todo se les a facilitar. Por lo pronto ya tienen los protagonistas y los antagonistas, el conflicto y esbozada la historia. Si mi tema es el aborto, mi tesis que se debe permitir, mi historia por fuerza tratará de una mujer que necesita abortar porque el novio no quiso casarse con ella o porque la van a correr del trabajo. ¿ A quién se va a enfrentar? A su novio, a la familia conservadora, al cura que le dice que eso es pecado. La van a ayudar una amiga, su hermana casada y un psiquiatra. Ya falta poco para redondear la anécdota. ¿O no?
Cuando digo que los personajes que están a favor de la tesis del autor serán los protagonistas no quiero decir que ellos serán los triunfadores en todos los casos. La que debe de triunfar es la tesis, no así el personaje. Este puede ser perdedor o ganador. Me explico. Si ustedes toman como tema la homosexualidad y su tesis es que ésta debe ser respetada, el personaje, digamos Oscar Wilde, puede perder: lo llevan a la cárcel y cuando sale muere de tristeza. Al matarlo o llevarlo a la cárcel no estamos diciendo que ese es el final que merecen los homosexuales. ¡No! Con ello demostramos la injusticia que se comete en un ser tan brillante como fue Oscar Wilde y así el público tendrá que decir que los homosexuales deben ser respetados, lo que es la tesis del autor.
Al escribir ustedes una obra de teatro pueden olvidar que existen conflictos, las características del diálogo, los géneros y los estilos, pueden olvidar hasta la misma estructura, pero lo que no deben hacer jamás es olvidar el tema y su tesis. Estos dos les darán el género y el estilo necesario, el tipo de diálogo que van a usar, el conflicto y hasta la estructura. Sin un tema y una tesis todo lo que hagan es posible que les quede mal.
Me preguntan con frecuencia que si los grandes autores de teatro sabían esto del tema y la tesis. Contesto que sí, posiblemente con otras palabras y hasta con otros conceptos. Es casi seguro que no lo pensaban conscientemente pero todos ellos sabían lo que querían decir con sus obras. Lope de Vega posiblemente jamás utilizó estos términos pero sabía que estaba hablando de LA LIBERTAD cuando escribió FUENTEOVEJUNA. Y su tesis, que seguramente no la pensó como tal, fue que por la libertad se debe hasta morir.
Por la importancia de este capítulo les recomiendo que sigan leyendo obras de teatro, viendo películas, que escriban. Siempre busquen el tema y la tesis. No es fácil encontrarlos mientras no se tiene práctica o cuando no se busca deliberadamente. En otros casos el tema y la tesis serán obvios como es el caso de todo el teatro político que se hace y se sigue haciendo en muchos países y que sirve para eso, para enunciar una tesis: "Los capitalistas se roban las riquezas del país", "El gobierno es asesino", "Sólo el socialismo puede garantizar la igualdad".
Para terminar este capítulo anotaré un tema y una tesis de mi autoría: ¡Teatro sin tema y tesis no sirve!
DECIMO SEXTO CAPITULO
DECIMO SEXTO CAPITULO DRAMATURGIA
PREMISA O TESIS
El diccionario dice que tesis es una conclusión, una proposición que se mantiene con argumentos, con razonamientos. El mismo diccionario define a la premisa como una de las dos primeras proposiciones del silogismo, de donde se infiere y saca la conclusión. Ambas son proposiciones para llegar a una conclusión. Para no crear confusión usaré exclusivamente la palabra tesis, el que desee usar la palabra premisa también tiene el derecho a hacerlo.
Ustedes ya escogieron tres temas para desarrollarlos, también los estudiaron y buscaron subtemas para enriquecerlos. Pero falta lo principal, el saber por qué y para qué se escogió un tema determinado, saber qué quiero decir de él. Si yo, por ejemplo, escojo el tema del amor no es para hablar en abstracto de él, yo quiero dar mi punto de vista. Este puede ser que el amor no existe, o que el amor es el único sentimiento verdadero del hombre, o que el amor es una costumbre y no otra cosa. Esto que quiero decir de un tema es la tesis. Y esta tesis es lo que voy a demostrar en mi obra. Si yo digo que los homosexuales son seres degenerados a los que se debe de matar, en mi escrito tendré que dar los argumentos necesarios para probar esto. También puedo decir lo contrario, que los homosexuales tienen todos los derechos del mundo a manifestarse tal como son. Esto también lo voy a demostrar. El autor se debe comprometer con su tesis no importa que esto le pueda causar problemas familiares, sociales o políticos. Si no se compromete mejor que no escriba. No se puede decir que debe existir libertad sexual para unos pero que no se les debe conceder a otros. Tampoco que el matrimonio destruye el amor pero que puede ser útil a algunos. Se es o no se es. El tema sin tesis queda en un simple ensayo. Pero una tesis en que el autor no se comprometa, además de ser una cobardía, será una tesis confusa. Repito, no puedo defender a los ateos y a los fanáticos religiosos al mismo tiempo. O estoy con unos o estoy con los otros. Una obra sin una tesis definida no tendrá "garra", no podrá trascender. Si quiero decir que la sociedad es cabrona lo tengo que sostener a pesar de que me puedan excluir de ella, si quiero hablar de la corrupción del gobierno lo tengo que hacer aunque me metan a la cárcel o aún me maten, cosa que ya ha sucedido a más de un escritor. Si tengo miedo mejor no hacerlo. Si se tiene miedo se puede uno dedicar a escribir comeditas intranscendentes, para divertir. Eso hacen infinidad de autores. No se comprometen y viven contentos. Brecht se comprometió, Ibsen por comprometerse fue expulsado de su país, a García Lorca lo mataron. Los tres fueron, y son, grandes.
Al existir una tesis por lógica existe al mismo tiempo una antítesis. Si yo estoy a favor del aborto muchos no lo estarán. Si yo quiero que maten a los homosexuales muchos otros lucharán por su libertad, si yo digo que el matrimonio es nefasto miles dirán lo contrario. La lucha entre ambas posiciones produce el conflicto. “Teatro sin conflicto no es teatro". Esta sentencia la hemos leído y escuchado infinidad de veces. Yo estoy de acuerdo con ella. El conflicto debe de existir aunque sea mínimo. Sin conflicto no hay interés.
Adelantando otro poco, ya que el conflicto es un tema aparte, también diré que los personajes que estén a favor de la tesis del autor serán los protagonistas y los que estén en contra los antagonistas. Pero eso ya lo veremos después.
ESCRIBAN VARIAS TESIS PERSONALES SOBRE DIFERENTES TEMAS COMO PUEDEN SER LA GUERRA, LA HOMOSEXUALIDAD, LA FAMILIA, EL DINERO, EL PODER, LA MUERTE, LAS DROGAS, EL AMOR, LA RELIGION, LA EDAD. ¿Listos?
Envien sus tesis. Gracias.
PREMISA O TESIS
El diccionario dice que tesis es una conclusión, una proposición que se mantiene con argumentos, con razonamientos. El mismo diccionario define a la premisa como una de las dos primeras proposiciones del silogismo, de donde se infiere y saca la conclusión. Ambas son proposiciones para llegar a una conclusión. Para no crear confusión usaré exclusivamente la palabra tesis, el que desee usar la palabra premisa también tiene el derecho a hacerlo.
Ustedes ya escogieron tres temas para desarrollarlos, también los estudiaron y buscaron subtemas para enriquecerlos. Pero falta lo principal, el saber por qué y para qué se escogió un tema determinado, saber qué quiero decir de él. Si yo, por ejemplo, escojo el tema del amor no es para hablar en abstracto de él, yo quiero dar mi punto de vista. Este puede ser que el amor no existe, o que el amor es el único sentimiento verdadero del hombre, o que el amor es una costumbre y no otra cosa. Esto que quiero decir de un tema es la tesis. Y esta tesis es lo que voy a demostrar en mi obra. Si yo digo que los homosexuales son seres degenerados a los que se debe de matar, en mi escrito tendré que dar los argumentos necesarios para probar esto. También puedo decir lo contrario, que los homosexuales tienen todos los derechos del mundo a manifestarse tal como son. Esto también lo voy a demostrar. El autor se debe comprometer con su tesis no importa que esto le pueda causar problemas familiares, sociales o políticos. Si no se compromete mejor que no escriba. No se puede decir que debe existir libertad sexual para unos pero que no se les debe conceder a otros. Tampoco que el matrimonio destruye el amor pero que puede ser útil a algunos. Se es o no se es. El tema sin tesis queda en un simple ensayo. Pero una tesis en que el autor no se comprometa, además de ser una cobardía, será una tesis confusa. Repito, no puedo defender a los ateos y a los fanáticos religiosos al mismo tiempo. O estoy con unos o estoy con los otros. Una obra sin una tesis definida no tendrá "garra", no podrá trascender. Si quiero decir que la sociedad es cabrona lo tengo que sostener a pesar de que me puedan excluir de ella, si quiero hablar de la corrupción del gobierno lo tengo que hacer aunque me metan a la cárcel o aún me maten, cosa que ya ha sucedido a más de un escritor. Si tengo miedo mejor no hacerlo. Si se tiene miedo se puede uno dedicar a escribir comeditas intranscendentes, para divertir. Eso hacen infinidad de autores. No se comprometen y viven contentos. Brecht se comprometió, Ibsen por comprometerse fue expulsado de su país, a García Lorca lo mataron. Los tres fueron, y son, grandes.
Al existir una tesis por lógica existe al mismo tiempo una antítesis. Si yo estoy a favor del aborto muchos no lo estarán. Si yo quiero que maten a los homosexuales muchos otros lucharán por su libertad, si yo digo que el matrimonio es nefasto miles dirán lo contrario. La lucha entre ambas posiciones produce el conflicto. “Teatro sin conflicto no es teatro". Esta sentencia la hemos leído y escuchado infinidad de veces. Yo estoy de acuerdo con ella. El conflicto debe de existir aunque sea mínimo. Sin conflicto no hay interés.
Adelantando otro poco, ya que el conflicto es un tema aparte, también diré que los personajes que estén a favor de la tesis del autor serán los protagonistas y los que estén en contra los antagonistas. Pero eso ya lo veremos después.
ESCRIBAN VARIAS TESIS PERSONALES SOBRE DIFERENTES TEMAS COMO PUEDEN SER LA GUERRA, LA HOMOSEXUALIDAD, LA FAMILIA, EL DINERO, EL PODER, LA MUERTE, LAS DROGAS, EL AMOR, LA RELIGION, LA EDAD. ¿Listos?
Envien sus tesis. Gracias.
viernes, 28 de mayo de 2010
DECIMO QUINTO CAPÍTULO
DECIMO QUINTO CAPÍTULO DRAMATURGIA
Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
Los que no vivan en México pueden conseguir la versión cinematográfica de esta obra. Es una obra violenta y de gran calidad.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
Un dato muy importante. Una obra de teatro debe tener UN SOLO TEMA. En ningún caso dos o tres. Esto es fundamental. Sucede, y con mayor frecuencia de lo que uno se imagina, que al empezar a escribir sobre un tema, digamos el amor, va uno involucrando a otros y termina por hablar de la familia o de la brecha generacional. En este caso la obra termina por no ser ni chicha ni limonada. Ni terminamos de hablar del amor pero tampoco de la familia o de la brecha generacional. Cuando doy el curso en vivo me preguntan con frecuencia que cómo es posible hablar del amor sin involucrar a otros temas como son la familia, la brecha generacional, el sexo, la religión; que de todo eso se habla en una obra de teatro. Les contesto que tienen razón, solamente que lo que en un caso todos serían temas, cuando toman parte de una obra se convierten en asuntos, llamados subtemas, y van a servir para reforzar al tema principal, para que veamos diversos puntos de vista sobre éste. La familia es un tema, pero si entra en una obra donde el tema es el amor, pasará a ser asunto o subtema. La familia nos dará su punto de vista del amor. Los subtemas siempre estarán en razón directa del tema principal. Si mi tema es la homosexualidad puedo usar de subtemas a la familia, al psiquiatra, a los amigos, al cura, a la policía. Todos ellos enriquecerán el tema de la homosexualidad pues vamos a saber que opinan el psiquiatra, el policía, los amigos, la familia, sobre él. Y no sólo lo que opinan sino que también vamos a conocer cuál es su respuesta, su actitud frente a ella. El policía probablemente se lleve preso al homosexual, el amigo tratará que se vaya a vivir con él, la familia lo despreciará, el cura le dirá que lo que hace es pecado. En caso de que el cura deje de relacionar al homosexual con su actitud y pensamientos y nos diga que la iglesia sirve a todo el mundo, en especial a los pobres, que el Papa en Roma reza todos los días por la paz del mundo, que él mismo se sacrifica cada día para lograr que se perdonen los pecados a todos los que ofenden a Dios y etc. etc. En ese momento deja de ser la religión un subtema y se convierte en tema. La obra a partir de ese momento quedará desbalanceada. Una obra de teatro entre más subtemas tenga será más interesante. Hagamos entre todos unos ejercicios para afianzar este conocimiento. Cada subtema está representado, generalmente, por un personaje tipo: el cura, el policía, el padre, el amante. etc..
¿Qué subtemas puede tener la liberación femenina? La familia, la pareja, el trabajo, el matrimonio, las tradiciones, la moral, los hijos. ¿Y el de la drogadicción tan popular en nuestros días? La policía, la sociedad, los médicos, la familia, las mafias. Vamos a tratar el tema de la ancianidad. Serán subtemas de ella la soledad, la enfermedad, los derechos humanos, el amor, la pobreza, la familia. La familia que aparecerá una y otra vez ya sea como tema o subtema.
Ustedes van a escribir tres temas que les importen mucho, tres temas que desean tratar. ¿Ya? Anoten los subtemas para cada uno de ellos. ¿Ya terminaron?
Mándemelos para ver si corresponden. Gracias. Tomás.
Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
Los que no vivan en México pueden conseguir la versión cinematográfica de esta obra. Es una obra violenta y de gran calidad.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
Un dato muy importante. Una obra de teatro debe tener UN SOLO TEMA. En ningún caso dos o tres. Esto es fundamental. Sucede, y con mayor frecuencia de lo que uno se imagina, que al empezar a escribir sobre un tema, digamos el amor, va uno involucrando a otros y termina por hablar de la familia o de la brecha generacional. En este caso la obra termina por no ser ni chicha ni limonada. Ni terminamos de hablar del amor pero tampoco de la familia o de la brecha generacional. Cuando doy el curso en vivo me preguntan con frecuencia que cómo es posible hablar del amor sin involucrar a otros temas como son la familia, la brecha generacional, el sexo, la religión; que de todo eso se habla en una obra de teatro. Les contesto que tienen razón, solamente que lo que en un caso todos serían temas, cuando toman parte de una obra se convierten en asuntos, llamados subtemas, y van a servir para reforzar al tema principal, para que veamos diversos puntos de vista sobre éste. La familia es un tema, pero si entra en una obra donde el tema es el amor, pasará a ser asunto o subtema. La familia nos dará su punto de vista del amor. Los subtemas siempre estarán en razón directa del tema principal. Si mi tema es la homosexualidad puedo usar de subtemas a la familia, al psiquiatra, a los amigos, al cura, a la policía. Todos ellos enriquecerán el tema de la homosexualidad pues vamos a saber que opinan el psiquiatra, el policía, los amigos, la familia, sobre él. Y no sólo lo que opinan sino que también vamos a conocer cuál es su respuesta, su actitud frente a ella. El policía probablemente se lleve preso al homosexual, el amigo tratará que se vaya a vivir con él, la familia lo despreciará, el cura le dirá que lo que hace es pecado. En caso de que el cura deje de relacionar al homosexual con su actitud y pensamientos y nos diga que la iglesia sirve a todo el mundo, en especial a los pobres, que el Papa en Roma reza todos los días por la paz del mundo, que él mismo se sacrifica cada día para lograr que se perdonen los pecados a todos los que ofenden a Dios y etc. etc. En ese momento deja de ser la religión un subtema y se convierte en tema. La obra a partir de ese momento quedará desbalanceada. Una obra de teatro entre más subtemas tenga será más interesante. Hagamos entre todos unos ejercicios para afianzar este conocimiento. Cada subtema está representado, generalmente, por un personaje tipo: el cura, el policía, el padre, el amante. etc..
¿Qué subtemas puede tener la liberación femenina? La familia, la pareja, el trabajo, el matrimonio, las tradiciones, la moral, los hijos. ¿Y el de la drogadicción tan popular en nuestros días? La policía, la sociedad, los médicos, la familia, las mafias. Vamos a tratar el tema de la ancianidad. Serán subtemas de ella la soledad, la enfermedad, los derechos humanos, el amor, la pobreza, la familia. La familia que aparecerá una y otra vez ya sea como tema o subtema.
Ustedes van a escribir tres temas que les importen mucho, tres temas que desean tratar. ¿Ya? Anoten los subtemas para cada uno de ellos. ¿Ya terminaron?
Mándemelos para ver si corresponden. Gracias. Tomás.
sábado, 22 de mayo de 2010
DECIMO CUARTO CAPÍTULO
DECIMO CUARTO CAPÍTULO CURSO DRAMATURGIA
¿Cuáles temas te interesan a ti particularmente? Escríbelos. También anota los que le interesen a tus padres, a tus hermanas, a tus amigos, a la comunidad donde vives, a tu país, a tu grupo religioso. Tener un tema te facilitará en casi un cincuenta por ciento la creación de un texto puesto que ya sabes sobre lo que vas a escribir. Otra cosa. Si ya escogiste el tema debes profundizar en él, estudiarlo en cuanto libro sea posible, investigar sobre él. Si te interesa, por ejemplo, el Sida, tendrás que informarte cómo se contagia, que síntomas da, quiénes son los seres más susceptibles de contagiarse, qué problemas sociales causa esta enfermedad, etc. El tema de la obra más conocida del maestro Rafael Solana es la hipocresía:
MATEA.- Sí, así fue, en efecto...pero no pensé que llegara a saberlo nadie...alguna indiscreción.
AURORA.- Sí, alguna indiscreción...no faltan las indiscreciones...son tan terribles las indiscreciones...le teme tanto la gente... ¡qué no estaría uno dispuesto a hacer para evitar...eso...como usted dice...una indiscreción!
MATEA.- Pero no, no me voy de este pueblo ni aunque me paguen diez veces el valor de esta pobre casa. ¿Dónde puedo ir que más valga? No tengo amigos, no tengo conocidos en ninguna parte. Aquí, ya lo ve usted...aquí los tengo a ustedes.
AURORA.- (Enseñándole un puño cerrado) Sí, nos tiene usted aquí.
(DEBIERA HABER OBISPAS, de Rafael Solana)
Vamos a ver el tema de amor a Dios:
VICTORIA.- Entré, sí, y me encaminé al altar. Cuando el sacerdote me impuso la ceniza, oí de nuevo las palabras rituales, y en un segundo, como si volviera a vivir, recordé aquella mirada de lujuria que apagó años atrás mi juventud. Volví los ojos a mi alrededor. Nadie me veía. Asustada, humillada, bajé la cabeza hasta pegar la frente en el polvo. Y recé, recé, pidiendo a gritos, desde lo hondo de mi pecho, una luz, una palabra. Luego, como si una voz me llamara, levanté los ojos y encontré los de un Cristo crucificado clavados en los míos. ¡Pero esos ojos que me miraban con amor, eran los de usted, Federico! ¡ Y ese rostro maravilloso, era también el suyo! Entonces, creí en Dios sin angustia, sin esfuerzo, con un amor infinito.
FEDERICO.- Bendito amor.
VICTORIA.- Pero es un amor hecho de carne y sangre. Porque sólo a través de usted, yo pude creer en El.
FEDERICO.- Bendito amor.
VICTORIA.- ¿Aunque su objeto no sea divino, sino humano? Aunque necesite de la voz y de la presencia de un hombre como usted?
FEDERICO.- Bendito amor, si la lleva a Dios.
VICTORIA.-¿ Aunque esté lleno de impurezas, de deseos?
FEDERICO.- Dios sabrá purificarlo. Porque ha llegado a EL
(MIÉRCOLES DE CENIZA, de Luis G. Basurto)
Sigamos con otro ejercicio. Lean obras de teatro y traten de encontrar el tema. No es fácil. Deben pensar de qué trata la obra y dejar de lado un poco a la historia. Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
PIENSEN EN OBRAS QUE LES IMPORTEN O QUE SEAN DE USTEDES ¿CUÁL ES EL TEMA DE ELLAS? AL MENOS DIGAN CINCO TEMAS DE OBRAS QUE CONOZCAN Y PIENSEN SI CORRESPONDE.
¿Cuáles temas te interesan a ti particularmente? Escríbelos. También anota los que le interesen a tus padres, a tus hermanas, a tus amigos, a la comunidad donde vives, a tu país, a tu grupo religioso. Tener un tema te facilitará en casi un cincuenta por ciento la creación de un texto puesto que ya sabes sobre lo que vas a escribir. Otra cosa. Si ya escogiste el tema debes profundizar en él, estudiarlo en cuanto libro sea posible, investigar sobre él. Si te interesa, por ejemplo, el Sida, tendrás que informarte cómo se contagia, que síntomas da, quiénes son los seres más susceptibles de contagiarse, qué problemas sociales causa esta enfermedad, etc. El tema de la obra más conocida del maestro Rafael Solana es la hipocresía:
MATEA.- Sí, así fue, en efecto...pero no pensé que llegara a saberlo nadie...alguna indiscreción.
AURORA.- Sí, alguna indiscreción...no faltan las indiscreciones...son tan terribles las indiscreciones...le teme tanto la gente... ¡qué no estaría uno dispuesto a hacer para evitar...eso...como usted dice...una indiscreción!
MATEA.- Pero no, no me voy de este pueblo ni aunque me paguen diez veces el valor de esta pobre casa. ¿Dónde puedo ir que más valga? No tengo amigos, no tengo conocidos en ninguna parte. Aquí, ya lo ve usted...aquí los tengo a ustedes.
AURORA.- (Enseñándole un puño cerrado) Sí, nos tiene usted aquí.
(DEBIERA HABER OBISPAS, de Rafael Solana)
Vamos a ver el tema de amor a Dios:
VICTORIA.- Entré, sí, y me encaminé al altar. Cuando el sacerdote me impuso la ceniza, oí de nuevo las palabras rituales, y en un segundo, como si volviera a vivir, recordé aquella mirada de lujuria que apagó años atrás mi juventud. Volví los ojos a mi alrededor. Nadie me veía. Asustada, humillada, bajé la cabeza hasta pegar la frente en el polvo. Y recé, recé, pidiendo a gritos, desde lo hondo de mi pecho, una luz, una palabra. Luego, como si una voz me llamara, levanté los ojos y encontré los de un Cristo crucificado clavados en los míos. ¡Pero esos ojos que me miraban con amor, eran los de usted, Federico! ¡ Y ese rostro maravilloso, era también el suyo! Entonces, creí en Dios sin angustia, sin esfuerzo, con un amor infinito.
FEDERICO.- Bendito amor.
VICTORIA.- Pero es un amor hecho de carne y sangre. Porque sólo a través de usted, yo pude creer en El.
FEDERICO.- Bendito amor.
VICTORIA.- ¿Aunque su objeto no sea divino, sino humano? Aunque necesite de la voz y de la presencia de un hombre como usted?
FEDERICO.- Bendito amor, si la lleva a Dios.
VICTORIA.-¿ Aunque esté lleno de impurezas, de deseos?
FEDERICO.- Dios sabrá purificarlo. Porque ha llegado a EL
(MIÉRCOLES DE CENIZA, de Luis G. Basurto)
Sigamos con otro ejercicio. Lean obras de teatro y traten de encontrar el tema. No es fácil. Deben pensar de qué trata la obra y dejar de lado un poco a la historia. Me imagino que la mayoría de ustedes habrá visto la puesta en escena que hizo Julio Castillo de DE LA CALLE, de Jesús González Dávila. Ya es un clásico. ¿Pero de qué se trata, cuál es el tema? Siempre que lo pregunto en clase me contestan que la gente lúmpen, otros dicen que las drogas, la prostitución, la violencia. Les pido qué recuerden que le sucede a Rufino, el protagonista, por qué se enfrenta a tantos peligros. Es cuando caen en cuenta que sí, efectivamente, Rufino anda en la búsqueda de su padre o sea de sus orígenes, de su identidad. La identidad es el tema y no los demás.
LA SEÑO.- ¿Quién te dijo eso...?
RUFINO.- ¿Qué cosa?
LA SEÑO.- Que no eres hijo del Ochoa. Que eres regalado.
RUFINO.-Usted creía que no sabía nada...Uy, desde cuándo... (Pausa) Como quiera, el Ochoa me aprecia.
LA SEÑO.- Anda bravo el Ochoa. Si te encuentra, sepa Dios de lo que sea capaz. (Pausa) Vete, Rufino. Y ni regreses.
RUFINO.- ¿Usted sabe...de mi papá? Digo, el de a deveras. ¿Usted sabe...?
LA SEÑO.- Quítate. Qué voy a saber.
RUFINO.- ¿Por qué no me lo dice?
LA SEÑO.- Porque no lo sé.
RUFINO.- Total, si ya me voy.
LA SEÑO.- (Pausa) Trabajó por Garibaldi, dicen, hace años...De mesero o algo así. Luego lo vieron en el Canta Ranas.
RUFINO.- ¿Dónde está eso?
LA SEÑO.- Un tugurio atrás de la Merced, pero ya lo tiraron.
RUFINO.- ¿Entonces?
LA SEÑO.- Toma, llévate esto. Y la bolsa de pan. Se llamaba Alfredo. Alfredo Hernández.
RUFINO.- ¿Alfredo Hernández?
LA SEÑO.- ¿Sabes cuántos se llaman igual?
RUFINO.- El chingo. Pero lo voy a buscar.
LA SEÑO.- Tú sabrás.
(DE LA CALLE, de Jesús González Dávila)
¿Cuál es el tema de EDIPO, de MEDEA, de LAS TROYANAS. Cuál es el tema del JUAN TENORIO o de LA VIDA ES SUEÑO? Piensen y discútanlo.
PIENSEN EN OBRAS QUE LES IMPORTEN O QUE SEAN DE USTEDES ¿CUÁL ES EL TEMA DE ELLAS? AL MENOS DIGAN CINCO TEMAS DE OBRAS QUE CONOZCAN Y PIENSEN SI CORRESPONDE.
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